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Impacto del coronavirus en la economía mundial

La constatación de la propagación del brote del coronavirus(Covid-19) a más de 110 países, el aumento del número de fallecidos y contagiados fuera de China y la declaración de pandemia global por parte de la Organización Mundial de la Salud, han elevado el grado potencial de impacto negativo sobre la evolución de los mercados financieros, los beneficios empresariales, el empleo y, por tanto, el crecimiento económico a nivel mundial.

Este evento inesperado de 2020, unido al nuevo entorno socioeconómico y geopolítico, está deteriorando las expectativas y la confianza del sector privado (familias y empresas). A la contracción de la oferta, generada por el frenazo de la actividad productiva y económica de China y su transmisión a través de las cadenas de valor globales, la propagación de la crisis sanitaria a nivel mundial ha provocado también una ralentización de la demanda.

La incertidumbre y las medidas de contención adoptadas por los Gobiernos están lastrando el consumo privado y la inversión empresarial y provocando tensiones en los mercados financieros. Entre los sectores más afectados destacan:

  • Turismo y transporte de viajeros
  • Hostelería y comercio minorista
  • Demanda de bienes duraderos, especialmente venta de vehículos y electrodomésticos
  • Sector inmobiliario, al posponerse las decisiones de compra e inversión
  • Bienes de lujo
  • Ocio
  • Servicios empresariales
  • Sector financiero
  • Sector energía, no solo por el menor consumo sino también afectado actualmente por las tensiones entre Rusia y los países de la OPEP
  • Sectores de construcción de infraestructuras, especialmente proyectos energéticos

Entre las últimas estimaciones sobre su disrupción en el crecimiento mundial destaca la realizada por la OCDE. En concreto, el organismo internacional prevé una significativa ralentización del ritmo de avance del PIB global en el primer semestre de 2020, situándolo en un 2,4%anualen el conjunto del año, una proyección ligeramente superior a la del consenso del mercado, que estima que, en las condiciones actuales, podría reducirse hasta el 2% anual y, en el escenario más adverso, en un 1,5% anual.

No obstante,se espera una recuperación del crecimiento económico a partir del segundo semestre en forma de U, condicionada a la duración y magnitud de la crisis del Covid-19. Esta previsible evolución perjudicaría especialmente a los países con mayor grado de apertura comercial y exposición alturismo y a los exportadores de materias primas.

En este escenario de menor demanda de materias primas ante esta desaceleración, la negativa de Rusia a recortar la producción de petróleo propuesta por la OPEP ha generado una nueva perturbación geopolítica y económica.

El deterioro de las perspectivas de crecimiento económico, de los beneficios empresariales y del mercado laboral ha llevado a adoptar por parte de Gobiernos y Bancos Centrales medidas de estímulo fiscal y monetario.

Entre ellas destacan:

  • La Fed ha sorprendido nuevamente al mercado al inyectar 1,5 billones de dólares. Esta medida se une a la del pasado día 3 de marzo, en la que recortó en 0,5 pp su tasa de interés, situando el tipo de referencia en el rango de 1,0% a 1,25% (3 de marzo).
  • El Banco de Inglaterra recortó su tipo de interés oficial en 0,5 pp hasta el 0,25% (11 de marzo).
  • El Banco Central Europeo ha aprobado un programa excepcional de compra de deuda pública y corporativa por valor de 120.000 millones de euros hasta finales de 2020, si bien mantiene el tipo de interés oficial en un 0,0% y el de facilidad de depósito en un -0,5%. Además, amplía temporalmente las operaciones de su programa de liquidez a entidades financiera.

Y en el ámbito fiscal:

  • España anuncia un plan de aplazamiento de las deudas tributarias de las pequeñas y medianas empresas durante los próximos 6 meses, lo que permitirá inyectar 14.000 millones de euros a la economía real. Además, se contaría con la movilización de 1.000 millones de euros a la Seguridad Social para intervenciones sanitarias prioritarias y el adelanto de 2.800 millones de euros a las CCAA para apoyar a los sistemas sanitarios. Paralelamente,se plantea una línea de crédito ICO de 400 millones de euros, principalmente para empresas turísticas, de hostelería y transporte de viajeros, y bonificaciones de las cotizaciones a la Seguridad Social.
  • Reino Unidoha presentado un plan de estímulo fiscal por un total de 34.300 millones €, principalmente destinados a apoyar su sistema nacional de sanidad y a las pequeñas y medianas empresas.
  • EEUU ha anunciado un programa que incluye beneficios fiscales y ayuda a los empleados que cobran por hora, así como medidas de apoyo a la industria hotelera, las aerolíneas y los cruceros. Además, aprobó una partida de gasto de 8.300 millones de $ para financiar la lucha contra el coronavirus.
  • Italia está diseñando un paquete de estímulos por valor de 28.000 millones de €, con medidas de suspensión de pagos de impuestos, intereses hipotecarios y facturas para familias y empresas afectadas por la crisis.
  • Japón ha aprobado un presupuesto de 10.000 millones de $ para mitigar el impacto del coronavirus sobre la actividad económica y empresarial.

 

El FMI ha anunciado un paquete de 50.000 millones de $ para ayudar a los países con menor grado de desarrollo.

  • La Comisión Europea ha anunciado un paquete de 25.000 millones de € en apoyo de los sistemas sanitarios y de las pymes, liberándose 7.500 millones de € de forma inmediata.

La crisis del coronavirus lastrará el crecimiento de las economías avanzadas hasta un 0,9% anual en 2020, frente al 1,5% previsto. Esta estimación representa su menor avance desde 2009, año en el que su PIB promedio se contrajo un -3,3%.

A su vez, en este primer escenario del impacto del Covid-19, destacan:

  • La Eurozona estaría más afectada por su exposición al comercio mundial y la contracción del sector turismo. En concreto, registrará su menor crecimiento desde 2012, con un crecimiento de 0,6% anual frente al 1,2% previsto a comienzos de año, previéndose además que la Eurozona entre en recesión técnica en el primer semestre.
  • La situación actual de Italia, extendiendo la restricción de movimientos y la actividad comercial a todo el país, sitúa al país en recesión en 2020.
  • Alemania sufrirá previsiblemente un nuevo año de estancamiento económico, mientras que en Francia el avance de su PIB retrocederá hasta un 0,7% anual.
  • España continuará liderando el crecimiento, si bien en una primera estimación este se situaría en un 1,3% anual, el menor desde 2014.
  • Estados Unidos registraría un crecimiento de un 1,5% anual, frente al 1,8% anual estimado a comienzos de año.
  • Japón entraría en recesión en 2020 (-0,3% anual).

El crecimiento de las economías emergentes se reducirá en 2020 hasta un 4,1% anual, frente al 4,7% anual estimado previo a la crisis. Los países con mayor exposición son los productores de materias primas y de manufacturas, y aquellos con un elevado peso del sector turismo.

La crisis del coronavirus a nivel nacional y global acentuará la senda de desaceleración del avance del PIB de China, situándolo previsiblemente en torno a un 5% anual en 2020, su menor nivel desde 1981.

Por tanto, el grado de propagación y duración de la crisis sanitaria del coronavirus determinará el impacto final sobre el crecimiento económico global. En este contexto, los nuevos estímulos fiscales y monetarios determinarán un entorno económico marcado por mayores niveles de deuda pública y menores niveles de tipo de interés e inflación.

 

 

 

 

 

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