El bid es el precio más alto al que alguien está dispuesto a comprar un activo y el ask el precio más bajo al que alguien está dispuesto a venderlo. La diferencia entre los dos es el spread u horquilla, y es un coste real: en un valor líquido del IBEX 35 puede ser de un solo tick —0,002 € sobre un precio de 12 €, un 0,017 %— y en un valor ilíquido de BME Growth superar el 2 %. Traducido a euros, la misma ida y vuelta de 5.000 € cuesta 0,85 € en el primer caso y 100 € en el segundo. Ese es el peaje que pagas antes incluso de acertar con la dirección del mercado, y es también la vía por la que cobran los brókers que anuncian que no cobran comisiones.
Seguro que en alguna ocasión hemos leído "este broker no cobra comisiones", pero, ¿Cómo es eso posible?. Hoy vamos a descubrirlo, pero para ello, antes debemos de aprender, qué es el bid y ask en bolsa, así como la horquilla de precios que forman, es decir el famoso spread.
Las cuatro ideas que se resumen en este artículo:
- Bid = vendes / Ask = compras. El bid es el mejor precio al que tú puedes vender; el ask, el mejor precio al que tú puedes comprar. El bid siempre es menor que el ask.
- El spread se paga en euros, no en teoría. Coste = horquilla (%) × importe operado. Con una horquilla del 0,50 %, una ida y vuelta de 5.000 € se deja 25 € por el camino.
- La horquilla no la fija el bróker en el mercado regulado, la fijan las órdenes de los participantes y tiene un suelo legal: el régimen de tick size. Donde sí la fija el intermediario es en los CFD y en el forex OTC.
- Se puede reducir. Órdenes limitadas en vez de a mercado, evitar los minutos de apertura y cierre y mirar la profundidad antes de lanzar la orden bajan la factura de forma medible.
¿Qué es el spread de precios entre el Bid y Ask en bolsa?
Antes de entrar en materia debemos tener en cuenta una consideración, la bolsa es como cualquier otro mercado, en el que para que una operación pueda darse, debe haber siempre un vendedor de un activo y un comprador, y nadie podrá comprar, si antes alguien no tiene intención de vender.
Aclarada está matización, la horquilla de precios o "spread" es la diferencia de precios que existe entre la mejor orden de compra y la mejor orden de venta que hay en el mercado de valores. También se le puede denominar margen o diferencial de precios.
Una vez vistos los distintos tipos de órdenes en el mercado de valores, sabemos que cuando vamos a comprar un activo o producto en el mercado financiero nos encontramos con dos precios: el mejor precio de compra y el mejor precio de venta.
Por tanto, la horquilla de precios es la diferencia de precios que vemos en la cotización de los activos y productos que cotizan en las distintas bolsas, como puedan ser acciones, índices, derivados, ETF... Es decir, cuando vamos a comprar o vender un activo o producto, nos encontramos con dos precios. Un precio donde los inversores han colocado las órdenes de venta a un precio determinado y otro precio donde los inversores han colocado órdenes de compra a un precio determinado.
¿Qué es el bid en bolsa?
El precio de compra (Bid): Es la oferta, es decir, el precio más alto que un inversor está dispuesto a pagar, por tanto se trata del mejor precio al que podremos vender.
La confusión más habitual entre quien empieza es esta: el bid se llama "precio de compra" porque es el precio que ofrece quien compra, no el precio al que compras tú. Si mañana quieres deshacer tu posición y lanzas una orden de venta a mercado, el precio que te van a dar es el bid.
¿Qué es el ask en bolsa?
El precio de venta (Ask): En este caso sería justo lo contrario. Estamos hablando de la demanda, y hace referencia al precio más bajo al que los inversores están dispuestos a vender. Por ende, es el mejor precio al que podremos comprar.
También se le llama offer en la terminología anglosajona. Cuando una plataforma te muestra un único precio (el "último cruzado" o last), no te está mostrando ni el bid ni el ask: te está mostrando el precio de la última operación ejecutada, que ya es historia. Para saber a cuánto puedes comprar o vender ahora mismo necesitas ver bid y ask, no el último precio.
¿Por qué los precios suben y bajan?
