El Fondo invierte globalmente al menos el 70% de sus activos totales en acciones de empresas cuya actividad económica predominante se desarrolla en el sector tecnológico. El 30% restante de los activos totales del Fondo puede invertirse en acciones de empresas o emisores de cualquier tamaño y de cualquier sector de la economía global, cuya actividad económica predominante no se desarrolle en el sector tecnológico.