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Mi amigo Alberto, heredó hace años la gestión de una empresa radicada en el cinturón industrial de Barcelona. Se trata de una compañía familiar de tamaño medio, con una amplia trayectoria en la fabricación de pequeños electrodomésticos, que luego se venden en el mercado nacional. Aunque de vez en cuando consigue exportar algo a Latinoamérica y al resto de países de la Unión Europea. Tiene buenos clientes y sus productos son bastante competitivos; pero como les pasa a tantas pymes, ahora está en apuros y ya veremos si consigue sobrevivir a la peor crisis económica en 80 años. Sin duda alguna, hubo tiempos mejores…
 
Durante décadas, cuando el negocio estaba controlado por sus tíos, la empresa fue una máquina de hacer dinero. Debido a una combinación de factores, buscados o afortunados, consiguieron encontrar la fórmula del éxito. Producían a unos costes más que aceptables debido a sus inversiones en tecnología, en I+D y, también, porque en aquella época los costes laborales eran más que aceptables. Y sobre todo, porque apenas tenían competencia. Estas felices circunstancias les permitieron extender el negocio por toda la península y, con el tiempo, el ciudadano de a pie aprendió a relacionar la marca con la calidad de sus productos. Un logro sensacional. Con el paso de los años, los clientes se convirtieron “en amigos” y se estableció una relación de confianza mutua que retroalimentaba el éxito comercial de la empresa.
 
Eran tiempos muy felices. Los tíos de mi amigo, estaban pendientes del negocio y disfrutaban de la vida al estilo de la burguesía catalana: veraneaban en la Costa Brava, invertían sus ganancias en la compra de selectas propiedades inmobiliarias y educaban a sus hijos en escuelas vinculadas al catalanismo político de CiU. Aunque para consternación de la familia, mi amigo les salió “pepero”… pero eso ya es otro cantar. Para los trabajadores la cosa tampoco iba mal. Sus sueldos eran aceptables, tenían estabilidad laboral y unos sindicatos que luchaban a cara de perro por todos sus derechos. Sin embargo, las semillas del declive empresarial se plantaron precisamente en aquella época… Con el paso de los años, los dueños adoptaron un comportamiento más rentista que inversionista y se alejaron de la gestión cotidiana del negocio. Y a partir de entonces empezaron los chanchullos, tanto en la dirección como entre el personal. A uno de los tíos le dio por saquear la caja sin el consentimiento de sus hermanos… y entre los trabajadores se instauró una especie de nepotismo laboral controlado por los sindicatos, que sólo permitía la contratación de familiares y amigos del personal ya empleado. 

 

Llega la Gran Recesión

Cuando los tíos de Alberto se dieron cuenta que la crisis había llegado para quedarse, decidieron abandonar el barco. Sabían a lo que se enfrentaban… Y les dio una pereza infinita. Al fin y al cabo, vivían cómodamente y la vaca ya no daba para más. Era el momento de cambiar de aires. Pusieron la empresa a la venta y se sentaron a esperar. Sin embargo, con lo que no contaban era con la pretensión de mi amigo por hacerse con el control de la compañía… Lo que vino a continuación seria muy largo de contar y daría para varios capítulos de Falcon Crest, porque la trifulca familiar fue de órdago, pero finalmente Alberto se alzó con la victoria y les arrebató el control de la compañía. 
 
A partir de entonces, se acabó la fiesta. Se enfrentó a la hercúlea tarea de adaptar el negocio a las nuevas condiciones del mercado. Sus opciones eran muy limitadas. Básicamente, se reducían a dos:
  • Solicitar crédito a las entidades financieras para ganar tiempo con el que reestructurar la empresa
  • Echar a gente o bajar los salarios.

Probablemente todo a la vez. Lo cuál nos lleva a una situación de lo más curiosa; ya que la primera opción ofrece una solución a la keynesiana y la segunda, a la austríaca. Salvando todas las distancias, claro está.

