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Articulo de José María Sempere

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Articulo de José María Sempere
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#1

Articulo de José María Sempere

Abro de nuevo el hilo de Sempere. El amigo expoliado, o por falta de respeto a las normas del foro y a sus foreros o por su enajenación permanente,ha colgado otros artículos que nada tienen que ver con los de Sempere en mi anterior hilo pudiendo confundir así a quienes nos leen. Vuelvo a copiar pues, dichos artículos para su correcta comprensión.

Sin duda los afectados hubiesen agradecido estos artículos.
En 2004, 2 años antes de la estafa Sempere decía.

En reuniones de coleccionistas filatélicos y de comerciantes dedicados profesionalmente al mundo del coleccionismo de los sellos todos hemos oído comentar, en diferentes ocasiones, que la actividad de buena parte de las empresas dedicadas a la inversión filatélica es una estafa.

No nos estamos refiriendo a la acción de invertir construyendo una colección, sino de hacerlo en unos productos que venden determinadas empresas con el respaldo de la teórica revalorización del sello o sellos que entregan o guardan en depósito como contraprestación a la cantidad invertida.

Por lo general cuando el filatelista (aficionado o profesional) ve la clase de sellos que las empresas de inversión filatélica adjudican a sus clientes y el precio al que lo hacen, suelen calificarlo como una “auténtica estafa”. Este apelativo, si se quiere, podrá ser válido como expresión coloquial; pero no es cierto mientras una sentencia judicial no nos diga lo contrario.
Dice el diccionario que estafa es sinónimo de timo y el de la Real Academia de la lengua española define estafa como “el delito consistente en provocar un perjuicio patrimonial a alguien mediante engaño y con ánimo de lucro”. Resulta evidente que estas empresas, por su naturaleza mercantil, operan con afán de lucro (como cualquier comerciante). Veremos, también, que en su operativa actúan con engaño; pero, hasta el momento, no se ha ocasionado ningún perjuicio patrimonial al cliente inversor, excepto en la empresas de este particular tipo de negocio que han quebrado o cesado en su actividad sin poder cumplir con sus compromisos.

El engaño se produce por dos falsedades principalmente:

1. No es real el valor que esas empresas dan a los sellos cuando los adjudican y
2. No es cierta la rentabilidad que atribuyen a los sellos.

Respecto a la primera, el sistema de evaluación o determinación del precio está intervenido directa o indirectamente por ellos mismos. En ningún caso se trata de precios de mercado libre, no son valoraciones objetivas. Es por esa razón por la que el agente vendedor de estas empresas le argumenta al cliente: “si Vd. va a una filatelia esos sellos los podrá adquirir más baratos, pero debe comprender que ellos le venden el sello y se desentienden de Vd., mientras que nosotros le damos otro tipo de servicios y le garantizamos la recompra con un beneficio asegurado…”. Lo que no le dicen al cliente es que ese “más barato” puede suponer hasta un 80 y un 90 por ciento de descuento.

En cuanto a la segunda falsedad, es consecuencia de la primera: Si la rentabilidad se calcula a partir de unos precios que no son reales, los datos obtenidos tampoco serán reales.

Estas empresas operan con una estructura, en cierto sentido, piramidal. Mientras se genere el suficiente volumen de nueva inversión como para responder a las obligaciones de recompra de los contratos que vencen, no existe ningún problema. El que se trabaje con precios irreales, muy superiores a los de mercado, es irrelevante..

Los males se precipitan cuando eso no es así; cuando no sigue adelante la evolución creciente del flujo de dinero fruto de nuevos contratos. En ese momento ya no se puede dar salida del material correspondiente a los contratos entregándoselos a los nuevos a un precio superior. La única alternativa sería su venta en el mercado filatélico; pero eso es imposible porque, como hemos dicho, los precios en él son escandalosamente más bajos. Ese es el momento en el que se produce la crisis final ya que existe la obligación contractual de recomprarlos con su correspondiente plusvalía. Es por esa razón por lo que no conozco ni una sola empresa de este tipo que haya cesado en su actividad cumpliendo todos los compromisos contraídos. Mientras viven, van tirando hacia delante, pero si tuvieran que cesar en un momento determinado son absolutamente incapaces de cumplir con los compromisos adquiridos.