El precio de compra siempre será inferior al de venta. Esto se debe a que cuando queremos vender, queremos hacerlo al mayor precio posible, y cuando queremos comprar lo queremos hacer al mejor precio posible (más bajo).
Lo que vemos en la gráfica se conoce como "profundidad de mercado" y viene determinada por las distintas órdenes de compra y venta que hay a los distintos precios.
Bid | Precio | Ask
En la columna central (gris) vemos a izquierda y derecha el precio de una acción determinada (en el ejemplo de la imagen, Telefónica). En la columna de la izquierda (verde) vemos el número de títulos de compra que hay para Telefónica a los distintos precios. 13.500 títulos de compra a 11,715€, 8.537 a 11,710€... En la columna de la derecha vemos los títulos que hay ordenados a la venta a los distintos precios determinados.
Si nosotros queremos comprar a mercado lo haríamos en la columna de la derecha (ask), al precio que los inversores están dispuestos a vender, en este caso sería 11,720€. Si quisiésemos vender acciones de telefónica, tendríamos que hacerlo en la columna de la izquierda (Bid) a los precios que los inversores están dispuestos a comprar.
En el momento que a un determinado precio nadie está dispuesto a vender, los inversores empezarán a tener que comprar a precios superiores y por tanto la cotización de telefónica será mayor. Por el contrario, si no hay inversores dispuestos a comprar a un determinado precio, los vendedores tendrán que poner órdenes a precios inferiores, hasta que encuentren algún comprador y por tanto el precio de cotización será inferior.
La fórmula del Spread
De esta forma, si habíamos dicho que el spread, era la horquilla entre el mejor precio de compra y el mejor precio de venta, la fórmula del spread será la siguiente:
Spread = Precio Ask - Precio Bid
No obstante, en términos porcentuales, que es como los brókers suelen expresar el spread que cobran, quedaría de la siguiente manera:
% Spread = (Precio Ask - Precio Bid) / Precio Ask
Obviamente, el bid siempre es menor al ask, porque el comprador quiere hacerlo en las mejores condiciones, y el vendedor en las suyas, es decir, vender más caro. Sinteticémoslo con un ejemplo.
Ejemplo ilustrativo con una acción del mercado continuo español. Supongamos un valor que cotiza en torno a los 12 € y que, por su tramo de precio y su liquidez, se negocia con un tick mínimo de 0,002 €:
- Mejor bid: 11,996 € (es el precio al que tú vendes).
- Mejor ask: 11,998 € (es el precio al que tú compras).
- Spread en euros: 11,998 − 11,996 = 0,002 €.
- Spread en porcentaje: 0,002 / 11,998 = 0,017 %, es decir 1,7 puntos básicos.
Ese 0,002 € no es una cifra arbitraria: es el salto mínimo de precio permitido por el régimen europeo de tick size. El Reglamento Delegado (UE) 2017/588 (RTS 11) fija una tabla de saltos mínimos según el precio del valor y su número medio diario de operaciones. En la banda de máxima liquidez el salto es de 0,001 € para valores de 5 a 10 €, de 0,002 € para valores de 10 a 20 € y de 0,005 € para valores de 20 a 50 €. Es decir: en un valor muy líquido la horquilla no puede ser inferior a un tick, lo que sitúa el suelo teórico del spread en torno a 1,3-1,4 puntos básicos. Todo lo que pagues por encima de eso es falta de liquidez, volatilidad o margen del intermediario.
En el mercado de divisas el spread se expresa en pips en lugar de en porcentaje. Según las tarifas que publican los propios intermediarios, recogidas en la comparativa de brókers de forex de Rankia, el spread de partida en el par EUR/USD va desde 0,2 pips en los brókers más agresivos hasta 0,7-0,9 pips en otros. Ojo con la palabra "desde": ese es el spread en condiciones ideales, no el que vas a encontrar cuando publique dato la Fed.
¿Cómo se lee el libro de órdenes?
El libro de órdenes —también llamado profundidad de mercado o order book— es la lista completa de órdenes de compra y de venta pendientes de ejecutar, ordenadas por precio. Es la radiografía de la liquidez real de un valor y la única forma de saber lo que te va a costar entrar y salir. Se lee así:
- Columna del bid (izquierda). Las órdenes de compra, ordenadas de mayor a menor precio. La primera fila es el mejor bid: el precio más alto al que alguien compra ahora mismo.