Cuando mi amigo exploró la vía keynesiana, los bancos le dieron un portazo en las narices. Los que no lo hicieron, encarecieron el crédito o le pidieron abultadas garantías. “Es que no lo entiendo…” me decía, “nuestros productos se venden solos. Sólo necesito la pasta para cumplir con los proveedores y mantener engrasada la cadena de producción”; “esta empresa es rentable!”. Él creía que tenía un problema de liquidez, pero los bancos dudaban de su solvencia. Es el eterno debate de esta crisis, aplicable a la situación de las pymes, la banca o los propios Estados. En cualquier caso, Alberto tuvo que agachar la cabeza e hipotecar varias propiedades para obtener los anhelados préstamos. En tiempos normales el crédito recibido le habría ayudado a cuadrar los ejercicios difíciles –que es lo que hacían sus tíos-; aunque esta vez, a diferencia de entonces, utilizó parte de ese dinero para echar a gente. Al principio a pelo, pagando los 45 días por año trabajado que estipulaba la ley. Y más adelante, cuando Zapatero implementó la reforma laboral que reducía los requisitos legales para presentar un ERE, recurrió a ellos para adelgazar la plantilla. Huelga decir, que la tensión entre la dirección y los trabajadores alcanzó cotas insoportables…
 

¿Por qué no prestan los bancos?

A pesar de todo, mi amigo tuvo suerte: los bancos soltaron la pasta. Se endeudó para reducir los costes laborales y el tiempo dirá si ha hecho bien. En cambio, para las miles de pymes que no han obtenido crédito, es casi imposible evitar el cierre del negocio. Naturalmente, esto conlleva una secuencia del carajo; en la que aumenta el paro, se reduce el consumo, cae la demanda de bienes y servicios y las empresas se ven obligadas a endeudarse de nuevo, en un ciclo infernal que no tiene fin. El miedo alimenta al miedo y, al final, corremos el peligro de volver a 1929 en un periquete. 

Tras la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, la banca española se quedó con lo puesto y con deudas. La retirada del capital extranjero imposibilitó su financiación en el exterior y cortocircuitó su capacidad para otorgar crédito. Todos recordamos como se puso el Euribor. Todavía me acuerdo de las disertaciones de Leopoldo Abadia… Explicaba que las entidades financieras no se prestaban entre sí, debido al desconocimiento de los balances propios y ajenos. No sabían cuántos derivados financieros albergaban ni cuántas pérdidas podían ocasionar. Es una forma de verlo. En el caso específico de España, además, confluía un factor esencial: los bancos no prestaban, porque habían enterrado todo el dinero de los depositantes en ladrillo y hormigón. No se puede estar más jodido: sin dinero, sin crédito, con mierda impactando en tus balances y un montón de deudas con el exterior. Para las entidades más internacionalizadas la música era diferente, ya que podían aprovisionarse fuera… En cambio para las cajas, el futuro era muy sombrío.
 
Y a todas estas, mi amigo tenía la desfachatez de solicitar un crédito! Vaya por dios… Justo en el momento en que los bancos iban a comercializar preferentes y obligaciones subordinadas a tutti plen. En fin…
 
El clima de fin del mundo, desencadenó la intervención del gobierno. Una economía sin crédito se traduce, tarde o temprano, en una caída de la recaudación fiscal que sustenta al Estado. De este modo al ayudar a la banca, el Estado se ayudaba a sí mismo y viceversa. Es el matrimonio perfecto. El gobierno socialista puso en marcha en 2009 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), cuya finalidad era apoyar financieramente a las entidades que iban a fusionarse. En principio, el tema de las “fusiones frías” no era mala idea… Es lo que habían hecho en Estados Unidos. Allí el secretario del Tesoro, Tim Geithner, impulsó la fusión de la banca de inversión con la banca comercial, para que la primera pudiera tener acceso a los depósitos de la segunda. Por ejemplo, con la fusión de Bank of América con Merril Lynch. Se juntaban manzanas sanas con podridas y luego se cruzaban los dedos para que la operación saliera bien. En España, sin embargo, el gobierno permitió la fusión de manzanas, peras, aguacates y filetes de pollo. Todos podridos. Dando lugar a engendros como Bankia o Novacaixagalicia. 
 
