A ver quien defiende esto_Quien pierda un recurso deberá pagar las tasas, aunque no lo haya presentado
Quien pierda un recurso deberá pagar las tasas, aunque no lo haya presentado
Carlota Guindal 01/12/2012
La Ley de Tasas Judiciales aprobada por el Gobierno no cesa de generar polémica. Primero fueron los jueces y fiscales quienes anunciaron públicamente su oposición. Ahora se les unen los abogados. El presidente del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Carlos Carnicer, ha sido muy claro: esta ley “está hecha para impedir el acceso a la Justicia”. Esta afirmación se hace más consistente en la medida que se conocen más detalles de la norma. Un ejemplo es que las tasas deberán abonarlas la parte que pierda el recurso, aunque no haya sido ella la que lo haya presentado.
Esto quiere decir que una persona que no recurre una decisión judicial porque no puede hacer frente a las tasas no está a salvo del pago. Si la otra parte del pleito sí decide recurrir y le dan la razón, el primero tiene que abonarlas. Esta medida pone al pie de los caballos a los menos favorecidos frente a los "grandes". En el CGAE señalan que esta nueva situación deja en desigualdad de condiciones, por ejemplo, a un trabajador que pretenda demandar a su empresa. Debe saber que aunque la primera actuación está exenta de tasas, el empresario puede recurrir la decisión y en caso de que en segunda instancia se dé la razón a la compañía, el empleado sí estará obligado a hacerse cargo de las tasas.
Esto no sólo afecta a trabajadores sino a pequeñas compañías que, según fuentes de la Abogacía, tendrán que pensarse mucho si inician cualquier proceso por abusos contra empresas más poderosas. “Los ciudadanos no van a poder pagar las tasas”, insiste Carnicer, quien recuerda que “los derechos fundamentales son indisponibles y ningún gobierno puede disponer de ellos”.
El ministro de Justicia ha preparado y tramitado esta ley “a mata caballo para su aprobación de urgencia”. No sólo eso, los colectivos que ya han mostrado su disconformidad coinciden en que Alberto Ruiz Gallardón ha ido modificando el borrador hasta que se ha aprobado una ley que nada tenía que ver con lo que inicialmente estaba pensado. “No es bueno que el ministro improvise sobre la marcha. Tendría que haber preguntado a los que prestamos el servicio público en Justicia”, añade.
En un principio, la cantidad de las tasas iba a ser testimonial de tal manera que iba a permitir que cualquier persona pudiera acceder a la Justicia. Sin embargo, fuentes ministeriales reconocen que en el último momento se decidió incrementar la cantidad hasta un punto de hacer imposible para algunos afectados asumir el pago. Estas mismas fuentes reconocen que la ley se hizo con tanta celeridad que todavía no estaban preparados ni los formularios de pago y ahora, el propio Ministerio es el que va a pagar las consecuencias. Aún así, desde Justicia se intenta hacer llegar el mensaje de que esta medida es necesaria ante la situación de crisis que vive el país.
Las tasas oscilan entre los 100 euros de algunos procedimientos civiles y los 1.200 de un recurso ante la Sala Civil del Tribunal Supremo. Una reclamación de cantidad superior a 2.000 euros costaría, por ejemplo, 150. A las tasas fijas se suman otras variables de entre un 0,25 y un 0,5 por ciento de la cuantía procesal, es decir, del interés económico del pleito. Así, las tasas de algunos asuntos puede elevarse en un mayor porcentaje. Por ejemplo, si el ocupante de un vehículo se queda tetrapléjico en un accidente y reclama a las compañías aseguradoras 1,3 millones de euros, interponer la demanda le costaría 6.050 euros.
La próxima semana, asociaciones de jueces, fiscales, usuarios y abogados van a crear una plataforma. Su idea es ir unidos para reclamar a Ruiz Gallardón la derogación de le ley. Están dispuestos a llegar a Europa porque esta norma impide que todos los ciudadanos puedan acceder a la Justicia. Por lo menos esperan que el Ministerio recapacite y rebaje la cantidad económica para hacer posible su pago y queden exentos gran parte de los colectivos, como sí se ha conseguido con las víctimas de violencia de género.