- Columna del ask (derecha). Las órdenes de venta, ordenadas de menor a mayor precio. La primera fila es el mejor ask: el precio más bajo al que alguien vende ahora mismo.
- El spread es el hueco entre esas dos primeras filas. Si hubiera solape, la operación se cruzaría automáticamente y el hueco desaparecería: por eso el bid nunca puede ser mayor que el ask.
- Los niveles 2, 3, 4 y 5 son la profundidad. Te dicen cuánto papel hay detrás del mejor precio. Aquí está la información que casi nadie mira y que más dinero cuesta ignorar.
Por qué importa la profundidad y no solo el spread. Si el mejor ask ofrece 9.840 títulos a 11,998 € y tú lanzas una orden a mercado de 40.000 títulos, no compras 40.000 a 11,998 €: compras 9.840 a 11,998 €, luego lo que haya a 12,000 €, luego a 12,002 €… Tu precio medio de ejecución acaba muy por encima del ask que veías en pantalla. Esa diferencia entre el precio que esperabas y el que te dan se llama slippage, y en valores estrechos suele ser mayor que el propio spread. Un spread de 1,7 puntos básicos con 500 títulos de profundidad es peor, en la práctica, que un spread de 5 puntos básicos con 50.000 títulos.
¿Cuánto cuesta realmente el spread?
Aquí es donde casi todos los artículos sobre bid y ask se quedan en la definición. Vamos a poner números. La aritmética es simple y no admite discusión:
Coste del spread en una ida y vuelta = horquilla (%) × importe operado
Comprar significa pagar el ask y vender significa cobrar el bid. Si compras y vendes de forma inmediata, sin que el precio se mueva, pierdes exactamente el spread. Aplicado a una operación de 5.000 €, con cuatro escenarios de horquilla:
Tipo de valor |
Horquilla |
Coste de una ida y vuelta |
Coste anual operando 4 veces al mes (48 operaciones) |
% del capital al año |
Valor líquido del IBEX 35 (1 tick, valor de 12 €) |
0,017 % |
0,85 € |
40,80 € |
0,8 % |
Mismo valor en un momento de tensión (3 ticks) |
0,050 % |
2,50 € |
120,00 € |
2,4 % |
Valor mediano o small cap del mercado continuo |
0,50 % |
25,00 € |
1.200,00 € |
24 % |
Valor ilíquido de BME Growth |
2,00 % |
100,00 € |
4.800,00 € |
96 % |
Lee otra vez la última columna. Con 5.000 € de capital, operar cuatro veces al mes en un valor con una horquilla del 0,50 % consume 1.200 € al año, el 24 % del capital, solo en spread y antes de comisiones, custodia o impuestos. En el valor ilíquido de BME Growth el spread anual se acerca al capital entero. No hay estrategia de trading que sobreviva a eso. En el mismo escenario, el valor líquido del IBEX se lleva 40,80 €.
La conclusión operativa es incómoda pero clara: el spread no es un detalle técnico, es el mayor coste oculto de una operativa activa en valores estrechos. Y a diferencia de la comisión, no aparece en ningún extracto: se la queda el mercado antes de que la operación se registre.
Antes de decidir dónde operas, compara la tarifa explícita de cada intermediario junto a la horquilla del mercado al que te da acceso: son dos costes distintos que se suman.
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¿Qué influencia tiene la liquidez en la horquilla de precios Bid y Ask?
Una acción es más líquida que otra en la medida que hay más dinero negociándose diariamente. Al haber más dinero habrá más compradores y vendedores interactuando en el mercado. Si hay más volumen de negociación en un determinado título, éste tendrá mayor facilidad para intercambiar las acciones a un precio determinado y su variación diaria será más estable. Al ser relativamente fácil encontrar a compradores y vendedores, la negociación es ágil y dinámica.
Por el contrario, si un valor negocia pocos títulos a lo largo del día, será difícil que un inversor encuentre compradores y vendedores, y si se lanza una orden relativamente grande al mercado, habrá que encontrar a los pocos compradores o vendedores que haya. Esta escasez de volumen provocará que las oscilaciones en el precio sean mayores, y que el diferencial de precios (horquilla) sea mayor que en una empresa con mayor volumen de negociación o liquidez.