Durante los primeros años de la crisis, la actuación del BCE fue muy fría. La recapitalización de las entidades financieras se delegó en los bancos centrales nacionales y los gobiernos pagaron el coste del rescate a cuenta de sus déficits públicos. La Unión Europea era una “olla de grillos” y el BCE se limitaba a esporádicas compras de bonos soberanos en el mercado secundario, cuando la prima de riesgo se descontrolaba. Hasta que llegó SuperMario…! Con Draghi se cumplió el sueño dorado de Zapatero: el BCE pasó a actuar como prestamista de última instancia. A su modo, claro está. A finales de 2011 y principios de 2012 introdujo las Long Term Refinancing Operation (LTRO). Mediante las LTRO, los bancos piden préstamos al 1% de interés, que tienen que devolver al cabo de 3 años. Por ejemplo: Bankia pide 1000 millones de euros para comprar deuda española que paga al 5%. Con la diferencia de intereses ya ganaría… pero como son muy ambiciosos, cuando tienen los bonos del Tesoro en la mano, se acercan de nuevo a la ventanilla del BCE (o de la FED) para obtener más liquidez. Entonces los funcionarios toman esos bonos como garantía o colateral y ofrecen liquidez por el 95% de su valor nominal; aplicando un descuento o haircut del 5% -aunque el descuento depende de la calidad crediticia del producto-. O sea, que Bankia invirtió 1000 millones en deuda española, y ahora tiene otros 950 para hacer lo mismo. Y lo hace. Compra deuda una y otra vez, hasta que se le acaba el colateral. De este modo, con 1000 millones iniciales, el banco puede multiplicar esa cantidad por 20 (por decir algo). En eso consiste el shadowbanking.
 
Las consecuencias de las LTRO, han sido tremendas. Beneficia a Estados y bancos por igual. Para los primeros, su implantación ha creado una monumental demanda sobre sus respectivas deudas que ha permitido la caída de los tipos de interés y la contención de la prima de riesgo. Casi nada. En cambio, para los bancos ha sido como encontrar el santo grial; pues ya no dependen del dinero de los depositantes para conceder préstamos, ni tienen la necesidad de acudir al interbancario para financiarse. 
 

La pescadilla se muerde la cola

Sin embargo, esto del shadowbanking tiene un lado muy oscuro. Lo peor de todo es que el dinero se mueve en la parte alta del sistema y no llega a la economía real. Y si lo hace, no tiene el impacto esperado. Sólo en Estados Unidos mueve un volumen de 16 billones de dólares al año; casi el 100% de su PIB! Cuando lo supe me dio un ataque de risa… o de pánico. Con la liquidez proporcionada por los bancos centrales, los políticos se han dedicado a su deporte favorito: el de gastar y vivir por encima de sus posibilidades. Como consecuencia de todo esto, la deuda soberana de todos los países del bloque occidental, ha subido hasta cotas preocupantes. O dicho de otro modo: el Estado cada día gana más peso en relación al sector privado. Kyle Bass comentaba hace unos meses, que la deuda global había escalado hasta el 360% del PIB; cuando en 1929, justo antes del crack bursátil, era del 300%. Y en países como Japón, el Estado sobrevive gracias a la impresión masiva de dinero porque sabe que la economía real jamás pagará sus deudas. Una huida hacia delante en toda regla…
 
Quizá por eso el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, se apresuró a desearles “buena suerte”, con su Abenomics. Por otro lado, tenemos a varios fondos de pensiones, fondos soberanos –japoneses y chinos- e, incluso, macro hedge funds vendiendo deuda pública de Estados Unidos, Alemania y de Japón. Estos inversores exigen mayor rentabilidad por sus bonos, probablemente porque intuyen que la situación se está descontrolando. Desde mayo el coste de la deuda norteamericana se ha duplicado y Kenneth Rogoff nos avisa de que la escalada progresa demasiado rápido. El encarecimiento del coste de la deuda hincha todavía más la burbuja del Estado. La economía real no puede sostener ese ritmo y por eso algunos países, incluido Estados Unidos, han empezado a recortar. Por supuesto esto está generando un debate acalorado entre los economistas, porque a estas alturas ya nadie sabe que es peor, si el remedio o la enfermedad. Los keynesianos quieren seguir gastando para sostener el escaso crecimiento, pero otros creen que esa política terminará en desastre.
 

