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Blog Las reglas de la economía han cambiado
Un debate abierto sobre la economía actual

Los test de stress no son test de stress, son análisis de sensibilidad

 

A día de hoy no sabemos demasiado acerca de los test de stress que ha realizado el banco central europeo a parte de la banca. No sabemos nada de la metodología, de si se han investigado a fondo los balances, ni tan siquiera que es lo que se buscaba analizar. Sin embargo, si es posible con la información disponible, (que son los resultados) sacar algunas conclusiones.

Lo primero es aclarar que, por lo que sabemos, un test de stress viene a ser una variación de los análisis de sensibilidad. Un análisis de sensibilidad de una variable determinada que depende de otras, nos indica cuanto pueden variar las segundas sin que la primera alcance determinado rango.

Imaginemos que invertimos en las acciones del IBEX, y tratamos de determinar lo que puede bajar una acción determinada para no entrar en pérdidas. Si cae una de las acciones, podemos seguir teniendo beneficios, quedar a cero o tener pérdidas, dependiendo de la caída. Pues un análisis de sensibilidad, lo que se trata es de conseguir determinar la caída máxima que se pueda soportar.

En el fondo todos hacemos análisis de sensibilidad, cuando nos preguntamos acerca de “cuanto podremos soportar cualquier situación”; ¿Cuánto pueden subir los tipos para que no entremos en problemas con nuestras hipotecas?, ¿Cuánto tiempo podemos subsistir en el paro?, ¿Cuánto nos puede bajar el sueldo?, ¿Cuánto puede subir nuestra factura de electricidad?.

Y respecto a una entidad financiera, la realidad es que tienen una serie de activos y préstamos con diversas casuísticas, Pues realmente lo que nos encontramos es con una serie de cálculos que tratan de analizar cuanta es la morosidad hipotecaria que las entidades pueden soportar, cual es la morosidad en tarjetas, cual es el precio mínimo en determinados activos financieros puede soportar una empresa, y tantas y tantas cosas, para conseguir un determinado objetivo, que fácilmente puede ser la subsistencia de la entidad.

El problema principal de los análisis de sensibilidad es que son demasiado simples; se trata de relacionar una variable con otra, de tal forma que al final la información que nos puede facilitar este análisis es muy relativa. En el post de ¿Cuánto se puede endeudar una familia para comprar un piso?, he tratado de exponer la problemática de este esquema.

Es muy sencillo ver el problema. ¿Cuánto puede subir el euribor para  que no tengamos problemas?. Pues calculamos nuestros ingresos, restamos nuestros gastos y la diferencia es la cuota máxima que podemos pagar, lo que se corresponde a un euribor determinado. Sin embargo está forma de calcular, aunque extendida no sirve absolutamente para nada, porque se basa en considerar estáticas unas condiciones que son dinámicas. Es fácil entender que desde el momento en que el resto de los ingresos o el resto de los gastos varíen ese cálculo se ve afectado.  

Lo mismo ocurre con las entidades financieras y con todo. Resulta que las entidades financieras pueden soportar una determinada morosidad hipotecaria, que se puede calcular fácilmente, pero que será un dato útil si se mantienen sus ingresos en el futuro, además del resto de variables que le afectan.

La conclusión es simple, lo que puede soportar en perdidas hipotecarias, depende entre otras cosas de lo que puede ocurrir con las perdidas en créditos de consumo, de las acciones y demás.

El problema es que las combinaciones de todos los factores, en rangos amplios, generan infinitas combinaciones, de forma que la operatividad es nula o casi nula. Dicho de otra forma, el tamaño de las pérdidas hipotecarias, afectará a la cuenta de resultados de las entidades, y a su vez esto afectará a los mercados financieros, y por supuesto a las cuentas públicas, de forma que entramos en un esquema de transmisión de las pérdidas que es casi imposible predecir.

Es en este concepto en el que se encuadran lo que se espera es un test de stress, que no es otra cosa que partir del proceso en sentido contrario. Es decir, como es materialmente imposible poder conocer las variaciones que podemos asumir en cada una de las variables y sus combinaciones para determinar el máximo deterioro que podemos asumir, tratamos de hacer el proceso al revés y construimos determinados escenarios en los que metemos la serie de variables y comprobamos lo que ocurre cuando nos encontremos en ese escenario.