Ante la posibilidad de fracaso solo cabe una alternativa: la huída hacia delante en una espiral de incremento de precios que justifiquen una determinada rentabilidad que ha de ser mayor que la del mercado financiero, ya que sólo así tienen la posibilidad de captar el suficiente volumen de nuevos clientes.

La realidad es que la inversión a través de este tipo de empresas tiene muy poco de filatélica y, aunque bajo la forma de una venta de sellos, la realidad se asemeja más a una inversión de carácter financiero. Como para ejercer sin cortapisas su actividad pretenden huir de los controles a los que deberían sujetarse si se las calificara de empresas financieras, detestan que se las califique como tales, no obstante, ese es su verdadero trasfondo. De hecho sus clientes, aunque el contrato diga que es una operación de compra venta, lo que creen, cuando lo suscriben, es que están haciendo una auténtica inversión financiera con la garantía de unos bienes reales: los sellos.

Por ahora solamente se trata de un engaño. Para bien de todos que no pase de ahí.
-----------------------------------
Pues ya sabemos que 2 años después sí pasó de ahí y se llevó por delante los ahorros de miles de familias. Como dije, los afectados hubiesen agradecido muy mucho haber sabido de estos artículos, sin duda su situación actual sería hoy en día muy diferente.

#2

Re: Articulo de José María Sempere

6 de enero de 2005
El secreto del éxito de FORUM FILATÉLICO y AFINSA
Al analizar sin apasionamiento la realidad de la inversión en bienes tangibles, llegamos a unas conclusiones que pueden parecer alarmantes y ciertamente creo que puedes serlo a medio y a largo plazo. Pero debemos preguntarnos: Si eso es así ¿Por qué han cosechado ese éxito hasta ahora esas empresas? Varias son las razones que se apoyan las unas a las otras:
1º Pagan unas remuneraciones por el ahorro que captan superior al interés con el que las entidades financieras retribuyen a los ahorradores.
2º Una excelente red comercial les ha permitido crecer de forma que las posibles devoluciones a los inversores que desean rescindir o no renovar sus contratos, son superadas con creces por las aportaciones de nuevos clientes.
3º Agazapados tras la imagen de que sus operaciones son de compra venta (no financieras) han evitado los controles y medidas de protección al consumidor a las que deben ceñirse las empresas financieras.
4º Las enormes dimensiones adquiridas les proporcionan capacidad para controlar muchos mecanismos del mercado filatélico.
5º El comerciante tradicional, en muchos casos, ha caído en la connivencia con este tipo de empresas ante los beneficios económicos obtenidos por la venta de stocks inservibles para el coleccionismo o que en el mercado tradicional tienen un valor ínfimo respecto a cómo los adjudican a sus clientes esas empresas.
La convicción de los profesionales del sector es que las empresas de inversión filatélica no pueden subsistir a largo plazo, pero que “cuanto más tarde caigan, mejor”. Olvidan que, si eso es cierto, “cuanto más tarde caigan” es sinónimo de “más daños causarán y mayor será el número de los afectados”.
La verdadera naturaleza de las empresas de Inversión Filatélica
Se dice que “antes se coge a un mentiroso que a un cojo” porque no se puede esconder la mentira y más tarde o más temprano aflora y es delatada. En un sentido mucho más positivo podemos afirmar que aunque se quiera ocultar la verdad, más pronto o más tarde, ha de ser descubierta.
Aunque las operaciones de las empresas de inversión filatélica queden envueltas en el formalismo de una operación de compra venta, la realidad es que no se produce la entrega de un bien por el precio real de venta de dicho bien, como hemos dicho anteriormente. El valor del sello que se entrega puede alcanzar el 10 por ciento de la aportación del ahorrador. Puede que esto quede oculto por la interposición de empresas adquirentes del material en el mercado filatélico, ya que ni Forum Filatélico ni Afinsa compran directamente(4), por lo que los enormes beneficios que deberían aflorar quedan diluidos en transacciones intermedias, pero esa es la diferencia real del precio entre lo que valen los sellos como bienes de colección y como los cotizan como bienes de inversión. Es por ello que la verdadera naturaleza de de esos contratos es la captación pública de ahorro. Algo que, con todas sus fuerzas quieren esconder estas empresas para evitar controles de las autoridades financieras.
El Legislador debe impedir que el ahorrador se vea engañado
La publicidad de esas empresas deberían decir: “Invierta en Afinsa”, o, “Invierta en Forum Filatélico”; pero nunca “Invierta en sellos” porque lo que proporcionan a sus clientes no es una inversión en sellos real, sino meramente formal.
La dificultad del ahorrador para distinguir estos conceptos obliga a las autoridades a regular esta actividad estableciendo las medidas oportunas para tutelar sus intereses. No podemos ignorar esto: quien invierte en estas empresas desconoce la realidad. Cree que es verdad que obtiene beneficios porque los sellos que se le asignan aumentan de valor.
Si es cierto, como anuncia la publicidad, que, entre esas dos empresas, tienen más de 300.000 clientes que han depositado sus ahorros en ellas, es más que urgente vigilar, controlar y regular esta actividad que, curiosamente, sólo se desarrolla en España.
¿Por qué ni Afinsa ni Forum Filatélico, que desarrollan actividades mercantiles en otros países, no han podido implantar este peculiar negocio en ellos?
(4)Forum Filatélico utiliza como empresa que adquiere sellos en el mercado filatélico a Creative Investments S.L y Afinsa lo hace en España a través de dos empresas del ramo, Filatelia Casañas y FilaSyL (sociedad creada recientemente para este fin por Filatelia SOLER y LLACH) y en el extranjero por medio de varias empresas del grupo Auctentia (Greg Mannin, Khöler, etc.) todas ellas venden a Central de Compras (también del grupo Auctentia), que es la sociedad última que abastece a Afinsa en exclusiva.

