Ha comentado en el artículo
Las cesiones de crédito, el negocio de moda
Voy a zanjar ya el tema porque tampoco quiero polémicas.
1) Por norma general, nadie que trabaje en recobros quiere oir hablar del ejecutado/moroso y (ojo al dato) de cualquier familiar o amigo próximo suyo. La razón que dan es clara: si ya se han ido cerrando todas las puertas a una posible solución con él, no tiene sentido alargar la agonía con una nueva negociación y/o pillería, o meter a un familiar para que el problema vuelva más temprano que tarde, como un boomerang.
2) Si el banco accediese a negociar con el moroso la venta del préstamo (cosa que es imposible, porque el moroso no tiene ni para pagar una cuota)¿cuántos españoles que pueden pagar dejarían de hacerlo? Si tengo una hipoteca de 100.000 y le digo al banco que le doy 60.000 y en paz o dejo de pagar y el banco accede, vaya ruina de negocio que hacen. Jajaja.
Muchas otras razones, pero para qué comentar. La cosa está como está. Y si me lo permitís, os diré algo que estoy seguro que Tristán suscribirá: En este mundo NUNCA DEIS NADA POR SENTADO.
Saludos