El caso de España

Para países como el nuestro, los recortes llegaron mucho antes. Las iniciativas del BCE llegaron muy tarde y tuvimos que apretarnos el cinturón para evitar la escalada de la prima de riesgo. Aunque en líneas generales, tenemos el mismo problema que los demás: el Estado está gordo como un centollo y el sector privado languidece por el impacto de la Depresión. Nuestros políticos podrían haber quemado la grasa sobrante del aparato administrativo, para ahorrar y tener cierto margen de maniobra para bajar los impuestos, pero han preferido recortar en Sanidad y Educación. Rajoy ha seguido la estrategia zapateril de acoso y derribo de la clase media… Aunque para entender en que situación se halla España, es mejor observar las tendencias:
tasa-ahorro-hogares
Tasa de ahorro de los hogares españoles, según las ISFLSH
 
La ciudadanía española está sometida a cargas y recortes crecientes, que están destrozando su poder adquisitivo. No sólo consumimos menos, sino que recurrimos a nuestros ahorros para mantenernos en pie (actualmente la tasa de ahorro de las ISFLSH, está en 7’8 puntos). Otras estadísticas muestran lo siguiente: las ventas del comercio minorista llevan 37 meses de caídas consecutivas; el PMI industrial y de servicios acaba de rebotar tras más de dos años de caídas sostenidas –espero que no sea el rebote del “gato muerto”-; los precios de la vivienda han corregido un 40% desde sus máximos y cayendo; lo mismo para la inversión pública, que está en niveles de mediados de los años 80.
 
Tenemos superávit por cuenta corriente gracias al turismo y a que las exportaciones se mantienen o suben muy ligeramente (sólo hay que fijarse en el volumen de mercancías del puerto de Barcelona para darse cuenta de ello). Y por supuesto, porque no importamos nada. No hay necesidad… no consumimos nada. A pesar de todo es una buena noticia, pero no lo es para las miles de pymes que venden toda su producción en el mercado nacional. Como la de mi amigo. Para que nos hagamos una idea de la tragedia, sólo hay que fijarse en la mortalidad empresarial. Según el último informe de Axesor, este año batirá todos los récords de empresas en concurso de acreedores. Vamos a un ritmo de 800 concursos al mes y calculan que, para final de año, serán unos 9500. Esto supone un 27% más que el año anterior. Y para los que creen que el sector de la construcción ha tocado suelo, tendrían que saber que el 29’1% de esos concursos proceden de compañías vinculadas al sector inmobiliario. El paro volverá a subir y, con él, empeorarán un montón de números macro.
 
Mientras tanto, Rajoy se ha endeudado en año y medio (considerando el rescate bancario), lo que Zapatero hizo en 8. La deuda española por habitante sobrepasa ya los 20.000 euros y la renta per cápita sigue desplomándose.
 
Todos vamos a acabar como la oveja de los Monty Python: “que más que volar, caía en picado”.
 
Sin crédito, sin ahorros, sin consumo, con impuestos y recortes crecientes y una deuda estatal descontrolada, el panorama es desolador. De Guindos dice que todo va bien… Y Francisco González, el presidente del BBVA, dice que España iniciará la recuperación muy pronto. Desde luego, no será porque los bancos estén dando crédito:
 
caída-crédito-sector-privado
Caída del crédito al sector privado (2013)
 
Incluso en Grecia dan más crédito que en España! No me extraña, no tienen ningún aliciente para hacerlo. A ver quién es el guapo que invierte en una economía postrada en la Depresión… Han encontrado una financiación alternativa con el shadowbanking; saben que el desmoronamiento inmobiliario continúa; y, para colmo de males, el BCE les exige mayores reservas de capital básico (me refiero al core capital o tier 1). Esto significa que por cada 1000 euros que desean prestar, sólo pueden conceder 910. Estrecheces que, sin duda, no tienen cuando se trata de comprar deuda pública. 
 