#3

Re: Articulo de José María Sempere

Nadie medianamente introducido en el mundo del coleccionismo desconoce que el apellido Bolaffi pertenece una familia que a través de tres generaciones viene dirigiendo uno de los negocios de filatelia más importantes, no sólo de Italia, sino de Europa.
El periódico El Mundo el 15 de mayo del pasado año 2006, muy pocos días después de que saltara el escándalo, reproducía unas declaraciones de Filippo Bolaffi director comercial de la célebre empresa filatélica de Turín que, sintetizando, decía:
- “Era presumible que Forum y Afinsa acabaran así”. “Sí, me lo esperaba”, “ y al igual que yo, muchos coleccionistas europeos”.
.- “ Los sellos que vendían las dos empresas españolas eran de baja calidad («sellos basura», según se atreven a denominarlos algunos) que no podían tener otro destino que el no filatélico”.
.- “ Hay que reconocer que Afinsa ha hecho un buen trabajo creando una demanda de sellos que no podían tener otro fin que el de personas que no entienden de filatelia.”
.- La autora del reportaje concluía: “no todo el mundo ha salido perdiendo: hay quienes han hecho un negocio redondo gracias a Afinsa y Fórum. Los especialistas en el sector no dejan de observar que, gracias a esas dos compañías, muchos filatélicos han podido vaciar sus almacenes de sellos basura y comprar sellos de valor real en los últimos años.”
Es de agradecer la sinceridad de Bolaffi.
Se podrá estar de acuerdo o no con su actividad cuando efectuaba importantes ventas de “sellos basura” a Afinsa, ya que con esas operaciones la empresa española se abastecía del material necesario para alimentar la gran estafa; por supuesto Bolaffi siempre podrá responder que si no les vendía él esos sellos se los venderían otros comerciantes. Pero lo que sin dudas hay que reconocerle es su valentía en llamar, desde el primer momento, a las cosas por su nombre, algo de lo que la elite de la Filatelia Española debería tomar nota en lugar de seguir nadando entre dos aguas.

