¿Si pido un préstamo al banco tengo que declararlo?
¿Si pido un préstamo al banco tengo que declararlo?
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Recibir una suma importante de dinero en tu cuenta puede generar emociones encontradas: la tranquilidad de disponer del capital que necesitas y la inquietud de preguntarte: “Si pido un préstamo al banco, ¿tengo que declararlo?”. Esta duda es frecuente, sobre todo en un contexto donde la fiscalización de los movimientos bancarios es cada vez más estricta y donde cada operación queda registrada digitalmente. ¿Si pido un préstamo al banco tengo que declararlo?
En esta guía detallada, no solo abordaremos si los préstamos deben aparecer en tu declaración de la Renta, también daremos respuesta a estos temas:
Los préstamos no se consideran ingresos: Son deudas que debes devolver, por lo que no se declaran en el IRPF.
Hacienda puede pedir justificación: Especialmente en préstamos familiares, movimientos bancarios inusuales o cantidades elevadas, para verificar el origen y uso del dinero.
Bancos digitales facilitan la gestión: Plataformas como N26 permiten solicitar préstamos online y mantener un registro claro de los movimientos.
Apps financieras ayudan a organizar finanzas: Herramientas como Fintonic permiten clasificar ingresos y deudas, facilitando la trazabilidad ante Hacienda.
Financiación flexible con tarjetas de crédito: Opciones como la Revolut Credit Card permiten disponer de crédito sin tramitar un préstamo tradicional, manteniendo la trazabilidad del dinero. Documentación y control son clave: Contratos, extractos bancarios y tablas de amortización ayudan a justificar los movimientos y evitar malentendidos fiscales.
Con esta información podrás gestionar tu dinero de manera estructurada y cumplir con Hacienda sin complicaciones, evitando malentendidos o errores que puedan derivar en sanciones.
¿Tengo que declarar un préstamo bancario?
La respuesta clara es: no, un préstamo bancario no se declara en el IRPF.
Hacienda solo obliga a declarar ingresos reales, y un préstamo no lo es. Lo que recibes no aumenta tu riqueza, porque está sujeto a devolución.
Por eso, aunque llegue a tu cuenta como una transferencia, no se considera un rendimiento ni un incremento patrimonial, y no debe incluirse en ningún apartado de la declaración de la renta. Además, en el mercado existen muchas modalidades de financiación, desde préstamos personales tradicionales hasta préstamos sin intereses en casos muy concretos, pero todos ellos se consideran de la misma forma ante Hacienda: una deuda que debes devolver y no un ingreso.
¿Por qué si pido un préstamo al banco no tengo que declararlo?
Para entender bien este tema, lo primero es saber cómo interpreta Hacienda los préstamos. Aunque recibas dinero en tu cuenta, no se considera un ingreso, sino una obligación financiera que tendrás que devolver, por lo que no aumenta tu patrimonio real.
Hacienda solo te exige declarar aquello que sí supone un incremento de riqueza, como:
Sueldos
Inversiones
Rendimientos económicos
Ganancias patrimoniales
Los préstamos no encajan en esas categorías. Lo que sí debes saber es que los bancos sí informan a la Agencia Tributaria de movimientos relevantes cuando la operación supera ciertos límites.
Situaciones en las que Hacienda puede pedir explicaciones si pido un préstamo al banco
Aunque pedir el préstamo no se declara, hay casos en los que Hacienda podría pedirte documentación para justificar el origen o el uso del dinero. Estas son las situaciones más habituales:
1. Cuando el préstamo no es bancario, sino de un familiar
Aquí todo funciona de manera distinta.
Los préstamos entre particulares, como los que recibes de un padre, pareja o amigo, deben comunicarse mediante el Modelo 600 de Hacienda, incluso aunque no haya intereses y estén exentos de pagar impuestos.
Registrar el préstamo sirve para dejar constancia de que no es una donación, ya que las donaciones sí tributan y están sujetas a su propio impuesto. Además, tener un contrato firmado ayuda a demostrar la existencia del préstamo si en algún momento Hacienda solicita aclaraciones.
2. Ingresos elevados sin explicación
Si recibes en tu cuenta una cantidad importante ,15.000 €, 20.000 € o más, y Hacienda no encuentra relación con tus ingresos habituales, puede pedirte que acredites el origen del dinero.
Esto no implica sanción automática; simplemente quieren asegurarse de que el movimiento tiene un respaldo documental.
En este caso, mostrar el contrato del préstamo, junto con los extractos bancarios donde aparece la transferencia, es suficiente para cerrar el requerimiento.
3. Cuotas de devolución que no encajan con tus ingresos
Si Hacienda observa que estás pagando una cuota mensual muy elevada en comparación con lo que declaras ganar, puede iniciar una comprobación. Es una forma de verificar que dispones de medios reales para afrontar esos pagos y que no existe un ingreso oculto.
