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Blog Finanzas de casa
Educación financiera al alcance de todos

La carrera de la rata

El sistema educativo está diseñado para que te mantengas en la clase media, después de casi 20 años de formación académica no te enseñan nada sobre dinero, finanzas personales, gestión de patrimonio, contratar una hipoteca, gestionar tu sueldo…

La educación financiera se transmite de padres a hijos y nuestros padres, lo han hecho lo mejor que han podido: estudia, búscate un buen trabajo o hazte funcionario y espera a tu pensión.

Como consecuencia de la falta de educación financiera y que vivimos esclavos de nuestras deudas surge la carrera de la rata.

Una historia común

Te voy a contar una historia… Ana estudió enfermería, y aunque no le gustaba mucho, sabía que tenía “bastantes salidas profesionales”  por lo que pronto empezó a trabajar. Ella y su novio Manuel, decidieron comprar un apartamento. Comprar y no alquilar, porque tal y como los educaron, alquilar una vivienda es tirar el dinero, y ¿qué mejor inversión que el ladrillo?

Después vino la boda. Casarse por todo lo alto y con un viaje de novios de ensueño… La cosa no salió muy bien, y a la hipoteca le siguió un crédito para hacer frente a los gastos de la boda.

El coche empezó a darle problemas por lo que decidieron comprarse uno nuevo. Además, como no tenían niños, podían permitirse trabajar más horas y aumentar sus ingresos como solución para hacer frente a sus gastos. Así que con 30 años tenían el pack completo: sueldo, hipoteca, préstamo…

Ana se quedó embarazada y tuvieron un hijo, por lo que pidió una reducción de jornada. Al no   hacer horas extras, empezaron a usar las tarjetas de crédito, para poder llegar a final de mes. Tuvieron un segundo hijo, y el apartamento se les quedaba pequeño, así que el siguiente planteamiento era comprar una casa más grande. Las más baratas se encontraban en las afueras por lo que necesitarían un segundo coche para ir al trabajo, llevar a los niños al colegio o a las actividades extraescolares…

Ana, en cuanto pudo, volvió a su jornada habitual y Manuel pidió un aumento de sueldo para hacer frente a la hipoteca, los préstamos, la guardería, las tarjetas de crédito, el comedor de los niños, el aula matinal…

Aunque sus ingresos aumentaron la situación no mejoró. ¿Sabéis por qué? Porque sus gastos crecían al mismo tiempo que sus ingresos. Es decir, a mayor sueldo, mayor gasto, mayor nivel de vida, por lo que hay que seguir trabajando para cubrir esos gastos. Esto es lo que se conoce como Ley de Parkinson aplicada a las finanzas: tus gastos se expandirán hasta gastar el total del sueldo.

Fueron pasando los años, y aunque el crédito del coche quizás ya lo habían pagado, ahora, tras la comunión de su hijo, tenían el “venta a plazos” del viaje a Disney…

¿Es esta la historia de tu vida? ¿Te ves [email protected] en ella?

¿Qué es la carrera de la rata?

Creo que lo has entendido perfectamente, además, te diré, que es la forma de vida en la que vive la mayor parte de la sociedad actual. Es un hecho normalizado el vivir estresados, endeudados, siendo esclavos del consumismo y acostumbrados casi a vivir al día esperando el próximo sueldo.

Sin darte cuenta ahí estás, en “la carrera de la rata” como definió Kiyosaki en su libro “Padre rico padre pobre”, como un ratón que corre sin parar dentro de su rueda y no avanza a ningún lado, pero tampoco puede salir de ella.

El consumismo y las deudas te mantienen atado a tu trabajo, y tu trabajo marca tu ritmo de vida. Si tienes la suerte de trabajar en algo que te gusta y tu horario te permite conciliar vida laboral y familiar quizás no te sientas tan reflejado con esta situación. Pero si comienzas la jornada temprano, no vuelves a casa hasta las 8, estás estresado, vas corriendo de un lado para otro intentando llegar a todo y tu refugio es esperar el fin de semana para descansar, vivir, hacer tus hobbies, estar con tu familia, hacer todo lo que no has podido entre semana… sigue leyendo porque este artículo es para ti.

¿Cómo escapar de la carrera de la rata?