#4

Re: Articulo de José María Sempere

Los artificios o engaños utilizados eran todo un esquema urdido para aparentar una estructura que en realidad era falsa por varios motivos:
Los sellos, en el mercado, ni tienen ni tenían el valor por el que ellos los vendían. En ocasiones, si los catálogos no reflejaban el nivel de precios que a ellos les interesaban elaboraban sus propios precios, editaban sus propios catálogos o llegaban a acuerdos con otros editores.
La evolución de los precios en el mercado no seguían la línea ascendente continua como ellos aseguraban para la filatelia con carácter general.
Los “expertos” que teóricamente seleccionaban el tipo de sellos apropiados para esas inversiones no existían o, cuando menos, son desconocidos en medios especializados filatélicos. En todo caso nadie ha visto nunca estudios de esa naturaleza y a los proveedores de Afinsa, por ejemplo, no se les hacían pedidos de unos sellos específicos que pudieran suponer una buena inversión, sino que se demandaban sellos que en el mercado tuvieran un valor escaso o nulo y que en algún catálogo estuvieran altamente cotizados.
Para calcular las revalorizaciones del material filatélico, no se imputaban los costes reales (precio de coste, gastos de administración, gastos de publicidad y propaganda –enormes en una empresa que vendía por la imagen-, ni los costes de comercialización –las comisiones de los comerciales podían suponer hasta el 30%-. En todos los ejemplos sobre revalorizaciones de sellos, en su publicidad ignoraban las diferencias entre precio de compra y precio de venta, por los que los costes de comercialización, altos en este mercado, pasaban a engrosar las supuestas plusvalías.
Se ocultaba la realidad de que el negocio era de naturaleza piramidal por cuanto los sellos en los que se suponían habían invertido los clientes no se ponían a la venta y con su fruto se pagaban las cantidades comprometidas sino que esas cantidades se pagaban con cargo a los ingresos obtenidos de nuevos inversores
Los sellos buenos no se los ponía a los clientes, los guardaba para subastas en Suiza.

#5

Re: Articulo de José María Sempere

Y desde mi total desconocimiento,admitiendo que todo lo que dices tiene visos de ser cieto.Tu crees que en todo este Maremagnun,tiene alguna responsabilidad el estado ?

#6

Re: Articulo de José María Sempere

Es obvio que sí, dado que el Estado consintio la situación teniendo en cuenta nthe que era conocedor de la irregularidad que se venía produciendo desde sus albores hasta que el Sr. Rato, de triste recuerdo,k tuvo los güevos de legislar para intentar salvar la situación.- En mi humilde entender, pienso que dada la última sentencia y situación actual, sería el momento oportuno de que algún gabienete jurídico VALIENTE empezara a pensar demandar a MAFO, como ya han hecho otros y al Sr. Conthe que decía una cosa cueando era presidente de la CNMV hasta que se fue diez min utos antes de que lo echaran para despues decir otra. Perdonar los errores de letras intercaladas, tengo estropeado a el ordenador y me hace esas "gracias".

#7

Re: Articulo de José María Sempere

Primero quien dice todo eso no soy yo . Eso lo decía el tal josé María Sempere allá por el 2004. Lo que yo decía era que hubiese sido bueno que los afectados hubiese conocido esos artículos entonces, 2 años antes de la estafa cuando todavía eran clientes y no víctimas de una macroestafa. Y claro que sí que el estado tiene responsabilidad, nunca he dicho lo contrario. como dice angelibus el estado conocía los tejemanejes que se cocían en empresa y los permitía.

#8

Re: Articulo de José María Sempere

Aunque los artículos que publica jmtorres, el pasado año, el autor José María Sempere, los escribió en 2004, y creo que nunca es tarde para recordar y ponernos al dia de la situación que padecemos.