Al final todo esto se ajustará por arriba o por abajo. Si las quitas no vienen por arriba, las impondrá el pueblo por abajo. Este país no puede permitirse 5 años más con tasas de paro del 27% y una tensión social insoportable. La canciller Angela Merkel dice que hacen falta 10 años más… Eso no va a suceder. O la economía crece o se ajustan las deudas. Mucha gente se extraña que no haya una revolución social. Pero para mi ya está aquí. Mi amigo ha sufrido huelgas por doquier, sabotajes en la cadena de montaje e incluso pequeños incendios en las cercanías de la fábrica. La tensión en los polígonos industriales es muy alta y esto no hay quién lo aguante.
 
Tarde o temprano vendrán las quitas. Nuestros bancos lo saben…
 
Al menos, podemos echarnos unas risas con los Monty Python. 
 
 
 
Un abrazo a todos/as!
  1. #36
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    Un amigo astrólogo me ha pasado unos enlaces. Una interpretación arquetípica de los destinos de los países. Suena extraño que postee esto, pero es porque quería hablar de ver puntos de vista fuera de la caja.

    Y digo arquetípica porque les caracteriza como si fueran una persona y no un país. Lo que me ha llamado mucho la atención es cierto paralelismo con cosas que he visto desde antes de que me dijeran esto.

    The national chart of the United States till 2007
    http://www.astro.com/nat/natus1_e.htm

    The national chart of Spain
    http://www.astro.com/nat/nates_e.htm

    En lo particular lo que yo veía desde antes de hablar con este sujeto, es que en EUA había una crisis de creencias, una especie de fundamentalismo de corte no religioso. La interpretación de ese enlace lo asocia más con religión que con creencia. En realidad el tema de religión a como lo presenta esa interpretación es más de creencia que de espiritualidad. Y más que económica, la crisis de EUA la he mirado como problema de creencias. Y últimamente se mira a EUA como alguien que lo quiere todo sin medida, y por quererlo todo y de inmediato, lo está perdiendo todo.

    En el caso de España lo que veo es abuso, exceso, escasez, agresión pasivo-agresiva, atropello, pero la interpretación de ese enlace lo hace ver como un asunto pasional, que a su manera en una persona es un exceso y abuso en la relación con ella misma y con los demás. Lo pasional está regido por la parte más básica del cerebro que contiene los impulsos sexuales, el instinto, la territorialidad, las fuerzas vitales y la muerte cuando esas fuerzas se agotan. España en ese sentido es un país que está muriendo, y que lo poco que está viviendo tiene la vivencia básica del reptil. Sin embargo España tiene también un tono de rebeldía, que está naciendo al calor de la traición de los que se decían amigos.

    Cuando hablo con ese amigo, me parece como si el tema de la astrología fuera más bien como el conocimiento psicológico de los antiguos, que sin un método científico, trataban de comprender la psique humana. Y si las colectividades tienen rasgos de personalidad (como las personas son una colectividad de células) hipotéticamente hablando, pareciera que los países también podrían tener su "personalidad" y su destino.

    Si así fuera, si vemos a los países como personas, China sería un abuelo, y EUA sería un adolescente. España democrática sería apenas un crío sujeto al abuso de los mayores y violencia doméstica.

    Ver así las cosas me ha parecido curiosa, por ser una visión "fuera de la caja" del pensamiento normal que tenemos, aunque no sea exactamente una "visión científica".

  2. en respuesta a Claudio Vargas
    #35
    Exiliado

    A ver si es verdad y quiebra ya. Cuanto antes se deje de huir hacia adelante mejor. Las quiebras son malas para los que dieron credito a quien no lo merecia, asi que si España quiebra el mundo llorara por los dineros perdidos, pero los españoles podran empezar a reconstruirse un futuro sobre las ruinas; si no se quiebra los nietos de los españolitos de ahora seguiran pagando los excesos de sus abuelos.

