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Directamente, tu mayor enemigo eres tú mismo. Ni el empleado de banca, ni el asesor, ni las tertulias, ni los periódicos, ni los gobernantes…Eres tú.


La ambición es ética, incluso la desmesurada. Por eso el mundo avanza desde hace millones de años.


Ahora bien, si pasas a la codicia, en bolsa estás perdido. Existen muchísimos codiciosos mucho más listos que tú que no dudarán en eliminarte en un suspiro. Sólo tienen que pulsar una tecla para hacerlo.


Piénsalo bien.


La primera vez que ganes bastante dinero en bolsa, la cifra la pones tú, sentirás lo que siente un drogadicto cuando se inyecta su primera dosis. No podrás disimular la cara de bobalicón. Si eres discreto, la gente pensará que has pasado una buena noche, si no lo eres, sentirás la envidia en tu nuca así como la alegría de los que te quieren.


Te darás ese capricho que hacía tiempo deseabas. Estarás extasiado.


Pasados los efectos, sentirás el síndrome de abstinencia, una desazón horrorosa, querrás otra dosis de dinero fácil, no pensarás bien ni analizarás con frialdad. Tendrás muchas prisas y las sirenas siempre están ahí: ¡ven! ¡ven!. ¡Compra! ¡Compra!
Lo mejor que te puede pasar es equivocarte, perder dinero, porque la segunda dosis es letal siendo muy difícil superar el síndrome de abstinencia embarcándote en una espiral sin sentido que puede llegar a afectar a tu vida profesional, familiar y social.

Llegarás a un punto que en un aeropuerto no sabrás si llamar a tu secretaria para darle unas últimas instrucciones y a tu esposa, enviarle un beso, antes de despegar … ¡ O al revés!


Y si no superas el síndrome, querrás más y más equivocándote una y otra vez. Tus amigos y no tan amigos te mirarán como a un borracho que llora con las buenas noticias y se ríe de las malas.


Te embarcarás en operaciones muy arriesgadas pudiendo llegar a arruinar a tu familia.


Incluso puedes convertirte en un delincuente, terminando ya tu periplo profesional y vital en la sociedad: No te preocupes, hablaremos de rehabilitación. Conozco mucha gente, víctima de la “fiebre de la bolsa” que ahora se dedica a ocupaciones muy dignas.

  1. en respuesta a Fauchon345
    #8
    Gelsa

    Enhorabuena Fauchon345, ya estás mucho más preparado que otros para no perder. Y eso en bolsa: es casi todo.
    Un último comentario que me recordó ayer un colega y que voy a incluir en mi manual:
    - A mayor edad, tienes que tener menos riesgo y más patrimonio asegurado. Es decir, cada año que cumplas pasa un 1% de tu cartera de riesgo a , en estos momentos, letras del tesoro o similares: aunque rozes el 0% que, ya vendrán tiempos mejores antes de lo que imaginas.

  2. en respuesta a Gelsa
    #7
    Fauchon345

    Hola Gelsa, es mi experiencia. Estoy controlando lo de maniaco-depresivo, precisamente por hacer las cosas al revés y no empezar por el colchón de seguridad. Pero contento, pues gracias a la experiencia pasada y como no pierdo, puestas las primeras piezas ya puedo empezar a hacer la cama. un saludo.

  3. en respuesta a Fauchon345
    #6
    Gelsa

    Jolín, Fauchon345, que duro eres. ¿Perder cuando todos ganan? Desde luego es la mayor lección de humildad para conseguir en un futuro "ganar cuando todos pierden". Buena lección nos has dado, muy dura, pero buena.
    Y... sí, la bolsa es muy adictiva y algo más: maniaco-deprevisa ¡OJO!

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  4. #5
    Fauchon345

    Hola. Lo mejor que hay es perder cuando todos ganan, por ejemplo perder un 30% te da tiempo a reaccionar, superarlo y aprender. Claro que si no tienes un horizonte y te lo tomas como un juego, al igual que en el poker, palmas.
    Es muy adictiva, yo recomiendo mirar los beneficios del broker y los de uno, para tener una perspectiva.

  5. en respuesta a Comstar
    #4
    Gelsa

    Hola Comstar:

    Pues sí, más o menos también lo has explicado muy bien, si hablamos de ciudadanos normales y corrientes, como se supone estamos por aquí.
    Existe otra clase de codiciosos / avariciosos como pueden ser los Presidentes y Consejeros de grandes corporaciones que no se indigestan ganando más y más dinero. A esos se les puede llamar cariñosamente "psicópatas". Cualquier día escribo un post sobre estos "fenómenos" de la naturaleza

  6. #3
    Comstar

    La codicia, avaricia, es hambre.
    El hambriento no toma decisiones como el que no tiene hambre.
    Si comes mucho, te da indigestión.
    Pero si ganas mucho dinero no hay indigestion, lo que estimula a querer ganar más, y te conviertes en hambriento.

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  7. en respuesta a Fran40
    #2
    Gelsa

    Gracias, Fran40
    la raya es la codicia y todos sabemos cuándo la hemos cruzado: insconscientemente o al ver sus efectos en nuestro bolsillo y salud.

  8. #1
    Fran40

    Excelente articulo GELSA, y cuanta razón tienes. Hay que poner unos limites a nuestra ambición y no dejar que esta nos domine, aunque como bien lo pintas, ..., es muy que muy difícil. Es comparable a una droga, o al alcohol, hay que tomarlo con moderación, jejeje.
    Como me dicen siempre es tema de psicología del trader.
    Parece sencillo, pero no lo es tanto, ninguna adicción lo es. Solo hay que pensar en las consecuencias que acarrean, a veces se nos olvidan por muy dramática que sean.
    Un saludo.

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