Muchos valores pequeños volverán a los orígenes,
Muchos valores pequeños volverán a los orígenes, en concreto los que no han aprovechado el ciclo
El ciclo de exuberancia irracional en la concesión de créditos y, además, a tipos excepcionalmente bajos terminó el verano pasado. Con ello, murieron muchas expectativas, desaparecieron ambiciosos proyectos. El grifo del dinero lleva tiempo oxidado. Operaciones de toda índole o condición han sido aplazadas en el tiempo, hasta que el temporal amaine y las condiciones del mercado sean más benévolas. En el ciclo de vino y de rosas, las compañías que han sabido bailar sin emborracharse están ahora mejor preparadas para afrontar el entorno ácido, más agresivo. Los más débiles, en fondo y en forma, en contenido y en continente, no podrán seguir danzando. Los valores medianos y pequeños, principalmente aquellos que no han sabido fortalecer sus estructuras de recursos propios con tipos de interés históricamente bajos o con ampliaciones de capital con prima de emisión, volverán a sus orígenes. O sea, a la nada.