Rankia España Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Chile Rankia Chile Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia México Rankia México Rankia Perú Rankia Perú Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder
11 recomendaciones

A veces sorprende bastante la situación actual, donde nos encontramos con un consenso sobre casi todo que resulta apisonador. Es muy difícil encontrar algún informe discordante, en ningún sitio, y en particular  me gustaría pensar sobre uno de los temas de moda; la reforma laboral.

No tengo claro si existen los extraterrestres, pero en caso de que existan lo que sabrán es que en España tenemos un gravísimo problema con un mercado laboral muy rígido. Eso lo sabe todo el mundo; y entrar en una discusión al respecto de esto es simplemente una temeridad.

Alguien puede decir que siendo la economía de la OCDE que más empleo ha creado en el pasado y la que más ha destruido, nos da lugar a pensar que es curioso defender que existe poca flexibilidad en el empleo. O por lo menos parece difícil defender que existe menos flexibilidad que en el resto de países. Sin embargo, desde todos los rincones y organismos del planeta, se asegura sin género de dudas que tenemos un problema de rigidez. De hecho este es un argumento recurrente para defender la reforma laboral; “todas las instituciones internacionales nos piden esa reforma”.

Está muy claro que en España no existe un problema de rigidez en las empresas, (como aseguraban los propios empresarios en 2002 o en 2007), y entonces tendremos que entender que es lo que está pasando para que todas las instituciones digan lo mismo. Más allá de teorías conspirativas o conspiranoicas, la realidad es que esto es muy fácil de explicar desde ciertos procesos en la construcción de la realidad.

Imaginen que entra a trabajar en la OCDE, el FMI, el Banco Mundial o en cualquiera de los múltiples organismos similares. Y pongamos que tiene que hacer un informe sobre el mercado de trabajo de Ucrania. Pues lo que va a tocar es hacer ronda de contactos entre los expertos que encontramos entre los lugareños.

Por eso cuando el FMI, o la OCDE, o el Banco Mundial hace un informe en España, pues preguntará a determinadas personas de nuestro país. Evidentemente los servicios de estudios de las entidades financieras, (BBVA y Santander), Banco de España y desde luego los directivos de empresas del IBEX van a estar entre los candidatos a ser entrevistados.

Por supuesto, normalmente se incluyen analistas, consultores o estrategas de referencia en España y normalmente prensa.  Por supuesto, los grandes grupos de abogados y consultoría están. La lista puede variar un poco en función del tema en concreto que deseen estudiar, pero no demasiado.

Es fácil suponer que por tanto cualquier organismo internacional, preguntará a unos y a otros y el hecho de que todo el mundo coincida en el diagnóstico, nos llevará a que las conclusiones sean claras, ¡y rotundas!, porque al final si todo el mundo coincide las cosas son claras y son importantes, ¿o no?.

Si usted se va a Ucrania, y todo el mundo le cuenta que tienen un problema con la falta de margarina; ¿Qué va a poner en el informe?. ¡Pues que falta margarina!. Y aunque vea este producto en todas las esquinas o bien no le acaben de cuadrar todos los datos; ¿se atreverá a decir que todos los expertos están equivocados?. Dicho de otra forma, yo en este blog puedo poner lo que estime oportuno, y quien quiera  que valore argumentos, razones, justificaciones, estilo o si se logra explicar la realidad o no. Pero si fuese un analista del Banco Mundial, tendría un problema grave; ¿podría sacar un informe desmintiendo lo transmitido por todos y cada uno de los expertos del país?. El siguiente paso es simple y se trata de la retroalimentación, ya que cuando los organismos internacionales sacan el informe, los mismos expertos a los que les preguntaron estos organismos, lo podrán usar con la debida contundencia.

Hace tiempo encontré una entrevista que hicieron a Iñigo Sargadoy en Ondacero en septiembre de 2009. Supongo que todo el mundo sabe que este señor es un reconocido experto en el campo del derecho laboral y por tanto una de las personas de referencia para entender la situación y la conveniencia de una reforma. Pues de las cuatro preguntas que le han realizado, en tres de ellas ha contestado con “como bien dice la OCDE”, “como bien apunta la OCDE en su informe” y similares.

Lo curioso es que en la misma entrevista se hace constar que aparte de ser experto en derecho laboral, es consultor de la OCDE.

Más allá de la anécdota, el procedimiento de creación de la realidad en la que nos movemos es simple, y simplificando un poco puede ser el siguiente:

Por un lado tenemos a bastantes empresas del IBEX que son patronas de una fundación que se llama FEDEA. Evidentemente en esta empresa, lo que se va a decir es lo que interesa a estas. Por otro lado tenemos las escuelas de negocios que no van a llevar la contraria a estas empresas, (por razones más que obvias), y por supuesto, los diversos servicios de estudios remarán en la misma dirección. Por supuesto, el poder en la patronal de este grupo es casi absoluto, de forma que la patronal tampoco podría decir otra cosa.

Entonces tenemos asegurada una base de expertos, informes y opiniones, todas sustancialmente iguales y que salen de los consejos de administración de las empresas.