Lo digo además, porque hay gente nueva -como yo - que nos hemos incorporado al foro hace poco y debemos informarnos adecuadamente en buenas fuentes, como son éstas. 

#9

Re: Articulo de José María Sempere

Las falsedades, mentiras, calumnias y difamaciones, junto con acusaciones gratuitas sin pruebas, de este personaje que se apellida Sempere, quedan totalmente desacreditadas además de desmentidas, en tanto que este individuo había sido trabajador en Afinsa, de donde fue despedido por ser un incompetente. Con ello, es fácil suponer que todos sus prejuicios están viciados, por el odio y el resentimiento que hacia la empresa siente. Al principio, se comportó como un inútil y después de marcharse, descubrió con su actitud que no era más que un rencoroso indecente.

Aclarado esto, se hace necesaria la tarea de desglosar y refutar, punto por punto, todas y cada una de las falacias que están contenidas en el relato del susodicho Sempere, para que pueda ser entendida con racionalidad y objetividad, por quienes no poseen los debidos conocimientos, la realidad de los hechos. Es nuestra responsabilidad investigar, analizar, comparar, interrogar a los entendidos o expertos y buscar cualquier tipo de prueba documental, antes de dejarnos llevar, por algún impulso visceral que nos lleve a errar en nuestro conocimiento.

Afirma Sempere:

  “No es real el valor que dan a los sellos y no es cierta la rentabilidad que les atribuyen. El sistema de valoración del precio está intervenido por ellos y no se trata de precios de mercado libre, objetivos”.

Es decir, Sempere parece querer imponer según su propio criterio, el modo en que debe hacerse la asignación de los precios de un bien, en una economía de libre mercado. Pretende restringir la libertad de comprar y vender, a los precios que los agentes quieren.

Aun después de once años, con la filatelia propiedad de los clientes de Afinsa, confiscada y habiéndose desprestigiado “ad infinitum”, la valía de la misma, cerca de la mitad de esos clientes la está todavía reclamando. ¿Cómo se explica esto? ¿Tienen que considerarse estafados, obligatoriamente, quienes compraron y pagaron, con total libertad, lo que ellos quisieron?

Porque Sempere diga que sí, nos han estafado y él sabe con seguridad que se puede comprar hasta un 80% o 90% más barato, por lo que le dice su “bola de cristal” de los mercados de sellos. ¿Cómo no se atreve a afirmar que es posible comprar, también, más caro? Tan caro como el 1000% al que vende un sello en su tienda, el granuja de pseudo-perito y comerciante filatélico, el cual valoró con ese descuento, en el juicio de Afinsa, el mismo ejemplar perteneciente al stock confiscado. Por “la boca muere el pez” y a este farsante bien que lo dejaron pillado. 

Otra prueba de la imparcialidad y profesionalidad de estos tasadores tan peculiares, fue el hecho de que llegaron a valorar todo el conjunto filatélico que había costado reunir más de 25 años, a Afinsa, en poco más de una tercera parte de lo que costó su compra a precios de mayorista y en un 12% de su valor asignado en catálogos. Así según estos, habría que deducir que los proveedores estafaban a Afinsa, por venderles a precios más altos que los que se tenían que dar en el mercado. ¿Cómo no actuó la fiscalía contra todos ellos, de oficio, excepto en la anomalía detectada con Guijarro?  

Lo habitual para las adquisiciones en los mercados mayoristas, es comprar en torno a un 10% del precio final al que se adjudica a los clientes en los comercios minoristas. Bajo esta práctica, se vende desde el Carrefour hasta el Eroski, pasando por el Corte Inglés y a nadie se le ocurre intervenir estos negocios, por estafar a sus clientes con artículos sobrevalorados.

