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Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero

5 respuestas
Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero
Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero
#2

Re: Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero

Es lo que tiene, cuando el negocio consiste en engañar al ciudadano, espero que otros afectados tomen ejemplo y lo utilicen para cambiar la mentalidad de estos, nuestros banqueros

#3

Re: Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero

#4

Re: Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero

Gran parte de la política comercial bancaria, desde el momento en el que las vacas gordas empezaron a perder peso y las exigencias de capitalización aumentaron significativamente, ha consistido en una sistemática colocación de productos financieros complejos al 100 % de su valor nominal (pese a que en el mercado su valor estuviese muy por debajo) a clientes minoristas sin experiencia financiera alguna. Esta operación, diseñada y maquetada desde las cúpulas directivas de las entidades, se ha caracterizado por:

-Unas directrices claras a los empleados de banca (comerciales) para colocar los distintos productos basura, tras una exhaustiva selección de un perfil de cliente concreto (minorista sin experiencia financiera) que facilitase la venta en función de dicho perfil.

-Una limitación intencionada de información (precontractual) sobre el producto y a vender y sus características, ocultando sus elevados riesgos y en algún caso su perpetuidad y maximizando sus "ventajas" aparentes.

-Una falta de consideración absoluta de la inadecuación del perfil del cliente al producto (relagada a un segundo plano porque primaba colocar el producto a toda costa).

-Una presentación reiterada del producto como lo que no era, ofreciéndolo al cliente como una especie de IPF sin riesgo y con una rentabilidad superior y mayor facilidad de disposición (algo que a un inversor avezado le hubiese chirriado pero a un cliente sin experiencia ni un histórico de inversiones en productos financieros no tanto). Es decir, si tengo un cliente que, en base a su histórico con la entidad, contrata IPF y no está familiarizado con productos financieros complejos, le vendo lo que quiero venderle como si de un IPF se tratase, porque parto de la base que las posibilidades de contratación crecen exponencialmente.

-Una absoluta falta de ética y de escrúpulos, porque primaba la propia susbsistencia de la entidad, cuyos cimientos se tambaleaban por una nefasta e irresponsable gestión, sobre sus propios clientes y si para fortalecer dichos cimientos o impedir su derrumbe era necesario extraer recursos de los propios clientes pues a ello, sin consideraciones de ningún otro tipo.

Se podían añadir muchas otras motivaciones, que estarían intimamente ligadas con las anteriores y que perseguían el mismo fin, pero no creo necesario extenderme, se han puesto de manifiesto en los últimos tiempos y han motivado que muchos clientes se encuentren en la actualidad en una situación precaria, puesto que su exceso de confianza en sus entidades les llevaron a "invertir" su dinero en algo cuyas características y riesgos desconocían.

P.D.: No confundir cliente minorista con especulador o inversor que adquiere productos (por supuesto no al 100 % de su nominal) con conocimiento de sus características y riesgos.

Saludos.

#5

Re: Una mujer se niega a salir de una oficina de la Caixa sin su dinero

Que es lo que no te gusta? mi respuesta o el engaño de los bancos a sus clientes?