Acceder

Indemnización

Una indemnización es una compensación o reparación económica que una persona o una entidad está obligada a pagar a otra debido a daños, pérdidas, lesiones o perjuicios causados ​​por acciones, negligencia o incumplimiento de un contrato. En el contexto legal y financiero, la indemnización busca restablecer económicamente a la parte afectada por el daño sufrido.

La indemnización es como un "colchón financiero" que una persona recibe en determinadas circunstancias, como un despido, un accidente o una violación de contrato. Es un tema que, tarde o temprano, podría afectar a cualquiera, por lo que es interesante saber de qué va todo esto.

Cuando hablamos de indemnizaciones, a muchos se nos viene a la mente el despido. En España, si te despiden sin una razón que lo justifique, la empresa debe pagarte una indemnización. Esta cantidad depende de varios factores, como los años que hayas trabajado en la empresa o el tipo de contrato de trabajo que tengas. Pero no solo en los despidos se recibe indemnización. Si tiene un accidente de tráfico y no ha sido el culpable, podría recibir una indemnización por los daños sufridos, ya sean físicos o materiales.

Curiosamente, no todas las indemnizaciones son iguales ni se calculan de la misma manera. Por ejemplo, en los casos de despido, hay una fórmula específica que considera el tiempo que has estado trabajando en la empresa y el salario que tienes. Pero si estás en un accidente, la indemnización puede depender de muchos otros factores, como la gravedad de tus lesiones o incluso tu edad y situación profesional. Hay toda una ciencia detrás de cómo se calculan estas cantidades, y hay profesionales, como abogados especializados, que se dedican exclusivamente a este tipo de casos.

Ahora bien, recibir una indemnización no siempre es tan sencillo como parece. Hay veces que la empresa o la aseguradora ponen trabas o intentan pagar menos de lo que corresponde. Por eso es importante conocer tus derechos y, si es necesario, recibir asesoramiento legal.

También cabe destacar que una indemnización no es una lotería ni un premio. Es una compensación por un daño o perjuicio sufrido. Es decir, es un dinero que intenta, en la medida de lo posible, "arreglar" algo que ha salido mal y que ha afectado su bienestar o estabilidad.

Finalmente, algo que mucha gente no sabe es que las indemnizaciones, dependiendo de su naturaleza y cantidad, pueden estar sujetas a impuestos. Es decir, recibir una indemnización podría tener implicaciones fiscales que necesitas conocer para no llevarte sorpresas más tarde.

¿Para qué sirve o para qué se usa la indemnización?


Siguiendo con el tema de las indemnizaciones, es importante aclarar para qué sirven o en qué casos se suelen utilizar. Una indemnización es, en esencia, una compensación económica que se da a alguien que ha sufrido algún tipo de daño, pérdida o perjuicio. Se trata de un mecanismo para intentar equilibrar las cosas, para que la persona afectada recupere, en la medida de lo posible, su situación previa.

Por ejemplo, si te despiden de tu trabajo de forma injusta, la indemnización que recibes tiene como finalidad compensar la pérdida de ingresos y la incertidumbre que trae el quedarse sin empleo. De esta manera, la persona tiene un margen económico que le permite buscar otro trabajo sin sentir la presión inmediata de no tener ingresos.

Si sufres un accidente que no es culpa tuya, la indemnización puede cubrir los gastos médicos, la reparación del vehículo y hasta compensarte por el dolor y el sufrimiento vividos. Imagina que tienes un accidente y no puedes trabajar durante meses; la indemnización serviría para que puedas mantener tus gastos básicos y costear las terapias para recuperarte.

En el ámbito contractual, si una de las partes no cumple con lo acordado, la otra puede recibir una indemnización para reparar el daño causado. Por ejemplo, si contratas a alguien para que reforme tu casa y la persona no termine el trabajo, podrías recibir una indemnización por los problemas e inconvenientes que esto te haya causado.

En resumen, la indemnización facilita que puedan centrarse en recuperarse o mejorar su situación sin el estrés añadido de problemas económicos.

Tipos de indemnización


Siguiendo con nuestro tema, es preciso señalar que hay diferentes tipos de indemnizaciones según el ámbito en el que se aplican y el motivo que las origina. 