  3. #34
    Claudio Vargas

    No siempre estoy de acuerdo con José Carlos Díez. Pero oye, sus últimos comentarios no tienen desperdicio; España podría quebrar! Sus argumentos son "de cajón":

    http://www.finanzas.com/noticias/20130920/jose-carlos-diez-espana-2483205.html

  4. en respuesta a Txuliren
    #33
    Exiliado

    Sí hombre a ti te lo voy a decir, para que me vengas con reclamaciones despues. Tu te piensas que yo doy consejos gratis? Eso se lo dejo a los candidos filantropicos como Claudio. Esta valiosisima informacion solo te la podria facilitar tras firmar un contrato que te comprometiera a pagarme el 15% de todos tus ingresos futuros a perpetuidad, que uno es un profesional... nos ha merengao. ;)

  5. en respuesta a Exiliado
    #32
    Txuliren

    Cómo me descojono con tus exquisitas respuestas, no te falta razón. Y ¿qué está haciendo ahora mismo la inmensa mayoría del rebaño, para no hacer lo mismo? Qué fácil era antes atesorar valor en una casa (no hablo de especular con ella), pero fíjate, hasta eso el rebaño lo mandó a tomar por culo... y ahora el rebaño quiere Las Vegas y suben las bolsas... qué camino has tomado tú? Allá donde va el dinero se forma una burbuja... ¿dónde no está el dinero?

  6. en respuesta a Txuliren
    #31
    Exiliado

    Buenas preguntas Txuliren, ojala alguien pudiera contestarlas. Cada cual tendremos que tomar las medidas que consideremos mas convenientes en base a nuestro entendimiento de la situacion y nuestro perfil ideologico. Prefieres la escuela austriaca o la keynesiana? Crees que esta crisis explotara con una inflacion tipo Zimbawe en un año, o sera mas bien tipo imperio romano y tardara doscientos inviernos? Crees que somos los dueños de esta granja y la regulamos nosotros, o que somos las ovejas de la misma, esperando nuestro turno para ser esquiladas? Esta el oro aun sobrevalorado, o hay que arramblar con el que se pueda pues el escenario Mad Max empieza la semana que viene?
    Yo de lo unico que estoy seguro es que en base a las decisiones que tomemos sobre estas cuestiones, unos nos arruinaremos y otros nos enriqueceremos, y que yo no pienso hacer lo que haga la mayoria, sino lo que yo crea mejor, mas que nada para no tener que hecharle la culpa a nadie mas que a mi mismo en caso de que en vez de el as de oros me toque el de bastos.

  7. en respuesta a Exiliado
    #30
    Txuliren

    Muy convincente Exiliado, eso qué quiere decir que... ¿a saco a por oro físico? Hace unos meses todo el mundo andaba caliente con el oro, indios , asiáticos almacenando como locos y occidente vendiendo; los medios de comunicación los maneja occidente, y esta recuperación ficticia junto con los medios de comunicación está haciendo que el oro baje pabajo. Qué es más fuerte, ¿la realidad o la ilusión?

  8. en respuesta a Akrobata
    #29
    Exiliado

    La inflacion ayuda a quien tiene deudas y roba a quien ahorra; osea que es un mecanismo que premia la irresponsabilidad y la incompetencia, y castiga la prevision y el esfuerzo. O dicho de otro modo, ayudara al estado español a reducir su deficit a costa del ahorro y el sufrimiento de los españoles.
    Supongo que te refieres a que Alemania no permitiria algo que fuera en contra de sus intereses economicos. Yo creo que a pesar de lo que le gustaria creer a Mario Dragui o a Merkel, la economia es un mecanismo que se mueve con sus propias leyes ignotas de una manera similar a una colmena de abejas o un hormiguero, con una inteligencia comunitaria muy por encima del entendimiento o la capacidad de manipulacion de cualquiera de los individuos que la constituyen. Las intromisiones de los bancos centrales o los politicos en el entramado economico (incluso las bien intencionadas) no hacen nada mas que dañar sus delicados engranajes.
    Con esto quiero decir que Alemania tiene la misma capacidad para reducir la inflacion que se avecina, que un niño con una esponja para evitar un tsunami; la liquidez fluyo durante decadas, el dinero se malgasto en vino y rosas, y el daño ya esta hecho.; ahora solo queda esperar a que el mercado retorne a su status quo, y lo hara de la misma manera que lo lleva haciendo miles de años, desde que Neron empezo a reducir el contenido de plata en el denario para incrementar la base monetaria. Historicamente siempre que se ha aumentado la cantidad de dinero en circulacion de forma artificial, el resultado ha sido el mismo: inflacion. Paso en el imperio romano, paso en el siglo de oro español, paso durante las bancarrotas bancarias ciclicas en la Inglaterra del XVII y XVIII, paso tras el crack de 29, paso con el abandono del patron para pagar la factura de Vietnam en 1971, y volvio a pasar en Argentina y Zimbawe hace nada.
    No veo porque esta vez iba a ser diferente cuando todos los factores en juego son los mismos, incluyendo nuestra estupida, voluntaria y endemica ceguera.