No debería hacer más falta, tener que insistir, en que las valoraciones de la mercancía que comercializan, todas las empresas pertenecientes al sector de la filatelia y que ejercen su actividad por el mundo, se dan referenciadas sobre catálogos. Catálogos editados por profesionales expertos e independientes y conocedores de los mercados. Entre los más prestigiosos, existen unos 38 editores internacionales de catálogos de filatelia (como la británica Stanley Gibbons y la propia Afinsa) en el mundo y por su elevado número y dispersión, no constituyen un cártel o lobby, capaz de influenciarse entre ellos para manejar o manipular precios, precisamente. 

Dicho esto, es otra realidad innegable que la regulación de las empresas de este sector en cada país, se hace sobre la consideración de que son mercantiles, mayormente. Tanto es así que la británica Stanley Gibbons y Afinsa, tenían un modelo de negocio idéntico. Ambas comercializaban filatelia cuyo valor (mayor o menor) estaba referenciado a catálogos y con los certificados de autenticidad, correspondientes. La forma jurídica de los contratos con una recompra opcional, incluida, es la misma para las dos, igualmente. Sin embargo, Sempere quiere hacer creer que solo en España se dio tal fenómeno.

Niega la existencia de ese tipo de actividad empresarial y un mercado pujante en todo el mundo. Todavía peor, cuando trata de deslegitimar una opción para los ahorradores, cual es la aplicación como objeto de inversión, a los bienes tangibles de colección (en este caso la filatelia).

Desacredita la filatelia que Afinsa vendía a sus clientes, rebajándola a la categoría de “basura”, sin ninguna constatación empírica de ello. Así, cae en la contradicción de negar la existencia de un mercado para los sellos de Afinsa, cuando estos están referenciados y valorados en distintos catálogos internacionales e independientes, lo cual indica que pueden ser objeto de demanda y aptos para una posible comercialización.

Con una simplicidad e incoherencia, tal vez deliberadas, muestra desconocer los mecanismos de una economía de libre mercado, cuando es incapaz de reconocer que una actividad empresarial busca poder de mercado y, entre otras cosas, consiste en crear mercado o demanda, para dar valor a cualquier bien, regulando para ello la oferta de su stock atesorado, fundamentalmente.

Otra obscenidad de Sempere, está en su pretensión de culpabilizar a las empresas por cuestiones que son competencia de los poderes legislativos, exclusivamente. O sea, si a él le gusta más una legislación financiera para cierto tipo de negocio, la empresa tiene que infringir las leyes porque si no, está delinquiendo según su juicio. Paradójicamente, resulta que lo que sucedió fue al revés, pues Afinsa buscó una regulación de tipo financiero y no mercantil, para tributar un menor impuesto de sociedades y los Tribunales junto con la Agencia Tributaria, rechazaron su apelación.

De igual modo, la revalorización de la filatelia a largo plazo en el tiempo (como valor refugio, objeto de colección o de inversión y bien escaso que es), es un hecho indiscutible que ha quedado demostrado, incuestionablemente. Han sido varios los clientes de Afinsa que han querido averiguar el valor actual de la filatelia que compraron en su día, consultando para ello entre distintos catálogos. La inesperada sorpresa fue, el descubrimiento de una revalorización media de más de un 25%, en un periodo de siete años. Todo ello, a pesar de una intervención salvaje que dejó al mercado mundial tocado (aunque no hundido) y a nivel nacional, sí fue una confirmación irremediable que el sector ya había quedado arrasado.  

Obviamente, la revalorización anual que estiman las empresas para la filatelia adquirida por sus clientes, solo puede tener un valor promedio, aproximado y en base a las tendencias generales que muestren los mercados. De ahí que los catálogos necesiten actualizaciones periódicas, regularmente. Un ejemplo de esto, es el de cierta subasta de unas colecciones filatélicas, celebrada en Alemania, cuya adjudicación a precios de mercado, se hizo muy por encima de los valores referenciados en los catálogos, en ese momento.