El caso extremo es el de los valores más pequeños. En BME Growth existe una modalidad de contratación llamada fixing en la que el valor no cotiza en continuo: permanece en subasta durante toda la sesión y solo cruza operaciones en dos momentos del día, a las 12:00 y a las 16:00 (hora peninsular española), según recoge el centro de ayuda de Renta 4. En un valor en fixing la pregunta "¿cuál es el spread?" pierde sentido durante casi toda la sesión: simplemente no hay libro de órdenes en el que cruzar. Si compras uno de estos valores, el coste de salir no lo marca la horquilla que veías, lo marca quién aparezca en la subasta el día que quieras vender.
Con todo, ambos términos, el del spread y el de la liquidez, están estrechamente relacionados, y siempre es interesante que el spread sea pequeño, ya que es una señal inequívoca de liquidez. Es evidente que si la liquidez es alta, hay mayor movimiento y facilidad para comprar y vender.
Por tanto, a la hora de realizar tus operaciones, vigila siempre que el spread no posea un margen demasiado alto, es algo que puedes observar en las negociaciones de pares de divisas.
¿Cuál es la relación entre el spread y la volatilidad?
La volatilidad siempre es un factor de riesgo. En el caso de la relación entre el spread y la volatilidad, meter a este último concepto en la ecuación siempre supone nerviosismo e inquietud. Esto da lugar a un tipo de negociación bastante más agresiva y menos racional. Como consecuencia, hay una situación que no nos interesa, y no es otra que el spread aumenta de tamaño. Habíamos comentado que un spread es bueno cuando es pequeño, ya que es un indicativo de alta liquidez y, por tanto, de facilidad para las operaciones.
El mecanismo es el siguiente: quien pone las órdenes a la venta asume el riesgo de que el precio se mueva en su contra antes de que alguien las cruce. Cuanta más volatilidad, mayor es ese riesgo y más lejos coloca su precio. La horquilla es, en el fondo, la prima que cobra quien está dispuesto a dar contrapartida por soportar ese riesgo. Por eso se ensancha exactamente en los momentos en los que más urgencia tienes por operar.
En consecuencia, cuando la volatilidad es alta debemos actuar siempre con cautela, debiendo aplacar los nervios, y, si es necesario, esperar a que el spread sea más pequeño. La volatilidad siempre lleva implícita un tipo de operación bastante más arriesgada y compleja que puede derivar en pérdidas rápidas.
De hecho, en un mercado intradiario de fórex, si la volatilidad es muy alta, podría verse mermada tu rentabilidad, pues el spread también sería alto.
¿Qué más determina la amplitud de la horquilla?
Liquidez y volatilidad son los dos grandes factores, pero no los únicos. Estos son los que conviene tener en la cabeza antes de lanzar una orden:
Factor |
Cómo afecta al spread |
Volumen negociado |
Más volumen, más órdenes en cada nivel de precio y horquilla más estrecha. Es el factor dominante. |
Volatilidad |
Más volatilidad, más riesgo para quien da contrapartida y horquilla más ancha. |
Creadores de mercado o especialistas |
Su presencia comprime la horquilla. En el segmento de ETF de la bolsa española es una obligación contractual, no un favor. |
Momento de la sesión |
La horquilla es más ancha en los primeros y últimos minutos, y en las subastas no existe como tal (no hay cruce continuo). |
Tramo de precio y tick size
|
Marca el suelo legal del spread: no puede haber horquilla inferior a un tick. |
Tipo de activo y mercado |
De más estrecho a más ancho: pares mayores de divisas y grandes valores del IBEX 35 → ETF con especialista → valores medianos → BME Growth → criptoactivos de baja capitalización. |
Tamaño de tu orden |
No cambia la horquilla, pero si supera la profundidad del primer nivel tu coste efectivo es mayor que el spread (slippage). |
El horario merece un apartado propio, porque es el factor que más fácil resulta controlar. La sesión del mercado continuo español tiene una subasta de apertura de 8:30 a 9:00, mercado abierto de 9:00 a 17:30 y una subasta de cierre de 17:30 a 17:35, seguida de la fase Trading At Last hasta las 17:45. Durante las subastas se introducen, modifican y cancelan órdenes pero no se ejecutan: no hay horquilla operativa. Y en los primeros minutos tras la apertura el libro está todavía formándose, con menos órdenes en cada nivel y por tanto horquillas más anchas de lo habitual. Lanzar una orden a mercado a las 9:01 es la forma más sencilla de pagar tres ticks donde podías pagar uno.