Mediante campañas como la de estosololoarreglamosentretodos.org, (ya comentada en este blog), o la del manifiesto de los cien economistas, aparte de la lluvia fina de mensaje, se transmiten a la opinión pública una realidad y unas soluciones acordes con esta realidad.

La prensa hace tiempo que es prisionera de la publicidad y en consecuencia, difícilmente puede ir en contra de los intereses de quien le paga, por lo que realmente no es hoy un poder más, sino que por algún motivo se ha convertido en un medio. (en una estrategia que yo particularmente considero suicida); y por otra parte, para acabar de cubrir los flecos que nos quedan, tenemos el proceso que yo he llamado “la batalla en internet”, que son el uso masivo de comentarios para generar opinión.

Por supuesto, de esta forma construimos una realidad y un esquema que funciona como una caperuza. Por supuesto, todos debemos saber que aunque desconfiemos de las opiniones que nos lanzan y tratemos de ir un poco más allá y contrastar, está claro que contradiciendo la “verdad”, (esa que adquirió el rango de oficial), no vas a hacer precisamente amigos, ni vas a generar oportunidades para desarrollarte como “experto”.

Por tanto, expertos, solo serán aquellos que digan lo que conviene que se diga. Y la siguiente consecuencia es que los expertos siempre dirán lo mismo, (porque los que no digamos lo mismo, simplemente no somos expertos).

Cuando venga alguien de fuera preguntará a los expertos del lugar, y en consecuencia, se llevarán un discurso y una voz, repetida mil veces, lo cual se convierte en una verdad. Y cuando vuelve ese discurso a España, viene de voz de “los organismos internacionales”, de forma que las recetas vienen de “fuera”.

Y entonces de alguna forma, le damos más solidez y más veracidad a la información, al diagnóstico de la situación y a las reformas que necesitamos. Y por supuesto, la temperatura fuera del consenso disminuye.

En ese momento, curiosamente aunque tengamos datos más que suficientes para defender que el mercado laboral en España es muy flexible, ¡más que en todos lados!, esa afirmación queda escondida tras una manta increíble y simplemente no será considerado ni como opción.

El problema de construir una realidad en base a estas tácticas es que lo que hacemos es construir un artificio y no explicar la realidad pura y dura, que es en la que nos movemos cada uno de nosotros, y en consecuencia las decisiones tomadas en base a esta imagen, tendrán efectos de acuerdo a la realidad y no a los estudios, informes y demás.

Dicho de otra forma, a pesar de que todo el mundo pida abaratar el despido, porque tenemos un mercado laboral demasiado rígido, la realidad es que abaratar el despido fomentará el despido en un entorno de un mercado laboral que es el más flexible de la OCDE, (recordemos que la flexibilidad es la capacidad de creación de empleo y de destrucción y en ambos somos líderes).

¿Cómo solucionar esto?. Pues técnicamente es sencillo. Cada persona ha de ser responsable de lo que dice, opina y pide. Por tanto, a aquel que lance una consigna claramente falsa ha de ser penalizado de alguna forma. Por supuesto, si es por incompetencia, debe ser conocido y por lo menos ha de ser descalificado como experto, y desde luego si lo hace con algún tipo de intencionalidad, creo que habría que ir algo más allá y meter a los tribunales de justicia.

En todo caso, la solución pasa por nosotros, y no nos queda otra que no fiarse absolutamente de nada y pensarlo y analizarlo todo. Aunque esto evidentemente no puede ser un parche; ¡simplemente no es una opción que no podamos fiarnos de nada!.

  1. en respuesta a Eco3t
  2. en respuesta a Eco3t
    #68
    Yo mismo

    No creo que haya vuelto a ese debate....

    Simplemente que a los empresarios les vaya bien, no supone ni mucho menos que a los empleados les vaya bien... ¿recordamos tiempos recientes?)

    En todo caso, si quieres podemos plantearlo de otra forma...

    ¿les conviene a los empresarios que a los empleados les vayan bien?.

    Lo digo porque efectivamente no faltan actividades productivas.. (recordemos que de repente nos encontramos con los almacenes llenos pero sin clientes)

    Por cierto, lo has dicho. y tienes razon, el unico problema no ha sido el inmobiliario sino todo lo que has dicho de inflacion encubierta y realmente eso es que los precios han subido mucho mas que los sueldos... precios son los ingresos de las empresas y sueldos de los trabajadores...

    ¿No tendremos que corregir esos desequilibrios?...

  3. en respuesta a Yo mismo
    #67
    Eco3t

    Volvemos al debate de si a los empleados les conviene que a los empresarios les vaya bien.

    Y si a la sociedad de consumo le conviene que los empleados tengan bien agarrados a los empresarios por las... indemnizaciones. 8-)

    Pero olvidamos que el problema de fondo no es la flexibilidad, sino la falta de actividades productivas donde colocar a esos millones de parados. Sin trabajos que ocupar, es inútil hablar de fijos o temporales... 8-(

  4. en respuesta a Yo mismo
    #66
    Eco3t

    Me parece más trágico otros desmanes consentidos por todos:

    - la inflación camuflada que nos supuso pasar del "todo a 100" a "todo a un euro".
    - hipotecas a 40-50 años.