Presentar el contrato y justificar los pagos demuestra que la devolución corresponde al préstamo y no a otro tipo de ingreso no declarado.
4. Movimientos que entren dentro de prevención de blanqueo
Los bancos están obligados por ley a informar a Hacienda y al SEPBLAC de ciertas operaciones que podrían ser sensibles desde el punto de vista de prevención de blanqueo de capitales. Esto incluye:
Ingresos de grandes cantidades, incluso aunque provengan de un préstamo.
Movimientos considerados inusuales o sospechosos, por su frecuencia o importe.
Préstamos o créditos que superan determinados umbrales, establecidos en normativa.
Esta comunicación no significa que haya un problema, simplemente forma parte del control rutinario que deben realizar las entidades financieras. Lo importante es que puedas justificar el origen del dinero si te lo solicitan.
¿Qué sabe Hacienda de tus préstamos?
Aunque tú no declares nada, el banco sí está obligado a informar automáticamente a Hacienda de determinadas operaciones. Entre ellas:
Préstamos con importe elevado
Movimientos superiores a 3.000 €
Operaciones vinculadas a riesgos financieros
Cancelaciones anticipadas de grandes cantidades
Ingresos inusuales
Esto aplica a cualquier tipo de financiación, desde créditos tradicionales hasta préstamos personales que son una de las formas más comunes de obtener dinero rápido, porque a efectos de Hacienda todos se consideran de la misma manera: operaciones financieras que el banco reporta cuando superan ciertos límites. Por tanto, si pides un préstamo, Hacienda sabrá que existe, aunque tú no tengas que declararlo.
Documentación que debes guardar siempre
No declarar un préstamo no significa no justificarlo.
Estos documentos deberías conservarlos mínimo 4 años:
Contrato del préstamo
El contrato es el documento principal y el que Hacienda pedirá primero si necesita comprobar el origen del dinero.
En él deben aparecer claramente:
El importe prestado
El plazo de devolución
El tipo de interés aplicado (aunque sea 0% en préstamos familiares)
La fecha de firma
La identidad de ambas partes
La finalidad del préstamo, si está especificada
Este contrato actúa como prueba legal de que no se trata de una donación ,que sí tributa y de que existe una obligación real de devolver el dinero. En préstamos entre familiares es especialmente importante presentarlo junto al Modelo 600.
Extractos bancarios
Los extractos bancarios son esenciales para demostrar:
La entrada del dinero en tu cuenta
La salida del dinero hacia pagos relacionados con la finalidad del préstamo
Las cuotas mensuales de devolución
Estos movimientos permiten a Hacienda verificar que el dinero ha sido recibido y utilizado conforme al contrato, y que su devolución es real y justificada.
Facturas o justificantes del uso del dinero
Aunque Hacienda no suele pedir explicaciones sobre cómo se usa un préstamo bancario, sí puede hacerlo cuando el movimiento económico es grande o cuando se trata de importes que no encajan con tus ingresos declarados.
Por eso conviene guardar los justificantes si el dinero se ha destinado a:
Reformas del hogar
Compra de un vehículo
Pago de matrículas o formación
Emprender un negocio o cubrir gastos laborales
Adquisición de bienes duraderos
Estas facturas ayudan a demostrar que el dinero ha sido usado en operaciones legítimas y coherentes con la finalidad del préstamo.
Tabla de amortización
La tabla de amortización recoge el calendario completo de pagos: cada cuota, fecha, parte de capital amortizado y parte de intereses.
Es especialmente útil para:
Acreditar que existe un calendario real de devolución
Justificar el origen de pagos periódicos si Hacienda los relaciona con tus ingresos
Ordenar tus propios registros y evitar errores frente al banco
Además, si haces amortizaciones anticipadas, es recomendable guardar también los justificantes de esas operaciones, ya que Hacienda podría pedir explicaciones si percibe pagos elevados en fechas aisladas.
¿Puede afectar un préstamo a tu declaración de la renta?
Normalmente no, pero existen tres situaciones muy concretas donde un préstamo sí puede tener efectos en la declaración de la renta. Para que lo entiendas de un vistazo, aquí tienes una tabla con cada caso, su impacto y qué debes tener en cuenta.
Aun así, es importante recordar que no todos los productos financieros funcionan de la misma manera y que los mejores préstamos suelen ofrecer condiciones más claras y transparentes, lo que facilita entender su impacto real en tus finanzas.
Situación
¿Afecta a la declaración?
Qué debes tener en cuenta
Préstamos para vivienda habitual (hipotecas antes de 2013)
Sí, pero solo si la hipoteca es anterior al 1 de enero de 2013.
Puedes deducir intereses y amortización dentro del límite anual. Hacienda revisa que realmente vivas allí y que el préstamo se destina a la vivienda habitual.