A continuación te detallo algunas de las más habituales:

  • Indemnización por despido : Si te despiden del trabajo, puedes tener derecho a una indemnización que variará según las condiciones del despido y tu antigüedad en la empresa.
  • Indemnización por accidente : Si sufres un accidente, ya sea en el trabajo o en otro ámbito, y no es culpa tuya, podrías recibir una indemnización para cubrir gastos médicos, daños materiales y hasta dolor y sufrimiento.
  • Indemnización por incumplimiento contractual : Si alguien no cumple con un contrato, como por ejemplo, un acuerdo de servicios, la parte afectada podría recibir una indemnización para compensar las pérdidas causadas por el incumplimiento.
  • Indemnización por daños y perjuicios : Esta se da cuando alguien te causa un daño moral o físico, o afecta tus bienes. Puede darse en muchos contextos, desde una difamación hasta un accidente de tráfico.
  • Indemnización por expropiación : Si el Estado toma una propiedad privada para un uso público, como construir una carretera, generalmente se debe compensar al propietario.
  • Indemnización por retrasos : En algunos casos, como vuelos o servicios de transporte, puedes recibir una indemnización por retrasos que no sean culpa tuya y que te hayan causado un perjuicio.
  • Indemnización por malas prácticas : En ámbitos como la medicina o los servicios legales, si un profesional comete una negligencia que te afecta, podría tener derecho a una indemnización.
  • Indemnización por desalojo o finalización de contrato de alquiler : Si te desalojan de una propiedad sin respetar lo que dicta el contrato, puedes recibir una indemnización.

Dicho lo anterior, estos son solo ejemplos y, en cada caso, la cantidad y las condiciones pueden variar. 

¿De qué depende el cálculo de una indemnización?


El cálculo de una indemnización depende de varios factores que varían según el tipo de indemnización de la que estamos hablando. Sin embargo, hay algunas variables comunes que suelen influir:

  • Antigüedad: En el caso de indemnizaciones laborales, la cantidad de tiempo que has estado en tu puesto puede afectar significativamente a la indemnización. Cuanto más tiempo, normalmente, mayor será la cantidad.
  • Salario: Tu también salario es un elemento clave en el cálculo. Por ejemplo, en un despido, se suele considerar un número determinado de días de salario por año trabajado.
  • Tipo de daño o perjuicio: En indemnizaciones por daños y perjuicios o accidentes, se evalúa la gravedad del daño sufrido. Esto puede incluir gastos médicos, pérdida de ingresos futuros, daño moral, entre otros.
  • Circunstancias del caso: Cada caso es único. Por ejemplo, en un accidente de tráfico, además del daño a la salud, se podrían considerar daños al vehículo, tiempo que ha tenido que faltar al trabajo, etc.
  • Condiciones contractuales: Si hay un contrato de por medio, como en una relación laboral o un arrendamiento, lo que esté estipulado en él sobre indemnizaciones será crucial para determinar la cantidad a recibir.
  • Leyes y Regulaciones: Hay normativas que establecen mínimos o máximos para ciertos tipos de indemnizaciones. Es vital conocer la ley aplicable para entender qué se puede esperar.
  • Negociación: A veces, la indemnización se llega a acordar mediante una negociación entre las partes involucradas, lo cual puede influir en el monto final.

Con todo, es importante es saber que el cálculo de una indemnización es un proceso complejo que depende de múltiples factores, y es recomendable contar con asesoramiento especializado para entender bien cuáles son tus derechos y cómo se aplican en tu caso concreto.

La indemnización por despido, la más habitual


La indemnización por despido es una cantidad de dinero que se paga al trabajador cuando la empresa pone fin a su contrato de trabajo de manera unilateral. Es como una compensación para el empleado por el hecho de perder su empleo y, a menudo, es un derecho establecido por la ley.

En España, hay diferentes tipos de despido y cada uno tiene sus propias reglas para calcular la indemnización:

  • Despido improcedente: En este caso, la indemnización es más alta. Se calcula tomando como referencia 33 días de salario por cada año trabajado, con un límite máximo de 24 mensualidades.
  • Despido objetivo: Se produce cuando hay causas económicas, técnicas, organizativas o de producción que justifican el despido. La indemnización es de 20 días de salario por año trabajado, con un límite de 12 mensualidades.
  • Despido disciplinario: Si el despido es por un comportamiento del trabajador considerado como grave y culpable (como faltas repetidas e injustificadas, indisciplina, etc.), no hay derecho a indemnización.

