Aunque no justifico la actitud del Secretario, creo entenderla perfectamente, y me corregís si me equivoco: el secretario en su fuero interno, y sabiendo como sabe de leyes, tiene claro que no hay argumentos para suspender la subasta (no hay pago del demandado, está todo bien notificado, plazos correctos...). Pero un día aparece "alguien" a comerle la oreja, con que esa subasta se tiene que suspender, porque claro, bla bla bla... Le podeis poner nombre a ese "alguien", o mas bien cargo, pero no dudeis que ejerce sus funciones en el poder ejecutivo. La situación a que está sometido el secretario es desgraciadamente muy habitual en la función pública: en una parte, el sector privado empujando por un lado con sus intereses(para que la subasta siga adelante). En la otra, un político indeseable pasándose por el forro la ley para que su interés, o el de su partido, prevalezca por encima del interés general. Y en medio, el secretario, que acaba de tener su segundo o tercer hijo, y por supuesto su hipoteca sobre el adosadito que se compró cuando sacó la plaza. La verdad es que ser íntegro en dicha tesitura, en la que aunque hagas lo correcto no te va a defender nadie, es muy dificil. Por eso entiendo a los secretarios, y jueces, inspectores, etc etc que prefieren pasarse al otro bando, y ser los que presionan en vez de los presionados, y por unos emolumentos mayores, que es por lo que casi todos trabajamos, claro.
Qué verguenza de pais. Y sin visos de cambiar...