El principal motivo por el que has llegado hasta esta situación es por la falta de educación financiera. Aún estás a tiempo de darle otro sentido a tu vida, y de hacerte con el control de tus finanzas, porque permíteme que te diga: “Si tú no controlas tu economía, otra persona controla tu vida. “

  1. Despierta: Te propongo el siguiente ejercicio de reflexión.
    • Calcula cuánto dinero has ganado durante los años que llevas trabajando.
    • Calcula cuánto de ese dinero has conservado.
    • Según el resultado, sabrás cómo están tus Finanzas Personales
  2. Di SÍ a la educación financiera. Actualmente la educación financiera está al alcance de todos, en blogs como éste, en portales como Rankia, en internet, libros,… Y si no tienes tiempo ponte los auriculares y a escuchar podcasts mientras planchas, vas en coche o estás en el parque… ¡Fuera excusas! Aprende a manejar tus finanzas y manejarás tu vida. 
  3. Di adiós a la esclavitud del consumidor. Ya lo dice el gran Warren Buffet, “Antes de comprar algo piensa, ¿qué me pasará si no lo compro? Si la respuesta es “nada” no lo compre, porque no lo necesita”. A la hora de gastar debes diferenciar lo que necesitas de lo que no. Pequeñas acciones hoy, te llevarán a un mejor futuro. No gastes más de lo que ingresas ni intentes vivir por encima de tus posibilidades.
  4. Preahorra: No subestimes lo importante que es destinar mínimo un 10% de tu sueldo, nada más cobrar, y vivir con el 90% restante. Con este simple ejercicio podrás, poco a poco, ir ahorrando un dinero, lo que te permitirá tener un colchón financiero para afrontar la vida de otra manera, deshacerte de tus deudas, para cambiar de trabajo si lo necesitas, reducir tu jornada laboral o incluso adelantar tu jubilación. Recuerda pagarte a ti primero.
  5. Da el paso de ahorrador a inversor. No te quedes ahí y da un paso más. Debes darle una rentabilidad a tus ahorros que al menos supere a la inflación para no perder poder adquisitivo. Adquiere activos que generen flujos de dinero.

Conclusión

Vivimos en una sociedad en la que está normalizado vivir endeudado, estresado e ir corriendo de un lado para otro. Tener dos coches, una casa que acabarás de pagar a los 65 años con suerte, hacer viajes caros, trabajar muchas horas y casi no poder llegar a final de mes.

¿Es esta la vida que quieres? ¿Merece la pena hipotecar tus ingresos futuros para vivir por encima de tus posibilidades?  Aunque esto pueda parecer lo normal, esta actitud te puede salir muy cara…

“Gastamos dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a gente a la que no le importamos” Will Smith

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  1. #1

    Josehga

    Mi mujer y yo hemos conseguido salir de la carrera de la rata. Ambos procedemos de la clase media baja, pero con nuestro esfuerzo y gracias a la política de becas que hubo en los años 80 y 90 conseguimos estudiar en la universidad y gracias a ello, tener un buen trabajo con un sueldo por encima de la media. Llegados a ese punto, podríamos haber hecho lo que todos: haber adecuado nuestro nivel de gastos al de ingresos, pasando a consumir como lo hace la gente de clase media alta, y así permanecer para siempre enfangados en la carrera de la rata. En vez de eso, permanecimos en un nivel de consumo propio de la clase media baja, eso lo hicimos después de ser conscientes de que la felicidad no depende del nivel de gasto, una vez que tienes garantizadas las necesidades básicas.
    Así, cada mes nos sobra buena parte del salario, que es ingresado periódicamente en una cartera de inversiones bien diseñada (para eso yo he dedicado años a formarme en inversiones, gracias a este foro y otros y a algunos libros que he leído). Al cabo de muchos años ahorrando e invirtiendo, la mayor parte de nuestros ingresos ya proceden de nuestras inversiones y no de nuestro salario. Estos ingresos, por supuesto, son reinvertidos sistemáticamente. Gracias al interés exponencial nuestro capital crece como una bola de nieve. De esta manera, antes de jubilarnos, cosa que si queremos podremos hacer anticipadamente, estaremos entre el reducido grupo de españoles que superan el millón de euros.

  2. #2

    Abguerrero

    en respuesta a Josehga
    Ver mensaje de Josehga

    Me encanta tu historia!! Eres el ejemplo de que si se quiere se puede salir de la carrera de la rata y cambiar la mentalidad que nos han inculcado de trabajar a cambio de dinero. Tu has puesto el dinero a trabajar para ti: ENHORABUENA!!
    PD. Me gustaría contactar contigo. En mi blog tengo una sección de testimonios reales en la que si te parece me gustaría contar tu historia.

  3. #3

    Josehga

    en respuesta a Abguerrero
    Ver mensaje de Abguerrero

    Gracias por tu comentario. Mándame un privado si quieres, aunque no voy a facilitar ningún dato personal real.
    Por cierto, quiero puntualizar lo que he dicho en mi mensaje anterior. No es que haya conseguido salir de la carrera de la rata: es que nunca he llegado a entrar en ella. Los salarios de mis primeros años de vida laboral eran muy inferiores a los de estos últimos años, sin embargo siempre conseguí ahorrar algo. Mi primer coche fue un Seat Marbella de segunda mano, podría haber comprado un coche mejor, nuevo incluso, con un crédito, pero no quería endeudarme, y entonces yo era feliz con ese coche. Años más tarde, cuando ya tenía un salario mejor, me pude comprar un coche nuevo, aunque pequeño, pagándolo a tocateja, y podría haber pagado de esa manera un coche más caro, pero no lo necesitaba. Y así es como he hecho siempre. La única deuda que he contraido en mi vida, una hipoteca, que liquidé en pocos años. Las deudas son el camino perfecto para no salir nunca de la carrera de la rata y vivir mal, pese a tener buenos ingresos.