El salario que se tiene en cuenta para calcular estas indemnizaciones es el "salario diario", que incluye no solo el salario base sino también los complementos y las pagas extra prorrateadas.

Es muy importante revisar bien la carta de despido y, si tienes dudas o no estás de acuerdo con lo que dice, consulta a un experto. En algunos casos, puedes impugnar el despido, y un juez podría considerarlo improcedente, lo que te daría derecho a una indemnización más alta.

Recuerda que tienes un plazo para reclamar que empieza a contar desde el momento en que te entregan la carta de despido, así que es crucial actuar rápidamente.

Cómo calcular la indemnización por despido


Vamos a poner un ejemplo práctico para entender cómo se calcula la indemnización por despido en el caso de un despido improcedente, que es el tipo de despido que suele generar más dudas y donde la indemnización es más alta.

Imaginemos a Ana, que ha trabajado en una empresa durante 5 años, y su salario mensual es de 2.000 euros, incluyendo pagas extra prorrateadas. Ana ha sido despedida y el despido ha sido declarado como improcedente.

Paso 1: Calcular el salario diario 

Primero hay que averiguar el salario diario de Ana. Si su salario mensual es de 2.000 euros, dividimos esa cantidad entre 30 días para encontrar el salario diario:

Salario diario = 2.000 euros / 30 días = 66,67 euros/día

Paso 2: Cálculo de la indemnización por día trabajado 

Para un despido improcedente, la indemnización es de 33 días de salario por cada año trabajado. Entonces, multiplicamos el salario diario por 33:

Indemnización por año = 66,67 euros/día x 33 días/año = 2.200,11 euros/año

Paso 3: Cálculo de la indemnización total 

Ana ha trabajado 5 años en la empresa. Multiplicamos la indemnización anual por los años trabajados:

Indemnización total = 2.200,11 euros/año x 5 años = 11.000,55 euros

Por lo tanto, Ana tendría derecho a recibir una indemnización de 11.000,55 euros por su despido improcedente.

Este es un ejemplo sencillo, pero ten en cuenta que podrían entrar en juego otros factores, como periodos de prueba, contratos temporales previos o bonificaciones, que podrían cambiar la cantidad final. 

Ejemplo de indemnización


Para terminar de comprender el concepto, nada mejor que ilustrar lo explicado con un último ejemplo práctico que nos permita afianzar este importante concepto.

Imaginemos a Carlos, un ingeniero que ha trabajado en una empresa de tecnología durante 10 años. Sin previo aviso, se le comunica que será despedido debido a una reestructuración de la empresa.

Carlos se encuentra en una situación desagradable, pero tiene el "colchón" de la indemnización por despido. Dado que se trata de un despido objetivo, sin causa justificada, Carlos tiene derecho a una indemnización de 20 días de salario por cada año trabajado. 

Si su salario mensual es de 3.000 euros y ha trabajado durante 10 años, la indemnización se calcularía de la siguiente forma:

  • Primero, determinamos su salario diario: 3.000 euros divididos entre 30 días, que nos da un salario diario de 100 euros.
  • Luego, multiplicamos ese salario diario por los 20 días correspondientes al tipo de indemnización en su caso: 100 euros x 20 días = 2.000 euros por cada año trabajado.
  • Finalmente, multiplicamos esa cantidad por los 10 años que Carlos ha estado en la empresa: 2.000 euros x 10 años = 20.000 euros en total.

Como podemos observar, Carlos recibiría 20.000 euros como indemnización, lo que le da un cierto margen para afrontar el desempleo mientras busca un nuevo trabajo. Este "colchón" económico es precisamente la razón de ser de las indemnizaciones: ofrecer una cierta seguridad económica en momentos de vulnerabilidad laboral.

¿Buscas un broker para hacer trading? Mira nuestras recomendaciones:

OANDA

Más 25 años de trayectoria

Ver más
XTB

Comisiones 0% en acciones y ETFs

Ver más
ETORO

Depósito mínimo 200€

Ver más
INTERACTIVE BROKERS

Plataforma propia y cuenta demo

Ver más

¿Quieres referenciar esta definición?
Indemnización, Francisco Coll, 04 de septiembre del '23, Rankia.com
Definiciones de por letra