En los ETF el mecanismo es distinto y conviene entenderlo. La guía de la CNMV sobre fondos cotizados explica que estos productos cuentan con especialistas, "entidades que fomentan la liquidez del producto, que mantienen precios de compra y venta a lo largo de toda la sesión bursátil", y que "en función de las características de cada ETF se establecerán los requisitos de presencia en el mercado que deberán cumplir los especialistas. Estos requisitos hacen referencia a la horquilla máxima entre el precio de compra y el de venta de las posiciones que introduzca en el mercado el especialista, al importe efectivo mínimo asociado a las mencionadas posiciones y a su presencia en el mercado a lo largo de la sesión". Es decir: en un ETF hay alguien con la obligación formal de no dejar que la horquilla se abra más de lo pactado. Esa es la diferencia estructural frente a una small cap, donde nadie tiene esa obligación.
El truco del spread en trading: ¿Qué hay detrás de los brokers que no cobran comisiones?
Lo que es gratis no existe, y menos en bolsa y en el mundo de los brokers. Un broker siempre cobra una comisión, y si te dice que no lo está haciendo es porque lo ha camuflado con el spread. Se trata de un viejo truco, que consiste en que tendrás que comprar el ask algo más caro, y si deseas vender, hacerlo por un precio más económico.
Es decir, hay una diferencia entre el spread real del mercado y el que ellos te ofrecen.
Esa diferencia son ganancias para el broker, un viejo truco que sigue funcionando. A decir verdad, tampoco te tienes que sentir estafado, ya que de algo tienen que vivir, y esta es una forma bastante sencilla de hacerlo. Ten presente que el spread siempre será modificado por el broker para poder rascar algo.
Dicho esto, conviene hacer una distinción que casi nunca se hace y que cambia por completo el diagnóstico:
- Si operas acciones o ETF en un mercado regulado (mercado continuo español, Euronext, Xetra, Nasdaq), el bróker no fija la horquilla. La horquilla la forman las órdenes de todos los participantes en el libro y el bróker se limita a enviar tu orden a un centro de negociación. Aquí su ingreso viene de la comisión explícita, del tipo de cambio, del interés del efectivo no invertido o de los pagos que recibe por dirigir el flujo de órdenes a un centro concreto.
- Si operas CFD, forex OTC o productos apalancados frente al propio intermediario, la horquilla que ves sí la fija él, porque es tu contrapartida. Ahí sí existe literalmente un margen añadido sobre el precio de referencia, y ahí es donde el "sin comisiones" suele salir más caro.
¿Qué información te debe dar el bróker? El marco de MiFID II
No estás a merced de la buena voluntad del intermediario. La Directiva 2014/65/UE (MiFID II), transpuesta en España por la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión, impone la llamada obligación de best execution: la entidad debe adoptar todas las medidas suficientes para obtener el mejor resultado posible para el cliente teniendo en cuenta el precio, los costes, la rapidez y la probabilidad de ejecución y liquidación de la orden. Esa obligación se articula en tres artículos de la ley española: el artículo 218 (obligaciones relativas a la gestión y ejecución de órdenes), el artículo 219 (ejecución en centros de negociación) y el artículo 220 (deber de informar sobre la política de ejecución de órdenes).
De ahí se derivan tres cosas concretas que puedes exigir:
- La política de ejecución de órdenes, un documento que el bróker está obligado a poner a tu disposición y en el que debe decir a qué centros de negociación envía tus órdenes y con qué criterios los elige. Si un intermediario no lo publica de forma accesible, es una señal por sí misma.
- El desglose de costes ex ante y ex post, incluidos los costes de transacción, que MiFID II obliga a comunicar de forma agregada y en euros.
- Información sobre incentivos que reciba de terceros por dirigir el flujo de órdenes.
