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Reflexiones sobre el alquiler...

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Reflexiones sobre el alquiler...

Me parece interesante el analisis de La Gaceta hoy. Especialmente ese punto de como los contirbuyentes vamos a tener que pagar por partida doble: pir un lado un sistema judicial ineficiente y por otro un seguro que cubra sus carencias...

http://www.negocios.com/gaceta/articleview/21888
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"Tendremos que esperar para ver a dónde nos lleva la nueva política. Pero creo que nadie se sorprenderá mucho si sus efectos sobre el mercado de los alquileres resultan insignificantes. Ni siquiera los funcionarios del Ministerio de la Vivienda".

Francisco Cabrillo

El pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó un nuevo plan de reforma del mercado de la vivienda. Muchos ha habido a lo largo de los últimos años; y en todos la buena voluntad ha siempre sido muy superior a los resultados obtenidos. Hoy parece que uno de los sectores en los que se pone mayor énfasis es el de viviendas de alquiler. El objetivo elegido parece, en principio, razonable, ya que este sector ha venido teniendo, durante muchos años, un comportamiento anómalo si lo comparamos con lo que ha sucedido en otros países. Pero me temo que hay serias razones para pensar que las medidas recién aprobadas no van a servir para provocar ese cambio sustancial en el mercado de la vivienda de alquiler que tanto necesita nuestro país Las medidas del nuevo plan se dirigen tanto a la oferta como a la demanda de viviendas de alquiler. En el primer caso, se ofrecen a los propietarios ayudas de hasta 6.000 euros para cubrir los gastos de conservación previos a la cesión de la vivienda en arrendamiento, así como a la suscripción obligatoria de un seguro por impago y desperfectos. En lo que a la demanda hace referencia, se ofrecen ayudas a los menores de 35 años, con determinados límites cuantitativos, tanto en lo que se refiere a la cuantía de la subvención como a la renta anual de quien la solicite. Esta política de subvenciones generará, sin duda, transferencias de renta a dos grupos sociales concretos: el de los inquilinos menores de 35 años y el de los propietarios que consigan la ayuda. Pero cambios en la distribución de la renta y una mejor asignación de recursos hacia las viviendas de alquiler son cosas muy diferentes. Y en cuanto a la escasez de viviendas de alquiler —y, por tanto, a la evolución de los precios— hay que señalar que el resultado de la medida es incierto, ya que, si por un lado se incrementa la oferta, por el otro aumentará también la demanda en el grupo de inquilinos favorecidos.

El escaso número de viviendas en alquiler en España no se debe a un tratamiento fiscal especialmente desfavorable para los propietarios de viviendas; ni a que éstos sean seres especialmente malvados que disfruten sabiendo que hay gente que no encuentra piso mientras ellos tienen alguno no utilizado; ni a que los españoles seamos especialmente diferentes de los ciudadanos de los demás países, en los que el parque de viviendas arrendadas es muy superior al nuestro; ni, por fin, a que exista alguna maldición divina que afecte a España para que nuestro mercado de alquiler de viviendas no pueda desarrollarse con eficiencia. Dado que no tendría mucho sentido pensar que los propietarios de pisos vacíos son personas irracionales, dispuestas a dejar de obtener un dinero que podrían lograr con facilidad poniéndolos en alquiler, la razón para que actúen como lo hacen no puede ser otra que unas expectativas de beneficio neto muy bajas. Y en tales expectativas no influye sólo la cuantía de la renta que podrían obtener, sino también —y de forma muy acusada— los riesgos de impago, de deterioro de la vivienda y de no poder disponer del piso en el momento en el que se necesite. En otras palabras, el problema es, básicamente, causado por una reglamentación ineficiente —desfavorable al propietario— y una administración de justicia muy lenta, en la que resulta difícil conseguir un desahucio en un plazo razonable, incluso en casos indiscutibles de falta de pago, o