Corrupción brutal y generalizada. Recopilación de Galiacho I
Bueno, casi no me cabe, pero con un poco de dificultad se puede leer. Conclusión: qué bueno es ser político para los políticos y qué malo para los que no lo somos.
Bestial recopilación y trabajo de investigación magistral:
Así se colocan los ex altos cargos: la gran bicoca
Por Juan Luis Galiacho
Aunque la Ley de Incompatibilidades para altos cargos de la Administración estatal prohíbe a los ministros y secretarios de Estado tener "un vínculo profesional o recibir una remuneración de las empresas con las que se ha relacionado como alto cargo y a no poseer una participación accionarial superior al 10 por ciento en ninguna empresa que contrata con la administración pública", hoy en día esta práctica no se cumple apenas. Y aunque esta incompatibilidad dura un plazo de dos años desde el cese, existen varias fórmulas para evadirla antes de tiempo.
Y como muchos cargos lo saben, por consiguiente, la vulneran. Junto a la periodista, Yolanda Rodríguez, uno de los valores más en alza del periodismo español, hemos realizado un exhaustivo trabajo de investigación para analizar casos concretos de cómo viven actualmente estos ex altos cargos, que un día dirigieron desde su "púlpito" estatal, autonómico o local la vida política, económica y social de España.
Un ejemplo claro y notorio es el de Alfredo Timmermans, que fuera responsable de la política de comunicación del Gobierno de José María Aznar hasta abril de 2004. Timmermans fichó por Telefónica para llevar la representación institucional de la compañía en Estados Unidos, después de superar un expediente sobre incompatibilidades. Durante su período institucional, Telefónica fue beneficiada por importantes decisiones del Ejecutivo que presidía Aznar. La amenaza de una sanción de inhabilitación por tres años para cargo público, hizo que el propio ex asesor presidencial renunciase a su retiro dorado. Pero todo fue una presunta trampa. Legalmente Telefónica rompió el contrato, pero empleó la argucia de fichar al abogado madrileño a través de una de sus filiales al otro lado del charco con lo que la incompatibilidad se esfumaba.
También, recientemente, Sigfrido Herráez, ex responsable de vivienda del PP de Madrid y concejal de dicha área del Ayuntamiento capitalino hasta el pasado 26 de septiembre, fue nombrado vicepresidente del grupo inmobiliario Rayet, donde ocupa la dirección de las divisiones de Construcción y Promoción de la compañía. Este grupo constructor, con sede en Guadalajara, pero con oficina en Madrid, se dedica al desarrollo de suelo urbanizable, promoción inmobiliaria, gestión de cooperativas, obra civil y construcción de viviendas, y se encuentra actualmente en proceso de diversificación con la incorporación de otras líneas de negocio relacionadas con los hoteles, geriátricos y medios de comunicación. Además construye un centro sanitario y viviendas en el PAU de Vallecas, cuya junta de compensación presidía el ex edil.
Según los expertos consultados, "en el Ayuntamiento no rige el sistema de la Comunidad o la Administración central, donde un cargo público tiene la obligación de esperar dos años para trabajar en empresas privadas o vinculadas a su actividad política. Sólo sería incompatible con su anterior cargo de concejal en el caso de que hubiera adjudicado proyecto a la constructora Rayet o a sus filiales".
Se da también la coincidencia que Herráez está casado con la hija de otro importante constructor, Luis Gálvez, con negocios en la capital de España, en concreto, la nueva urbanización de la zona norte. Y que recientemente el ex concejal compró, a través de su empresa Arquitectura y Cultura, dedicada a gestionar alquileres, el 6% de una finca rústica de 155.000 metros cuadrados en Móstoles. Su mujer adquirió otro 28%. En total, ambos se hicieron con 52.700 metros cuadrados por sólo 2,6 millones de euros. El concejal, que admite esta operación, asegura que revendió su 6% ese mismo mes -y por el mismo dinero- al darse cuenta de que la