Hay un cambio regulatorio reciente que conviene conocer, porque afecta a lo que puedes consultar: la Directiva (UE) 2024/790, de 28 de febrero de 2024, que modifica MiFID II, ha suprimido la obligación de las entidades de publicar los informes periódicos sobre los cinco principales centros de negociación e intermediarios (los conocidos como informes RTS 27 y RTS 28), con efectos desde el 29 de septiembre de 2025, según recoge el informe final de normas técnicas de ESMA. En paralelo se han rediseñado los criterios de la política de ejecución. Traducción práctica: ha desaparecido una de las pocas fuentes públicas y comparables que permitía auditar dónde y a qué precio ejecutaba cada bróker. La obligación de mejor ejecución sigue en pie; la transparencia estandarizada que permitía verificarla desde fuera, no. Razón de más para hacer la comprobación tú mismo.
¿Cómo compruebas tú mismo si te cobran en la horquilla?
Es más sencillo de lo que parece y no requiere ninguna herramienta de pago:
- Abre el libro de órdenes del valor en dos sitios a la vez: en tu plataforma y en una fuente independiente del mercado de referencia (la web del propio mercado o cualquier plataforma de datos que muestre nivel 2).
- Compara el mejor bid y el mejor ask en el mismo instante. Si en tu plataforma el ask es más alto y el bid más bajo que en la referencia, ahí está el margen añadido.
- Calcula la diferencia en puntos básicos y multiplícala por el importe que sueles operar y por el número de operaciones al año. Ahora ya tienes la cifra en euros, que es la única que importa.
- Repite la comprobación en un momento de tensión, no solo a media sesión con el mercado tranquilo. El margen añadido tiende a aparecer justamente cuando hay volatilidad.
- Compara con la alternativa de comisión explícita. Un bróker que te cobra 1 € por operación y ejecuta con la horquilla del mercado de referencia puede ser mucho más barato que otro "sin comisiones" con dos puntos básicos de margen: en 5.000 €, dos puntos básicos son 1 €… en cada sentido.
Este último punto es la prueba de fondo. Una comisión explícita se puede leer, sumar y comparar; un margen en la horquilla no aparece en ningún sitio y crece con el importe operado. Si operas importes grandes, la comisión fija casi siempre gana.
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¿Cómo reducir el spread al operar?
El spread no se elimina, pero buena parte de lo que paga un inversor particular es evitable. Estas cinco medidas son las que tienen un efecto medible:
- Usa órdenes limitadas en lugar de órdenes a mercado. Es la medida con más impacto y la más ignorada. Una orden a mercado cruza contra el mejor ask y te hace pagar el spread completo; una orden limitada puesta en el bid te coloca del otro lado de la horquilla, de modo que si te ejecutan, el spread lo paga quien cruza contra ti. El precio de esa mejora es la incertidumbre: puede que no te ejecuten.
- Evita los primeros y los últimos minutos de la sesión. Entre las 9:00 y las 9:15 y en los minutos previos a la subasta de cierre el libro está más vacío y las horquillas son más anchas. Operar a media sesión, con el libro formado, es gratis y ahorra ticks.
- Mira la profundidad antes de decidir el tamaño. Si tu orden supera el volumen del primer nivel, pártela. Comprar 40.000 títulos en cuatro órdenes de 10.000 a lo largo de la sesión suele salir más barato que arrasar cinco niveles de golpe.
- Cuidado con los ETF poco negociados. Aunque tengan especialista, un ETF con poco volumen puede cotizar con la horquilla en el máximo permitido y con el precio alejado de su valor liquidativo indicativo. La bolsa calcula y difunde ese iNAV durante la sesión precisamente para que puedas comprobarlo: si el ask está muy por encima del iNAV, estás pagando dos veces —horquilla y prima—. Entre dos ETF que replican el mismo índice, el más negociado gana casi siempre, aunque su comisión de gestión sea ligeramente superior.
- Reduce el número de operaciones. Es la palanca más potente de todas y la que nadie quiere oír: el coste del spread es lineal en el número de operaciones. Pasar de 48 a 12 operaciones al año divide la factura por cuatro sin cambiar de bróker ni de valor.
