Amigo Petralata; seas muy BIENVENIDO, por lo que a mí respecta, a éste Foro, donde tu sinceridad, tu experiencia, tu pragmatismo profesional y ese cierto arrepentimiento que te honra, nos enriquece. Es más; es lo único que nos enriquece algo entre tanto maltrato, y tanto atropello, y tanta sevicia que nos arruina moral, física y económicamente.
Dicho ésto, que se corresponde, creo, con la opinión mayoritaria de los asiduos a éste Foro de estafados, no puedo sino detenerme un poco en LA ESCUSA QUE EXONERARÍA DE CULPA A QUIENES físicamente, directamente, de palabra y obra, prevaliéndose de la confianza depositada en sus personas y en su pericia profesional, NOS ENGAÑARON, bien que en su condición de machacas o mandados de sus jefes, a quienes tu achacas, no sin bastante razón, el grueso de la responsabilidad en la Estafa.
Podría resumirse en pocas palabras la actuación de los directores de oficina/sucursal respecto a la COLOCACIÓN MASIVA, ESTIMULADA POR LOS SUCULENTOS INCENTIVOS establecidos por Blesa y los suyos, de las Preferentes y las Subordinadas: NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER. Pero acaso se necesitaría alguna palabra más para ilustrarlo y completarlo debidamente: BUENA PARTE, no sé si la mayoría, DE LOS EJECUTORES MATERIALES DE LA ESTAFA, LOS susodichos DIRECTORES DE SUCURSAL, NI INDAGARON, NI ESTUDIARON LOS PORMENORES DEL PRODUCTO, NI SE INSTRUYERON SOBRE SU NATURALEZA TÓXICA DE ALTÍSIMO RIESGO. Pudieron haberlo hecho, es más deberían haberlo hecho antes de comprometer los patrimonios, la salud y la vida de sus clientes de toda la vida, pero no lo hicieron. NO QUISIERON VER, NO QUISIERON SABER.
Confiaban, como dices, en lo que les contaran sus superiores, pero si es así, el hecho de que confiaran tan CIEGAMENTE en algo que, a fin de cuentas, pertenece al mundo turbio e implacable del dinero, de los bancos, sólo puede explicarse desde la consideración de que todos ellos, o la mayoría, TENÍAN EL CEREBRO LAVADO. COMO EN UNA SECTA, donde el que cae no conoce, como sabes, ni a su padre ni a su madre. Y NO PREGUNTA, NI SE PREGUNTA, NI SE CONTESTA, NI MIRA, NI VE sino lo que le dice quien le paga, ignorando suicidamente que quien le paga de verdad es el cliente que confiaba, en mala hora, en él y en su banco.
Unos sabían lo que nos vendieron, otros no, y otros, los llamémosles "híbridos", ni lo sabían ni lo querían saber. El resultado de esa incompetencia, de esa impericia, de esa dejación, de esa ligereza, de esa ignorancia o, en los casos peores, de esa maldad, ya lo conocemos.
Pero también por todo ello, es decir, porque ESTUVISTE ALLÍ Y HOY SABES LO QUE VISTE, te reitero mi bienvenida sincera, encareciéndote que sepas disculpar si alguien te dedica desde aquí algún exabrupto. Ponte en su lugar o, si lo prefieres, consideralo como una pequeña penitencia.
Y para Serlluro: el favor, que sea anónimo (entre otras razones, porque un favor no te lo perdonará nunca el agraciado), y lo que uno haga por los demás, que sea por el dictado o la necesidad de la propia conciencia, no para que te lo agradezcan o para recabar reconocimiento.
Salud a todos, y ánimo.