Préstamos usados para actividad como autónomo
Sí, porque afectan al rendimiento de tu actividad.
Puedes deducir la parte proporcional de los intereses vinculados a la actividad. Hacienda verifica que el dinero se haya usado para fines profesionales.
Préstamos destinados a inversión (acciones, fondos, etc.)
Indirectamente, no por el préstamo en sí.
Los intereses no son deducibles, pero Hacienda puede revisar que tu nivel de inversión sea coherente con tus ingresos y que no existan aportaciones de origen no declarado
¿Cuál es la perspectiva de Hacienda?
Para determinar si un préstamo bancario debe declararse, es útil analizar la situación desde un enfoque contable. En la declaración de la Renta (IRPF) tributamos únicamente por los ingresos netos, es decir, por lo que efectivamente incrementa nuestro patrimonio.
Cuando recibes un préstamo personal, el dinero llega a tu cuenta, pero no se trata de un ingreso real, ya que viene acompañado de una obligación de devolución. Esto lo convierte en un pasivo financiero, no en un incremento patrimonial.
Concepto clave:
Hacienda considera un préstamo como una deuda, no como un ingreso. Por lo tanto, recibir dinero de un préstamo no aumenta tu base imponible, y no genera obligación de pagar impuestos por ese capital recibido.
No obstante, que un préstamo no tribute no significa que no quede registrado. Las entidades bancarias, especialmente las digitales, dejan constancia clara de la operación, garantizando transparencia y evitando confusiones futuras con la administración tributaria.
Herramientas digitales y bancos online que facilitan la gestión de préstamos
Solicitar financiación ya no requiere desplazarse a una oficina física. Hoy, bancos 100% digitales como N26 permiten contratar préstamos personales de manera completamente online, con procesos rápidos y rastreables. Cada transacción queda registrada en el extracto, lo que aporta claridad sobre el origen del dinero y facilita la gestión fiscal.
Por su parte, apps financieras como Fintonic permiten:
Comparar distintas opciones de préstamos según tu perfil y necesidades.
Clasificar ingresos y deudas, diferenciando claramente el capital propio del capital prestado.
Mantener un registro organizado de todos los movimientos financieros, útil para futuras declaraciones de la Renta o para solicitudes de crédito adicionales.
Estas herramientas no solo facilitan la transparencia ante Hacienda, sino que también permiten mantener un control detallado de tus finanzas personales y evitar errores que puedan generar sanciones.
¿Dónde conviene declarar o registrar un préstamo?
Aunque un préstamo no tributa como ingreso, existen casos específicos donde declararlo o registrarlo correctamente puede ser beneficioso o incluso necesario:
Autónomos y emprendedores: Si el préstamo se utiliza para financiar la actividad profesional, los intereses pagados pueden considerarse gastos deducibles, reduciendo el beneficio neto y, por lo tanto, la carga fiscal.
Compra de vivienda habitual: Para las deducciones de vivienda adquirida antes de 2013, las cuotas hipotecarias deben estar registradas para aplicar correctamente los beneficios fiscales.
Impuesto sobre el Patrimonio: Declarar deudas disminuye el valor neto del patrimonio, lo que reduce la base imponible si posees bienes significativos.
En todos estos casos, la correcta documentación y registro del préstamo puede optimizar tu situación fiscal y evitar errores que generen requerimientos o inspecciones por parte de Hacienda.
Alternativas para una financiación flexible
No siempre se necesita un préstamo grande. Para gastos puntuales o emergencias, las tarjetas de crédito como la Revolut Credit Card ofrecen una alternativa de financiación flexible:
Permiten disponer de crédito directamente en tu cuenta.
Facilitan pagos a plazos sin necesidad de tramitar un préstamo convencional.
Mantienen la trazabilidad del dinero, diferenciando claramente entre capital propio y capital prestado.
Desde el punto de vista fiscal, el crédito dispuesto de una tarjeta no constituye ingreso, por lo que no se declara en la Renta. Su correcta gestión puede ofrecer liquidez inmediata y ayudar a mantener tus finanzas personales ordenadas.
Consejos prácticos si vas a pedir un préstamo y te preocupa Hacienda
Si estás pensando en solicitar financiación y quieres evitar problemas con Hacienda, hay una serie de recomendaciones que conviene tener en cuenta. Son pasos sencillos, pero pueden marcar la diferencia si en algún momento te piden justificar el origen del dinero.
Guarda siempre el contrato y toda la documentación
El contrato del préstamo debe recoger claramente el importe, el plazo, el tipo de interés (aunque sea 0 %), y las obligaciones de ambas partes. Conservar este documento, junto con los extractos bancarios y los justificantes de las cuotas pagadas, es fundamental. Si Hacienda pide explicaciones sobre un movimiento de dinero, esta documentación es la prueba que demostrará el origen del préstamo y evitará incidencias.