Y una advertencia sobre la orden limitada, porque se suele vender como solución sin coste: si el precio se va sin ti, el coste de oportunidad puede ser mucho mayor que los dos puntos básicos que querías ahorrar. En un valor líquido, insistir en ahorrar un tick para una posición que piensas mantener años es optimizar la variable equivocada.
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¿Cuándo importa el spread y cuándo da igual?
Conviene decirlo con claridad, porque el sector tiende a exagerar en ambas direcciones: para una parte importante de los inversores el spread es un problema irrelevante, y para otra parte se lo come todo. Depende de dos variables: cuántas veces operas y en qué operas.
Cuándo el spread es prácticamente irrelevante. Un inversor de largo plazo que compra tres o cuatro veces al año un ETF global o un valor líquido del IBEX paga, en el escenario de horquilla mínima de la tabla anterior, del orden de 3 € al año en spread sobre operaciones de 5.000 €. Frente a la comisión de gestión del vehículo, el efecto fiscal o —sobre todo— la diferencia de rentabilidad entre acertar y no acertar con el activo, esa cifra es ruido. Optimizar el tick de entrada en una posición que vas a mantener quince años es una forma elegante de perder el tiempo. Aquí el error caro no es el spread: es no invertir por estar esperando el precio perfecto.
Cuándo el spread lo decide todo. Se invierte el diagnóstico en dos situaciones. La primera es el trading intradía o de alta frecuencia de operaciones: con 48 operaciones al año y una horquilla del 0,50 %, el spread se lleva el 24 % del capital, como veíamos; con varias operaciones al día en un producto apalancado, la horquilla es directamente la razón matemática por la que la mayoría de las cuentas terminan a cero, independientemente de si el análisis era bueno. La segunda es la inversión en valores ilíquidos —small caps, BME Growth, criptoactivos de baja capitalización— aunque sea a largo plazo: ahí el problema no es el coste de entrar, es que el coste de salir es desconocido en el momento de entrar, y en un mercado a la baja la horquilla se ensancha justo cuando quieres vender. Un valor comprado con un 2 % de horquilla exige un 2 % de subida solo para volver a cero.
La regla práctica: divide tu horquilla estimada de ida y vuelta entre la rentabilidad anual que esperas de la posición. Si el resultado es un porcentaje pequeño, deja de preocuparte por el spread. Si el resultado es una fracción significativa de tu rentabilidad esperada, cambia de valor, de horario o de frecuencia, no de bróker.
Perspectiva de la comunidad Rankia
En el foro de bolsa de Rankia el spread aparece de forma recurrente en un hilo muy concreto: el de las comisiones que los brókers cobran de forma oculta. El debate no gira sobre la definición de bid y ask, sino sobre algo mucho más útil: cómo detectar que el precio que te ofrece la plataforma no es el precio del mercado y cómo traducir esa diferencia a un porcentaje comparable con una comisión.
Uno de los participantes describe el caso de un CFD sobre el IBEX fuera del horario del mercado subyacente:
"IG ofrece el cfd sobre el ibex 24 horas y cuando el 'ibex de verdad' esta cerrado ellos tienen un spread de 20 puntos" — @spidertrader (foro de bolsa de Rankia)
Y otro usuario hace, en una sola línea, exactamente la conversión que este artículo defiende: pasar la horquilla a porcentaje para poder compararla con una tarifa.
"esos 20 puntos equivalen a pagar un 0,1% por compra y un 0,1% por venta." — @ufano (foro de bolsa de Rankia)
👉 Ver debate completo: Las comisiones sí importan: denuncia a tu broker por las comisiones que te cobran de forma oculta
Lo que revela el foro y no aparece en ningún manual. El patrón que se repite en los hilos de Rankia sobre brókers "sin comisiones" es siempre el mismo y merece la pena nombrarlo: el usuario compara intermediarios por la tarifa que aparece en el folleto, elige el que pone un cero, y meses después abre un hilo preguntando por qué sus resultados no cuadran con sus operaciones. La horquilla no se percibe como coste porque no se factura. Los foreros con más recorrido hacen lo contrario: convierten todo —comisión, cambio de divisa y horquilla— a puntos básicos sobre el importe operado, y solo entonces comparan. Es un hábito de dos minutos que ordena la decisión mejor que cualquier ranking.