Por lo mismo, también es fácil de comprender que pueden darse periodos de crisis como el actual, en los que los precios llegan durante algún tiempo, a caer y causan las minusvalías correspondientes. Es aquí donde se manifiesta el objeto o razón de ser de estas empresas, cuando tratan de asegurar con su solvencia, liquidez, diversificación y garantías, la inversión de sus clientes.

Otra falsedad que se dice, es que Afinsa remuneraba con unas plusvalías mucho más altas que los intereses que pagaban los bancos a sus clientes. Afinsa calculaba revalorizaciones, sobre resultados basados en las proyecciones cíclicas que se estimaban de los mercados, en el tiempo. En general, Afinsa solía remunerar algo por encima de algunos bancos, pero también por debajo de otros. En todo caso, ha quedado bien claro que las entidades de crédito no afinaban mucho cuando estudiaban rentabilidades, al financiar proyectos inmobiliarios y pagar esos intereses fijos que ofrecían por los ahorros de sus clientes. Las plusvalías que establecía Afinsa, se actualizaban y ajustaban conforme al devenir de su mercado, periódicamente. Recuerdo que en los años iniciales de la empresa, por la situación de la economía, en general, eran más elevados los tipos y la inflación, a nivel mundial y todo lo que las entidades pagaban en intereses.

#10

Re: Articulo de José María Sempere

Expectacular exposición, razonamiento.......Enhorabuena.

#11

Re: Articulo de José María Sempere

Hombre reaparece Don Eduardo I a reactivar situaciones ya superadas reabriendo heridas y a descalificar a personas con argumentos de incompetentes o cortitos. Pues no se pero es obvio que un señor que trabajó dentro de la "organización" delictiva, alguno de sus argumentos sean ciertos y es evidente que así es, si bien no voy a entrar en ellos por llevar ya muchos años manifestándolos y ya resultan cansinos para las orejas.

#12

Re: Articulo de José María Sempere

De entre todas las tonterías que dices volviendo al mantra aprendido e  intentado contradecir lo que el tal Sempere expuso 2 años antes de la intervención y que dicho sea de paso fue una pena que  Afinsa y los afinseros callasen como zorras por entonces, digo que entre todas las tonterías que dices, esta:........."cerca de la mitad de esos clientes la están ( la filatelia) todavía reclamando........."  

Afinsa tenía unos 192.000 clientes y según tú, actualmente hay alrededor de casi 100.000 afectados, que sería casi la mitad, que todavía están reclamando los sellos. Así, sin más y te quedas tan agusto.   A "de calle" le parece expectacular lo que dices y te da la enhorabuena pero no te lo creas "Eduardito" y es que siempre fuiste una buena  vasalla si hubieses servido a una buena señora. Que no es el caso.

#13

Re: Articulo de José María Sempere

Sería para desacojonarse de risa si no fuese para llorar ante los miles de estafados que han caido en ente montaje de Afinsa.

Con descalificaciones y espumarajos por la boca, no se convence a nadie. Y con mentiras y mantras, menos. Si yo hubiese tenido - y como yo, creo que muchos - la información, verídica y comprobable, que dió en su escrito el Sr. Semprere, hoy tal vez no estaría entre los estafados.

Porque ese señor, me merece más credibilidad que tú, que pierdes el trasero defendiendo a a los Cano y cia, sin más razón que tu agradecimiento por lo que te hizo cobrar - que no ganar - y por tocar una sola tecla, los sellitos nunca se revalorizaron ni mínimamente, porque muchísimos de ellos, ya de entradan no valian ni el valor facial.

Y no compares a las entidades bancarias con una empresa piramidal:Los Bancos, deciden la retribución a sus accionistas - dividendos - tras determinar el beneficio conseguido y previa aprobación en la Junta de Accionistas. Por otra parte, saben a qué tipo tienen inversiones y depósitos, por lo que sólo es variable la previsión de morosidad. En Afinsa, no. Un año antes y ya sabían la revalorización de sus estampitas...que no salian del circulo de estafados, pasando de unos a otros. Pues sí, la bola de cristal del decía rentabilidad para pago a inversores, comisiones de repartidores , beneficio de la empresa...increible!!