Dicho de otra forma, se trata de construir diversos escenarios en los que se dan una serie de efectos y se analiza la situación de las entidades en ese punto. ¿Pueden sobrevivir o no?. La diferencia entre los análisis de sensibilidad y los análisis de escenario no son nuevos y son un elemento clásico en selección y análisis de proyectos de inversiones. Sin embargo, lo que si es novedoso es el engendro a medio camino que nos hemos encontrado con un análisis de sensibilidad colocado como un test de stress, de forma que al final resulta que nos tenemos los inconvenientes de uno y otro sistema.

¿Cómo sabemos si estamos ante un análisis de escenarios o un análisis de sensibilidad?. Pues es realmente sencillo. Si nos damos cuenta, en los distintos escenarios, la realidad es que el margen de las entidades y las plusvalías que se esperan generar para estos dos años no son variables, sino que son un dato. Si nos damos cuenta, estamos asumiendo exactamente las mismas plusvalías en el caso de una situación extrema, que en el caso de una situación desfavorable, y que incluso en el caso de una previsión normal. ¿Es razonable no tener en cuenta que en un escenario desfavorable, los ingresos de las entidades se van a ver afectadas?.

Por supuesto más llamativo son los escenarios de una situación muy desfavorable, en los valores para negociación disponibles para la venta. Curiosamente es difícil entender caídas ridículas en este segmento en escenarios muy adversos, y esta es una clave que nos dice dos cosas. La primera es que estos supuestos test no pueden ser otra cosa que unos análisis de cuanto puede soportar de caída inmobiliaria y de los ciudadanos, el sector financiero, asumiendo que el resto de los valores se mantienen constantes. Y por otro lado nos facilita información sobre lo que se pretende ya que es fácil entender que aquellas entidades que tengan una cartera de suelo importante, asumirá una caída de valores cercanos al 50% en ese punto, mientras que el que tenga activos financieros y unos resultados basados en plusvalías, no son tan penalizados. Esto no deja de ser curioso, porque si analizamos los mercados financieros, nos encontramos con que las caídas han sido muy superiores a los valores en torno al 1 que aparecen en los datos de las distintas entidades.

  1. #1

    Daniel Bravo

    Yo creo que en un buen test de estress se deberían aplicar las correlaciones. Es decir, si el PIB se reduce, aumentará el paro, seguramente hay menos gente haciendo depósitos y con la nómina domiciliada, por lo que los ingresos de las entidades se verán afectados.

    Por otra parte, si las entidades y estados reducen sus ingresos, probablemente sus emisiones de deuda sean con mayor interés y sus carteras de Bonos perderán gran valor.

  2. #2

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    Los test de stress útiles son tests para medir cuan tensos están los ejecutivos bancarios y se componen de medidas para ver la condición nerviosa y cardiovascular. Lo demás es irrelevante, una broma mediática.

    La Fed también hizo test de stress en EUA han sido igual de inútiles.

  3. #3

    Comstar

    en respuesta a Daniel Bravo
    Ver mensaje de Daniel Bravo

    Eso que dices ocurriría en un escenario transparente.
    En EUA donde hay inflación y la gente se queja del costo de la vida, la Fed dice que hay deflación, y al final los precios dependen del engaño mediático (prensa, agencias de rating, pruebas de estrés), de una conducta no aleatoria de la gente.

    Un error de los test de stress financieros es que podrían estar considerando como independientes, variables INTERdependientes. Este es el error de las simulaciones de los neoclásicos que pretenden convertir la economía neoclásica en ciencia exacta, y que no permitió anticipar la crisis.

    Al final los tests resultan tan fiables como construirse en Simcity un modelo de España y tratar de simular su futuro con ello.

  4. #4

    W. Petersen

    Estoy con Daniel, si no hay unas mínimas correlaciones esto sirve de poco.

    Por cierto buen post, muy buen post.

  5. #5

    Paparajote

    en respuesta a W. Petersen
    Ver mensaje de W. Petersen

    Creo que nuestros economistas se han creido como axioma que la economía es un factor psicológico...pero la "realidad" también existe.

    Saludos

  6. #6

    Fernan2

    Y el caso es que no es tan difícil de hacer test de stress... basta con cogerse situaciones como la de 2008. Por ejemplo, un caso muy simple: ¿que pasaría si nadie te quiere dejar dinero, y si para hacer cash con las preferentes tienes que venderlas al 20%? Respuesta: o tienes la hucha suficientemente llena para aguantar las vacas flacas, o suspendes el test.

    s2

Autor del blog

  • Yo mismo

    Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.

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