¿Invertir en tecnología sin miedo a perder dinero? Existe un fondo para eso. Pero hay letra pequeña que debes leer.
Todo el mundo quiere subirse al tren de la tecnología. Nvidia, Apple, Microsoft, semiconductores, inteligencia artificial... El problema es que ese tren también descarrila. Y cuando lo hace, duele.MyInvestor y Carmignac acaban de lanzar en exclusiva para España un producto que promete resolver...
Todo el mundo quiere subirse al tren de la tecnología. Nvidia, Apple, Microsoft, semiconductores, inteligencia artificial... El problema es que ese tren también descarrila. Y cuando lo hace, duele.
MyInvestor y Carmignac acaban de lanzar en exclusiva para España un producto que promete resolver ese dilema: el My Carmignac Tech Capital Protegido 2031. Tecnología global más protección del capital. Suena bien. Veamos qué hay detrás.
¿Cómo funciona?
La estructura tiene dos patas. Por un lado, el motor de crecimiento: una cartera gestionada activamente por Carmignac con compañías tecnológicas globales seleccionadas por su ventaja competitiva e impacto de la innovación. Por otro, el ancla de seguridad: bonos de gobiernos de la eurozona —España, Francia, Italia— con vencimiento en 2031, en una cantidad suficiente para que, llegado ese momento, el fondo pueda devolver el 100% del capital inicial.
El director de inversiones de MyInvestor lo ilustró con un ejemplo concreto de 100.000 euros: aproximadamente 90.000 se destinan a bonos europeos que vencen en diciembre de 2031. Los 10.000 restantes van a renta variable tecnológica para intentar capturar rentabilidad adicional.
El objetivo: capturar aproximadamente un tercio de la revalorización del sector tecnológico global a vencimiento. Un backtest de 2.436 simulaciones históricas entre 2010 y 2020 arrojó una rentabilidad mediana del +68,5% acumulado en 5,5 años —un 10% anualizado—, y en el peor escenario del periodo, un +35% acumulado. Rentabilidades pasadas que, como siempre, no garantizan nada.
Lo que sí tiene de bueno
Liquidez diaria sin comisiones de reembolso ni penalizaciones —algo poco habitual en este tipo de productos en la banca tradicional española—, sin mínimo de inversión, y con la ventaja fiscal del traspaso entre fondos sin tributar por plusvalías. La comisión de gestión es del 1,10% anual, con gastos totales del 1,5%.
El fondo está disponible solo hasta el 29 de mayo de 2026. La ventana de entrada es limitada.
Lo que debes tener claro antes de entrar
Aquí viene la letra pequeña que nadie te cuenta en el folleto comercial.
Primero: la protección del capital solo aplica a vencimiento, en torno al 5 de diciembre de 2031. Si vendes antes, recibirás el valor de mercado, que puede ser inferior al capital que pusiste. Es decir, si necesitas el dinero en 2028, no hay red.
Segundo: el fondo no garantiza nada. Técnicamente, los bonos cupón cero de emisores gubernamentales europeos con grado de inversión tienen una probabilidad muy baja de impago. Pero el valor del fondo puede fluctuarse y situarse por debajo del valor inicial a lo largo de su vida. La clave está en mantenerte hasta vencimiento.
Tercero, y esto es lo más importante: el escenario que nadie te cuenta es el inflacionario. Entre enero de 2020 y enero de 2025, la inflación acumulada en España fue del 20%. En un entorno así, el índice tecnológico tendría que subir un 60% para que, capturando solo un tercio de esa subida, el inversor no pierda poder adquisitivo. Recuperar el 100% nominal no es lo mismo que no perder dinero en términos reales.
¿Para quién tiene sentido?
Para quien lleva años con el dinero en una cuenta corriente al 0% o en un depósito al 0,4% y quiere dar un primer paso hacia la inversión sin perder el sueño. Para ese perfil, este producto tiene mucho sentido: exposición a tecnología global, sin riesgo de pérdida nominal a vencimiento, con gestión profesional.
Para quien ya invierte con cabeza en fondos indexados o ETFs de tecnología y entiende la volatilidad como parte del proceso, probablemente haya opciones más eficientes en coste y rentabilidad potencial.
En resumen
My Carmignac Tech Capital Protegido 2031 no es un producto milagroso ni una trampa. Es una solución bien diseñada para un perfil concreto: el ahorrador que quiere subirse al tren tecnológico sin apostar todo. Si ese eres tú, y puedes comprometerte hasta 2031, merece la pena analizarlo. Si no, asegúrate de entender exactamente qué estás comprando.
Porque en finanzas, la letra pequeña siempre importa más que el titular.
Disponible en exclusiva en MyInvestor hasta el 29 de mayo de 2026. ISIN: FR0014016AC6. Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero. Consulta el KID y el folleto antes de invertir.