No insistáis. Vuestras conciencias, como la de todos los afinseros, no pueden estar tranquilas. Y espero que algún dia lo pagueis.

#14

Re: Articulo de José María Sempere

Pues claro que me parece expectacular, jamás podrás razonar y exponer los hechos como lo hace Eduardo1 , entre otras razones  poque tu odio hacia la empresa te lo impide.

#15

Re: Articulo de José María Sempere

No he echado jamás espumarajos por la boca. 

Las empresas que se han revelado piramidales, estructuralmente, han sido todas esas entidades financieras (léase Bancos) que han quebrado.

Las empresas mercantiles, por su propia naturaleza, no pueden ser piramidales, según la definición de este concepto. 

Efectivamente, los bancos saben a qué tipo tienen inversiones y depósitos, siendo que los ponen fijos para varios años, sin conocer con certeza la morosidad variable que van a tener. Esas previsiones fallidas causaron su insolvencia y consiguiente quiebra, hasta el punto de que se ha llegado a estafar a contribuyentes, pequeños accionistas, clientes, etc. etc.

Afinsa no calculaba futuras revalorizaciones, sino que se limitaba a atenerse a lo que el conjunto de catálogos indicaba. Esto ha quedado explicado con todo detalle, en unos concretos posts que aquí se han expuesto: 

Valoración de la filatelia de Afinsa y Rentabilidad de la filatelia como inversión

Como resumen se transcriben algunos párrafos:

... "Es redundante afirmar que el precio de un bien es el que el comprador está dispuesto a pagar por el mismo. Ahora bien, el vendedor, que es realmente el encargado de fijar el precio, acorde a la lógica de su mercado, establece previamente ese precio que le pagará el comprador una vez éste último lo acepte. En definitiva, se trata de un precio acordado entre las partes y que las dos asumen y aceptan.

Pues bien, en el caso de la filatelia, se daba exactamente la misma situación. AFINSA, conforme a las normas que rigen el mercado de la filatelia, establecía los precios de los sellos que ofrecía a sus clientes en los contratos de inversión. AFINSA no inventó los catálogos filatélicos. Lo único que hizo fue ponerle precio a su filatelia utilizando el mismo criterio que se usa en el mercado del coleccionismo filatélico. Es evidente que en el mercado del coleccionismo, en el que existe un trato directo entre vendedor y coleccionista pueden entrar en juego reglas propias de la negociación. El vendedor intentará sacar un precio mayor que el de catálogo, y el comprador un precio inferior.

En el supuesto de la filatelia de inversión, al no existir esa posibilidad de negociación entre comprador y vendedor, AFINSA recurría directamente a la referencia principal que tenían a su disposición, esto es, a los catálogos internacionales" ....

... "La revalorización de la filatelia no siempre era superior a la rentabilidad pactada de AFINSA con sus clientes, siendo cierto que en ocasiones la revalorización era inferior y, por tanto, AFINSA perdía dinero. Ante esa situación, se preveía esa posible contingencia y se dotaban provisiones. Porque, en definitiva, ese era el negocio de AFINSA. Compraba barato, porque su estructura así se lo permitía, y vendía a precio de catálogo, obteniendo un importante beneficio. En la segunda etapa, si el cliente finalmente ejercía la recompra, AFINSA apostaba por la revalorización. Es decir, si la revalorización era superior a la rentabilidad del contrato, AFINSA ganaba dinero dado que adquiría un nuevo bien a un precio pactado que, en realidad, valía más; y si la revalorización era inferior AFINSA perdía dinero, y en previsión de esa posible pérdida ya había dotado provisiones" ...

 

Cuando uno no lee o consulta nada, ni procura siquiera informarse con un mínimo de rigor, es fácil hacerse una mente cerrada o estrecha y caer en un fanatismo ciego que nubla la razón (con o sin espumarajos).

 

 

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