    Tampoco digas que a la gente no le ha servido para nada. Yo veo más BMW y Audi que antes, y el adosado es la vivienda habitual de la clase media. La pena es que no se han sentado las bases para mantenerlo.

    Quizá lo mejor es dejar que ocurra lo que has dicho otras veces: un "reset" del sistema y empezar otra vez. Pero me temo que en el camino habrá "sangre, sudor y lágrimas".

  5. en respuesta a Yo mismo
    #65
    Eco3t

    Me preocuparía la inflación que aparecería si se tomaran medidas del tipo "lanzar dinero desde helicópteros". 8-(

    La realidad es más sencilla (dramática, pero sencilla). Hasta 2007, la sociedad occidental estaba montada sobre dos pilares:

    - una economía basada en el crédito de las entidades privadas. Nadie ahorraba, por lo que todo iba acelerado: casas, coches, móviles...

    - un sector financiero que operaba al margen de la realidad y sin ningún control por parte de los poderes públicos.

    Esto explotó en el verano de 2007. Los "castillos de arena" del sector financiero se cayeron (subprime, etc) y los afectados cerraron el grifo del crédito, y con eso presionaron a los gobiernos para ayudarles a recuperarse. El resto es historia e histeria.

    Visto en perspectiva, y si los políticos no estuvieran en manos de los financieros, teníamos dos salidas:

    - mantener el pulso de la economía, cambiando financiación privada por pública (banco público, pero banco bueno, no banco malo). Y dejando caer las entidades privadas malas, claro.

    - hacer un derribo controlado de lo que hay y pasar a una economía más lenta, que tengas que ahorrar por lo menos el 50% antes de poder comprar.

    Ya es tarde para la primera; me temo que sólo queda la segunda...

  6. en respuesta a Parlotides
    #64
    Yo mismo

    Pues si, la verdad es que estamos un poco empantanados entre tanto ruido y toca aclarar un poco...

  7. en respuesta a Eco3t
    #63
    Yo mismo

    Se han aceptado contenciones salariales durante años...
    se han aceptado toda clase de condiciones.
    ni los funcionarios han secundado la huelga....

    ¡Y las empresas han ido de vicio durante muchisimos años!.

    Y resulta que ahora resulta que eso no ha servido para nada....

    La gente se ha tomado muy en serio su trabajo y se lo toma ahora... pero simplemente la gente no puede estar tranquila si cuando va bien, le va bien a los bancos y a las empresas, y cuando va mal paga el pato la gente...

    ¡y un estudio de mercado es solo sobre clientes y mercado!.... Luego toca el de viabilidad...

  8. en respuesta a Yo mismo
    #62
    Eco3t

    Yo te planteo lo contrario: un sistema donde todos son flexibles quizá consiga que la gente se tome en serio su trabajo y cómo contribuye a que la empresa siga viva, y así entremos en un círculo virtuoso.

    Personalmente, compraría más tranquilo si sé que mi empresa va bien, no si mi empresa va mal pero mi puesto se mantiene porque la indemnización es alta.

    Y en un estudio de mercado lo primero son los clientes, pero lo segundo son los costes.

  9. #61
    Parlotides

    ....casi tengo miedo de decir algo.... estais muy ¿susceptibles?

    En alguna parte he comentado que en economia no paso de neófilo, pero en otras áreas voy un poquito mejor.

    El problema que planteas tiene dos vertientes a tener en cuenta más allá del tema tratado:

    1) De filosofia del lenguaje, sobre el significado de las palabras en general y de las expresiones en concreto, aquí nos meteríamos en un campo muy ámplio, uno de los temas centrales de todo el pensamiento del siglo pasado que resumiendo muy a lo bruto vendría a decir que el significado no és algo estático y neutro sino que se trata de un valor variable, dinámico y subjetivo que se construye continuamente, tan sólo aquellas palabras que ya no se utilizan (que estan muertas) no varían de significado.

    Por tanto el bombardeo informativo no sólo influye en la opinión de las personas sino que realmente cambia el valor y significación de las expresiones y palabras, si alguien se ha metido un poco en el tema és toda la cuestión de las comunidades lingüisticas, el lenguaje como modelador de la comunidad, ya que contra una primera impresión: Primero hablamos y despues pensamos por tanto el uso del lenguaje implica una modificación no sólo de la opinión sino que en un segundo nivel cambiamos (modelamos) el significado y el pensamiento.

    2º)El segundo nivel entraríamos en el terreno sociológico de dinámica de masas, he visto algún posit que lo comentaba, entraríamos en todo aquello del positivo/negativo, la botella medio llena o medio vacía, la espiral negativa o el ciclo del miedo.... hay bibliotecas sobre el asunto.

    Resumiendo, estoy contigo, pero depende de como abordes el tema quedarás empantanado, es parte de la estrategia, no sólo cuesta contradecirlos sino que disponen el campo de juego segun sus intereses y ya sabes que dice ZUN TZU sobre el que elige el lugar de la batalla....

    Atentamente: Parlótides


Sitios que sigo
11 recomendaciones
Escribe aquí tu comentario...
Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar