#1
Lidl
Experiencia muy preocupante con Lidl.
Compré una sandía, la guardé en la nevera y a las 48 horas al abrirla, salía espuma.
Jamás había visto algo así y lo comuniqué inmediatamente.
Me dieron una referencia y aseguraron que contactarían conmigo. Nunca lo hicieron, ni siquiera respondieron a mi correo.
Después compré otra sandía y tuve que tirarla porque tenía un sabor extraño.
Después de esto, Lidl me genera desconfianza a la hora de comprar alimentos.
Cuando se trata de comida, no basta con vender: hay que garantizar calidad, seguridad y, sobre todo, atender las incidencias cuando un cliente alerta de algo anormal. La falta de respuesta en un caso así es inaceptable y hace que me plantee seriamente la calidad de los alimentos en Lidl.
Compré una sandía, la guardé en la nevera y a las 48 horas al abrirla, salía espuma.
Jamás había visto algo así y lo comuniqué inmediatamente.
Me dieron una referencia y aseguraron que contactarían conmigo. Nunca lo hicieron, ni siquiera respondieron a mi correo.
Después compré otra sandía y tuve que tirarla porque tenía un sabor extraño.
Después de esto, Lidl me genera desconfianza a la hora de comprar alimentos.
Cuando se trata de comida, no basta con vender: hay que garantizar calidad, seguridad y, sobre todo, atender las incidencias cuando un cliente alerta de algo anormal. La falta de respuesta en un caso así es inaceptable y hace que me plantee seriamente la calidad de los alimentos en Lidl.