Las empresas Archer Daniels Midland (ADM), Bunge, Cargill y Louis Dreyfus Commodities son las que históricamente han dominado el sector de las commodities agrícolas. Estas compañías controlan una parte muy relevante de la cadena de valor global: desde almacenamiento, logística, puertos y redes de transporte, hasta la comercialización internacional de granos y oleaginosas.
En la actualidad, estas firmas siguen desempeñando un papel clave como intermediarios globales entre productores agrícolas y grandes compradores institucionales, que van desde multinacionales alimentarias como Nestlé, Unilever o PepsiCo, hasta organismos estatales y agencias públicas de compra de alimentos en países importadores netos de grano.
El llamado “ABCD” de las agrícolas no son las únicas empresas relevantes del sector, pero sí las más influyentes por volumen, acceso a información y capacidad logística.
Además, actores como Glencore —tras la integración de Xstrata— han reforzado su presencia en el negocio agrícola, aunque en los últimos años han ajustado su exposición al trading de alimentos para centrarse más en metales, energía y transición energética.
Además, actores como Glencore —tras la integración de Xstrata— han reforzado su presencia en el negocio agrícola, aunque en los últimos años han ajustado su exposición al trading de alimentos para centrarse más en metales, energía y transición energética.
Volatilidad histórica y beneficios empresariales
Entre los años 2010 y 2015, el sector de las commodities agrícolas sufrió una reducción significativa de la oferta debido a severas sequías en Estados Unidos y Brasil, lo que provocó fuertes subidas en los precios del maíz y la soja. En 2010, el precio del trigo se disparó después de que Rusia impusiera una prohibición a la exportación de cereales tras una ola de calor extrema en sus principales regiones productoras. Esta elevada volatilidad favoreció a las grandes empresas de trading agrícola. Cargill, en particular, reportó beneficios récord en el ejercicio marcado por la prohibición rusa. Sin embargo, en 2012, los beneficios de las cuatro grandes compañías se redujeron de forma notable como consecuencia de la normalización de la oferta y la caída de precios.
Un entorno estructuralmente distinto actual
A diferencia de aquel escenario, el contexto actual del mercado agrícola es estructuralmente más complejo. Desde 2020, el sector ha estado marcado por:
- Disrupciones logísticas globales.
- Impacto del cambio climático en los rendimientos agrícolas.
- Guerra en Ucrania y su efecto sobre trigo, maíz y fertilizantes.
- Mayor intervención de los gobiernos en los mercados de alimentos.
- Crecimiento de la demanda en Asia y África.
Aunque la producción mundial de maíz, trigo y soja ha alcanzado niveles históricamente elevados en varias campañas recientes, la volatilidad sigue siendo elevada debido a riesgos climáticos y geopolíticos, lo que mantiene oportunidades —y riesgos— para las grandes casas de trading.
El ABCD: más que simples traders
En mayor o menor medida, el ABCD de las commodities agrícolas ha intentado evolucionar más allá del simple negocio de intermediación.
Cargill ha continuado diversificando su actividad hacia áreas como ingredientes alimentarios, nutrición animal, proteínas alternativas y soluciones sostenibles, con una parte creciente de sus inversiones fuera de Estados Unidos. Su estrategia sigue basada en diversificación, equilibrio geográfico y flexibilidad operativa.
Archer Daniels Midland (ADM) ha reforzado su apuesta por biocombustibles, nutrición humana y soluciones basadas en plantas, beneficiándose del crecimiento de la demanda de etanol, biodiésel y proteínas vegetales.
Más información sobre Archer-Daniels-Midland (ADM)
Bunge ha acelerado su transformación estratégica en torno a oleaginosas y biocombustibles, culminando procesos de consolidación en el sector. La integración con Viterra (anunciada en 2023) ha supuesto uno de los mayores movimientos de consolidación en el trading agrícola global.
Más información sobre Bunge International Limited (BG)
Louis Dreyfus continúa su proceso de transformación iniciado en la década pasada, con mayor apertura a los mercados de capital, inversiones en trazabilidad, sostenibilidad y reducción de emisiones, manteniendo al mismo tiempo el control familiar del grupo.
Cargill ha continuado diversificando su actividad hacia áreas como ingredientes alimentarios, nutrición animal, proteínas alternativas y soluciones sostenibles, con una parte creciente de sus inversiones fuera de Estados Unidos. Su estrategia sigue basada en diversificación, equilibrio geográfico y flexibilidad operativa.
Archer Daniels Midland (ADM) ha reforzado su apuesta por biocombustibles, nutrición humana y soluciones basadas en plantas, beneficiándose del crecimiento de la demanda de etanol, biodiésel y proteínas vegetales.
Bunge ha acelerado su transformación estratégica en torno a oleaginosas y biocombustibles, culminando procesos de consolidación en el sector. La integración con Viterra (anunciada en 2023) ha supuesto uno de los mayores movimientos de consolidación en el trading agrícola global.
Louis Dreyfus continúa su proceso de transformación iniciado en la década pasada, con mayor apertura a los mercados de capital, inversiones en trazabilidad, sostenibilidad y reducción de emisiones, manteniendo al mismo tiempo el control familiar del grupo.
Perspectivas a largo plazo para las commodities agrícolas
A pesar de los cambios estructurales del sector, las cuatro empresas no han abandonado su actividad principal: el comercio global de cereales y oleaginosas.
El comercio mundial de granos y oleaginosas ha seguido creciendo en la última década, impulsado por:
El comercio mundial de granos y oleaginosas ha seguido creciendo en la última década, impulsado por:
- Crecimiento poblacional.
- Cambios en dietas (mayor consumo de proteína animal).
- Uso agrícola para biocombustibles.
- Necesidad de seguridad alimentaria.
Las previsiones de organismos internacionales apuntan a que el comercio agrícola global seguirá aumentando en los próximos años, lo que mantiene a las commodities agrícolas como un activo relevante tanto para grandes traders como para el inversor retail que busca diversificar su cartera.