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Saldo semanal positivo del 7,15% para el Ibex-35 que, tras rebotar con fuerza desde mínimos anuales, cierra en los 9.561,70 puntos, un 21,77% por debajo de su máximo anual. El menor mínimo intradía ha sido 8.563,60 puntos (martes) y el mayor máximo, 9.648,70 puntos (viernes), mientras que el volumen negociado por los inversores, durante el periodo, se ha situado en 16.375 millones de euros en todo el mercado.
Todos los grandes valores del selectivo español, con los bancos a la cabeza, suman fuertes ganancias en la semana: Banco Santander, +14,04%; BBVA, +10,06%; Repsol Ypf, +5,43%; Iberdrola, +5,16% y Telefónica, +3,24%.
Las pérdidas del Ibex-35, en lo que llevamos de año, se sitúan en el 19,92%.
En lo que respecta a los grandes índices europeos, las subidas son más moderadas: El EuroStoxx 50, +3,32%; El Dax 30 de Fráncfort, +1,83%; el Ftse 100 de Londres, +0,74% y el Cac 40 de París, +2,89%.
En una semana hemos pasado de verle las orejas a los 8.800 puntos en el Ibex a pensar en los 10.000 puntos. ¡Así es la Bolsa amigos!. Pero no nos hagamos demasiadas ilusiones. Estamos inmersos en la mayor crisis económica mundial desde la Gran Depresión, con evidentes síntomas de ralentización del comercio global, desempleo, caída de ingresos impositivos y problemas con la deuda soberana de los Estados. Según el analista y gestor financiero, de origen canadiense, Gordon T. Long, estamos entrando en la que, en el futuro, se conocerá como La Edad de la Ira. cuyos primeros síntomas ya los estamos viendo en toda Europa, España incluida, con programas de austeridad que pueden acabar con medio siglo de avances en los derechos sociales y que, inevitablemente, tendrán como respuesta un creciente aumento de las manifestaciones de violencia en las calles. En este escenario, los mercados financieros mantendrán una alta volatilidad durante largos periodos de tiempo, debido a la incertidumbre económica, política y legislativa, y la volatilidad tiene una importante correlación inversa con las bolsas, subidas de volatilidad = bajadas de bolsa y viceversa.
Esperemos lo mejor, pero preparémonos para lo peor. ¡¡¡Felices inversiones!!!