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Mi experiencia con ASISA: años de reclamaciones, falta de respuestas y una atención que solo aparece cuando publico rese
Llevo aproximadamente 14 años asegurada en ASISA y mi experiencia durante los últimos años ha sido muy decepcionante.
En 2023 me encontré con que ASISA me había dado de baja de la póliza sin que yo lo hubiera solicitado, en un momento especialmente delicado de salud. Después de intentar resolverlo por diferentes vías y no obtener una solución, tuve que contactar directamente con el presidente de ASISA, Enrique de Porres, a través de LinkedIn.
Tras su intervención, Elena Martín, de Gestión de Clientes, se puso en contacto conmigo y finalmente se me volvió a incorporar a la compañía, manteniendo las mismas condiciones, el mismo colectivo y la antigüedad, tal como se me comunicó.
Sin embargo, nunca he recibido una explicación completa y clara de por qué se produjo aquella baja, quién la autorizó ni qué actuaciones se llevaron a cabo para aclarar lo sucedido.
A esto se han sumado unos incrementos de prima que considero desproporcionados: aproximadamente un 20 % en 2023, otro 20 % en 2024 y alrededor de un 40 % en 2025. Después de mis reclamaciones se aplicó un descuento del 20 %, pero sigo sin haber recibido una explicación detallada y documentada de los criterios utilizados para calcular esas subidas y ese descuento. Durante los aproximadamente once años anteriores, los incrementos acumulados habían sido de unos 19 euros.
He enviado numerosos correos electrónicos a Gestión de Clientes, al Servicio de Atención al Cliente y a la oficina de Tarragona, además de dos cartas certificadas a Madrid. También he recurrido a FACUA y el asunto ha llegado a los organismos correspondientes. A pesar de todo ello, sigo sin obtener respuestas completas a cuestiones fundamentales.
Lo que más me decepciona es que parece que ASISA solo reacciona cuando publico una reseña pública. Entonces se ponen en contacto conmigo, me solicitan documentación y, cuando la envío o planteo nuevas preguntas, la comunicación vuelve a detenerse.
Además, cada vez que vuelvo a contactar con ASISA tengo la sensación de tener que empezar desde cero, volver a explicar toda mi historia y aportar documentación que la propia compañía debería tener en sus archivos. Después de tantos años de reclamaciones y contactos con diferentes departamentos, considero inaceptable que no exista un seguimiento adecuado de mi expediente. No puede ser que cada vez que hablo con una persona diferente tenga que volver a contar todo lo ocurrido, como si nunca hubiera reclamado antes.
También he solicitado información sobre las condiciones para incluir a mis dos hijas en la póliza colectiva. Se me ha indicado que deben convivir conmigo y aportar el certificado de empadronamiento. Sin embargo, conozco casos de familiares que, según mi conocimiento, inicialmente convivían con sus padres y posteriormente se independizaron y cambiaron de domicilio, pero continuaron dentro del colectivo. Por eso solicito que me expliquen cuál es exactamente la cláusula que regula esta condición y por qué se aplica de esta manera.
No estoy pidiendo ningún trato de favor. Estoy pidiendo explicaciones, transparencia, que se revisen los antecedentes de mi expediente y que se responda a las reclamaciones que llevo tanto tiempo presentando. ASISA dispone de sus propios registros, comunicaciones y documentación, y no debería recaer siempre sobre el cliente la obligación de reconstruir una historia que la propia compañía debería poder consultar.
Después de tantos años como asegurada, considero que merezco una atención seria, continuada y unas respuestas claras. Una compañía de seguros de salud debería transmitir confianza, especialmente cuando sus clientes atraviesan situaciones difíciles.