👉 También se debate en profundidad en el hilo sobre nuevos brókers "sin comisiones".
Preguntas frecuentes sobre el bid, el ask y el spread
¿Cómo se calcula el spread de una acción?
Restando el mejor bid al mejor ask. En euros: spread = ask − bid. En porcentaje, que es la forma comparable entre valores: spread % = (ask − bid) / ask. Con un bid de 11,996 € y un ask de 11,998 €, el spread es de 0,002 € o el 0,017 %, es decir 1,7 puntos básicos. Para pasarlo a euros de coste, multiplica el porcentaje por el importe que vas a operar.
¿Qué es una horquilla amplia y cuánto spread es aceptable?
No hay un umbral único, pero sí una referencia útil: el suelo legal. En un valor muy líquido de 10 a 20 € el tick mínimo es de 0,002 €, lo que equivale a un spread mínimo del orden de 1,3 puntos básicos. Como orden de magnitud, en un gran valor del IBEX 35 una horquilla de uno o dos ticks es normal; por encima de 10-20 puntos básicos ya conviene preguntarse si el valor es lo bastante líquido para el importe que vas a mover, y por encima del 1 % el coste de la ida y vuelta empieza a competir con la rentabilidad esperada de la operación.
¿Por qué el spread aumenta en la apertura y en el cierre?
Porque el libro de órdenes está incompleto. La sesión española abre con una subasta de 8:30 a 9:00 en la que se acumulan órdenes sin ejecutarse; en los primeros minutos de mercado abierto hay menos órdenes en cada nivel de precio y quien da contrapartida se protege del riesgo de que el precio salte, ensanchando la horquilla. Lo mismo ocurre antes de la subasta de cierre, de 17:30 a 17:35. Además, la noticia que provoca un salto de precio suele publicarse con el mercado cerrado, así que la incertidumbre se concentra en la apertura.
¿Los brókers sin comisiones son más caros por el spread?
Depende del producto. En acciones y ETF sobre mercado regulado el bróker no fija la horquilla, así que su ingreso viene por otras vías: tipo de cambio, intereses del efectivo, pagos por dirigir el flujo de órdenes o comisiones accesorias. En CFD y forex OTC, en cambio, el intermediario es tu contrapartida y sí añade margen a la horquilla: ahí el "sin comisiones" es literalmente una comisión trasladada al precio. La única forma de saberlo es comparar bid y ask con una referencia independiente y convertir la diferencia a puntos básicos.
¿El spread es lo mismo que el slippage?
No. El spread es la diferencia entre el mejor bid y el mejor ask antes de operar. El slippage es la diferencia entre el precio que esperabas y el que realmente te dan, y aparece cuando tu orden es mayor que el volumen disponible al mejor precio y tiene que ir consumiendo niveles peores. En valores estrechos el slippage suele costar más que el spread.
Conclusión: qué hacer con esto mañana
Ahora que ya sabes qué es el spread y por qué los precios están en constante fluctuación, la decisión práctica no es tanto qué bróker elegir como qué operativa te puedes permitir:
- Si inviertes a largo plazo en valores líquidos o ETF grandes, olvida el spread y concéntrate en costes recurrentes y en la selección del activo. La horquilla te va a costar unos pocos euros al año.
- Si operas con frecuencia, calcula tu coste anual de spread antes de seguir: horquilla × importe × número de operaciones. Si esa cifra supera el 3-5 % de tu capital, el problema no es el bróker, es la frecuencia.
- Si te atraen los valores pequeños o BME Growth, dimensiona la posición por la profundidad del libro, no por la convicción en la tesis, y da por hecho que salir costará más que entrar.
- En cualquier caso, pide a tu intermediario la política de ejecución de órdenes y el desglose de costes en euros. Es tu derecho bajo MiFID II y es la información que ya no vas a encontrar en informes públicos comparables.
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El contenido de este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento financiero, recomendación de inversión ni oferta de compraventa de ningún instrumento financiero. Los ejemplos numéricos de horquilla y coste son ilustrativos y están calculados sobre los supuestos indicados en cada caso; las horquillas reales varían en cada momento y para cada valor. Invertir en instrumentos financieros conlleva riesgo de pérdida del capital invertido, y los productos apalancados lo amplifican.