Consecuencias no tan malas de la situación de los países periféricos en Europa y como beneficiarnos de ellas

 Actualmente la situación de los países periféricos es tema de actualidad en los mercados. La situación de Grecia es delicada, y surge el riesgo contagio a otros países como España, Portugal, Irlanda e incluso Italia. Sólo hay que ver el comportamiento que han experimentado los bonos a corto plazo de Grecia y Portugal para darnos de cuenta que el mercado está descontando lo peor. En este caso, que el tipo a 2 años en Grecia sea muy superior al tipo a 10 años, significa que el mercado está descontando una reestructuración de la deuda. Y esto podría ser, por ejemplo, alargar los vencimientos de la deuda a más corto plazo. O más gráficamente, el bono que vence a 2 años pasa a vencer en 5 años, pagándome los cupones de forma anual, pero diluyendo el efecto de haber comprado a un precio inferior al 100% que es el precio de amortización. Por lo que la rentabilidad anual (TIR) será inferior a la TIR de compra.

 En esta situación se está notando más que nunca la falta de unidad europea. Y esto no hace sino que perjudicar a la Zona Euro en general. La falta de rapidez y firmeza en la toma de decisiones pone de manifiesto nuestros problemas estructurales.

Cada momento que pasa sin que la UE tome decisiones se incrementa la prima de riesgo del resto de países periféricos, lo que deriva en un mayor coste de financiación para los gobiernos y una menor confianza de los mercados a la hora de acudir a las emisiones de deuda de los gobiernos. Resumiendo, cada vez es más difícil conseguir dinero para aquellos que están más endeudados. A mi solo se me ocurren soluciones al estilo de las que se tomaron con los bancos para evitar que pasemos por un segundo Lehman Brothers. Sinceramente, yo creo que la suspensión de pagos no es una opción en el caso de Grecia, ya que si la Unión Europea no muestra su apoyo ahora, esto implicaría un rescate de España, de Portugal y Grecia, y esto si necesita de un mayor esfuerzo. Por tanto, mi opinión es que esto no debería llegar a “mayores”, en el sentido de que no creo que haya un “default” soberano. Sin embargo las consecuencias para la Zona Euro son más que evidentes y esto pasará factura en el largo plazo.

Con esto, quiero decir que suponiendo un rescate griego “con condiciones”, implica la toma de fuertes medidas de ajuste que pasan por una fuerte reducción del gasto público y un aumento de la recaudación, limitando el crecimiento de las economías. Y si llegáramos a una situación en la que otros PIGS necesiten ayudas, las medidas no solo se exigirán a Grecia, sino que se harían extensivas también a estos. Y esto implica, obviamente, menor crecimiento económico.

¿Qué consecuencias tiene esta situación? Yo vería “a grosso modo” dos efectos clave de los que podemos, dentro de lo malo, beneficiarnos. Uno en la divisa, otro en los tipos.

  • Los problemas de unidad en la Eurozona y la dificultad y falta de rapidez para tomar decisiones determinantes en situaciones difíciles hacen dudar a los inversores. Por otra parte el crecimiento de la Zona Euro se verá lastrado por unos países periféricos muy endeudados y con problemas de competitividad, que probablemente derivaran en ajustes fiscales que podrían continuar limitando el crecimiento. Esta falta de confianza y bajas expectativas de crecimiento desembocan inevitablemente en una devaluación del euro frente a otras divisas y especialmente contra el dólar. ¿qué es lo positivo? La devaluación del euro, hace que nuestras exportaciones sean más baratas para los extranjeros. Por tanto, esto beneficia a los exportadores europeos lo que implica que, podríamos apostar por esas compañías europeas que venden gran parte de su producción fuera de Europa, ya sea Acerinox, Arcelor, BMW o cualquier otra.
  • Desde el punto de vista de los tipos, el riesgo sistémico que supone la situación de los países periféricos por el conjunto alta deuda+bajo PIB podría suponer un importante freno a la política del Banco Central Europeo (BCE). Países como España, Grecia, Italia y Portugal no contribuyen lo suficiente al PIB como para determinar la política de tipos. Pero si el resto de la Eurozona se ve obligada a financiar a estos países, ¿hasta que punto el BCE puede estar dispuesto a subir los tipos de interés y agravar aún más sus problemas y por tanto perjudicar al resto de la zona euro?. Una subida de tipos aumentaría el coste de la deuda del gobierno y por tanto la carga de intereses, ralentizaría el consumo y desincentivaría la inversión en países donde se encuentra especialmente deprimida, es decir, aumentaría la deuda y bajaría el PIB (= Problema). ¿qué consecuencia podría derivarse de esta situación? A consecuencia de esto el BCE podría ver cierta presión sobre sus decisiones de políticas de tipos, lo que podría implicar tipos bajos durante más tiempo del inicialmente previsto con efectos positivos sobre aquellas empresas que no tengan problemas de crecimiento. Esto beneficiaria, obviamente, a economías como la alemana que podría ver su economía estimulada del mismo modo que lo estuvo la española durante tanto años (dando lugar a la burbuja actual) por unos tipos reales negativos.

Resumiendo, oportunidades de inversión en empresas exportadoras al extranjero, con gran parte de su beneficios generados fuera de Europa así como países beneficiados por una posible extensión de la política monetaria expansiva, es decir, países que no necesitarían tipo bajos, por ejemplo Alemania.

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