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  9. en respuesta a Exiliado
    #28
    Akrobata

    Si no me equivoco, una inflación elevada "ayudaria" a España pero perjudicaría a Alemania, con lo que esa opción no creo que exista.

  10. en respuesta a alvarog
    #27
    Joaquim

    Efectivamente. Muchas gracias, lo miraré.
    Salu2

  11. en respuesta a Joaquim
    #26
    alvarog

    Vale, entonces volvimos juntos en el coche, no? Te comenté un fondo de renta fija para tener aparcado el dinero, he mirado y sí lo tienes en inversis, es el Pictet-EUR Short Mid-Term Bonds

    1 recomendaciones
  12. #25
    8........s

    Un abrazo...

    1 recomendaciones
  13. en respuesta a alvarog
    #24
    Joaquim

    A la derecha de Claudio. A mi derecha, Jujedi.

  14. en respuesta a Claudio Vargas
    #23
    Larry hega

    Estuve por España hace un par de años. Casi un mes de beberme a sorbos un maravilloso país.

    Tenía años soñando ver el escenario de la muerte de Antoñito El Camborio, y del pueblo de mi abuelo, del que tengo mi segundo apellido, donde encima se escribió El Quijote. Pude ver la tierra del admirable, para mí casi casi un santo, Antonio Machado y la tierra de su "Campos de Castilla" y la tierra de otros "santos", Miguel Hernández y García Lorca y el museo del Prado y el Reina Sofía y "El Triunfo de la Muerte" y el Guernica y... y... no acabaría.

    Así que habré de volver a España, habré de "tener mi marmol y mi día". Si ocurre, ahora está además la posibilidad de un interesantísimo intercambio de opiniones de economía y demás topicos con la comunidad rankiana en alguna quedada, con todo y que a mi mujer, que le "ha dao" por estudiar cine, le aterrorice la posibilidad, porque dice que, (parafraseando algo que leyó por ahí)"los economistas se la pasan la mitad del tiempo diciendo que va a pasar y la otra mitad explicando porqué no pasó".

    Y desde luego que si vuelves por acá, te esperan varios "caballitos" de buen tequila, una que otra torta ahogada (si eres muy audaz, desde luego) y mis cuates y yo, que tendremos mucho gusto en recibirte. Aquí con euros puedes hacer milagros y sin ser santo.

    Un abrazo amigo. Esperamos por aquí tu próximo post. Saludos

    1 recomendaciones
  15. en respuesta a Claudio Vargas
    #22
    alvarog

    Para nada Claudio, fue un auténtico placer poder discutir contigo de economía, una de esas oportunidades que pocas veces se dan... Gracias!

    Joaquim, recibí tu mensaje, soy quien crees sí :). Pero ahora mismo no te sitúo, ¿dónde estabas sentado en la cena?

  16. en respuesta a Joaquim
    #21
    Claudio Vargas

    Ja ja Joaquim! El placer es mutuo! Pero a partir de ahora podemos hablar sin ruidos, hablando de los temas que nos gustan sin tener que chillar para hacerse oír. Sin duda, de vez en cuando te seguiré por la web para saber por dónde andas. Por curiosidad sana, claro está.

    Un abrazo amigo!

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