Evita recibir grandes cantidades en metálico
Ingresar efectivo sin justificar es uno de los supuestos que más revisa Hacienda por motivos de prevención de fraude. Siempre que sea posible, realiza transferencias bancarias o movimientos trazables. Esto facilita demostrar el origen del dinero si en algún momento te lo piden y evita sospechas innecesarias.
Si el préstamo es entre familiares, regístralo
Los préstamos entre familiares deben formalizarse por escrito y registrarse a través del Modelo 600. No supone pagar ningún impuesto, pero es imprescindible para que Hacienda no lo interprete como una donación encubierta. Además, dejar por escrito el calendario de pagos ayuda a evitar malentendidos entre las propias partes.
Compara bien las condiciones antes de firmar
Antes de solicitar financiación, revisa bien las condiciones: tipo de interés, comisiones, finalidad y requisitos. No todos los productos funcionan igual ni tienen el mismo impacto en tus finanzas.
Es útil conocer opciones como los préstamos personales, los préstamos sin intereses o los préstamos sin nómina ni aval, que pueden ser más accesibles pero también presentan características diferentes. En cualquier caso, Hacienda trata todos estos productos del mismo modo: como deudas que no se declaran, aunque sí pueden requerir ser justificadas si existe una comprobación.
Préstamos entre familiares: cómo evitar riesgos fiscales
Los préstamos informales entre familiares requieren especial atención, ya que Hacienda puede considerarlos donaciones encubiertas, sujetas al Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Para evitar problemas legales y fiscales, es recomendable:
Redactar un contrato privado que detalle el importe, los plazos de devolución y los intereses aplicables, incluso si es al 0%.
Presentar el Modelo 600 en la oficina de Hacienda de tu comunidad autónoma, lo que proporciona respaldo legal y protege ante posibles inspecciones.
Este procedimiento asegura que el préstamo familiar se registre correctamente, evitando interpretaciones erróneas por parte de la administración tributaria.
¿Qué impacto tienen los diferentes tipos de financiación?
Esta tabla resume de forma clara cuándo es necesario documentar operaciones y cómo cada tipo de financiación se relaciona con la fiscalidad.
La organización y la claridad son fundamentales para cumplir con Hacienda y evitar problemas futuros:
Conceptos precisos en las transferencias: Ejemplo: “Devolución préstamo personal cuota 5/24”.
Separar cuentas bancarias: Destinar una cuenta específica para préstamos o utilizar apps que segmenten movimientos.
Guardar toda la documentación: Contratos digitales o físicos deben conservarse al menos cuatro años, el período de prescripción fiscal.
Aplicar estas buenas prácticas facilita la gestión de préstamos y demuestra transparencia ante Hacienda, minimizando riesgos. Además de organizar bien tus documentos fiscales, es clave evitar errores comunes al solicitar un préstamo.
Preguntas frecuentes sobre la declaración de préstamos personales
No. Los préstamos no se consideran ingresos, sino deudas que debes devolver. Por tanto, no afectan tu IRPF, pero es recomendable mantener un registro claro para demostrar su origen si Hacienda lo solicita.
Sí, pero depende del uso del préstamo. Si es para actividades profesionales o negocios, los intereses son gastos deducibles y pueden reducir tu base imponible. Para uso personal, los intereses no son deducibles.
En este caso, Hacienda puede interpretarlo como una donación encubierta si no está documentado. Para evitar problemas, conviene firmar un contrato privado y registrar la operación mediante el Modelo 600, incluso si el préstamo es al 0%.
No. El dinero que utilizas a través de tarjetas de crédito no se considera ingreso, por lo que no se declara, siempre que los pagos y la gestión sean claros y estén bien registrados.
Mantén los registros claros: usa conceptos precisos en las transferencias (por ejemplo, “Devolución préstamo personal cuota 3/12”), separa cuentas para préstamos y ahorros, y conserva contratos y documentación al menos 4 años.
No como ingreso, pero sí debes registrar las cuotas para aplicar deducciones de vivienda, especialmente si la compra fue antes de 2013 o si la normativa fiscal aplicable permite beneficios por intereses hipotecarios.
Consejos finales para mantener tus finanzas seguras
Por tanto, si pides un préstamo al banco no es necesario declararlo como ingreso, pero la correcta organización, documentación y trazabilidad son esenciales. Gracias a la digitalización financiera, desde bancos online hasta agregadores de cuentas, la gestión de préstamos nunca ha sido tan sencilla y segura.
Diferenciar claramente entre dinero propio y dinero prestado, mantener registros precisos y cumplir con la normativa fiscal son los pilares para evitar problemas con Hacienda y tomar decisiones financieras informadas.