  4. #4

    Enverto

    Es muy difícil por no decir imposible salir de ese circulo vicioso, por naturaleza tenemos tendencia a relacionarnos con nuestros iguales
    A nivel cultural es muy complicado ver relacionarse alguien con titulo universitario con un barrendero, con todos los respetos, al final cada uno busca el equilibrio dentro de los que le son afines
    Lo mismo a nivel económico si a estos le sumamos los signos externos de riqueza ya tenemos el cóctel, no hay escapatoria

  5. #5

    Josehga

    en respuesta a Enverto
    Ver mensaje de Enverto

    Lo que dices es cierto, pero hay más cosas. Antes, hace muchas décadas, los salarios eran mucho más bajos que ahora, pero mucha gente conseguía ahorrar. Tenían una cultura de esfuerzo y sacrificio que ya se ha perdido, y antes no había pensiones, por lo que era prioritario ahorrar para la vejez. Curiosamente, esa gente se jubiló ya cuando el sistema había cambiado y sí disfruto de una pensión. La gente de ahora ahorra poco, pese al mejor nivel de vida, y ahora no sabemos si habrá pensiones suficientes en el futuro. Qué paradojas de los tiempos.
    Desde siempre he tenido clara la importancia del ahorro, y eso no lo aprendí de mis padres precisamente. Aun cuando tenía un salario muy bajo siempre conseguía ahorrar algo cada mes, aunque fueran 100 euros. Es cierto que buscas a alguien semejante a ti a grandes rasgos, por eso conocí a una mujer que es trabajadora y ahorradora como yo, si no, sería un problema. Ninguno de los dos tenemos necesidad de aparentar un alto nivel de vida que tampoco necesitamos para ser felices.

  6. #6

    Enverto

    en respuesta a Josehga
    Ver mensaje de Josehga

    Bueno tu eres la excepción que confirma la regla, hace décadas la población tenia raíces rurales eso significaba que un buena cosecha no garantizaba la siguiente cosecha, había que ahorrar, con la llegada de la nomina, la estabilidad en el trabajo y la Visa, invento maquiavélico, la cosa cambio radicalmente
    Ahora es muy difícil sustraerte a tu circulo social, se esta condenado al aislamiento
    Eso lo vemos en las reuniones, si la velada es larga cada uno tiene tendencia a relacionarse con aquellos de similares características, la vida es muy dura

  7. #7

    Josehga

    en respuesta a Enverto
    Ver mensaje de Enverto

    Es cierto que mantener el estilo de vida que tengo yo te hace sentirte un bicho raro, pues casi nadie lo tiene en España, aunque si te vas a Alemania es lo normal. Con el tiempo aprendes a llevar esto también, te das cuenta de que con mucha gente es mejor ni hablar de este tema pues no te van a entender nunca, pero siempre puedes encontrar algún tema del que hablar. Lo importante es aprender a sentirse bien uno mismo con su manera de ser, aunque te alejes de la media.

  8. #8

    Anguera

    Planteo una duda. ¿Consideráis la compra de la vivienda habitual un error o parte de la carrera de ratas? Una vez liquidada la hipoteca creo que dejar de destinar dinero a la hipoteca/alquiler ya consigues un grado de libertad financiera importante.

  9. #9

    Heliogabalo

    El problema sobre Este tema está en balancear ahorrar sin vivir tan debajo de las posibilidades que se te pase la vida sin disfrutar, la vida se pasa rápido y es una pena ser el más rico del cementerio.
    En el equilibrio está la virtud, pero pocas veces he visto el equilibrio!

  10. #10

    Abguerrero

    en respuesta a Anguera
    Ver mensaje de Anguera

    Depende del caso de cada uno. Puedes mirar lo que te costaría el alquiler o la cuota de la hipoteca y ver qué porcentaje representaría de tu salario. Si la hipoteca es asumible, puedes tomarlo como una inversión en inmueble. Cuando liquides tu hipoteca tendrás un activo, y podrás destinar ese importe al ahorro.

  11. #12

    Fernan2

    en respuesta a Anguera
    Ver mensaje de Anguera

    Salvo que te quieras quedar a vivir con tus padres, el gasto en vivienda es inevitable; lo que es evitable es gastar más de lo que realmente necesitas (piso nuevo vs segunda mano, zonas más caras o más baratas, etc).

    Respecto a compra vs alquiler, si te cambias de piso antes de 10 años te sale a cuenta alquilar, pero si te quedas más de 20 años te sale a cuenta comprar. Entre 10 y 20, depende... pero la diferencia será pequeña.


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