El PP compró la lealtad de Roca a Jesús Gil
Si yo fuera Roca, tararirorirorirorirorirorirorí
El PP compró la lealtad de Roca a Jesús Gil
Pasado del presunto capo marbellí
El PP compró la lealtad de Roca a Jesús Gil
ELPLURAL.COM
El supuesto cerebro de la trama de corrupción marbellí y principal acusado en la Operación Malaya, Juan Antonio Roca, visitó en tres ocasiones la sede del Partido Popular, en la calle Génova, en 1999. Lo que hizo fue informar a Luis Vicente Moro, en aquel entonces delegado del Gobierno en Ceuta, de los planes de expansión de Jesús Gil en Ceuta y Melilla. De esta forma, vendió al polémico alcalde de Marbella para favorecer al PP.
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Según denuncia la revista Interviú, “Juan Antonio Roca es un profesional de la negociación” y ofreció al PP “información estratégica” sobre los planes electorales de Jesús Gil fuera de Marbella. Todo ello, sin el conocimiento de su jefe, el alcalde de la ciudad malagueña.
Connivencia demostrada
El portavoz en funciones del PSOE en el Ayuntamiento de Marbella, Silvestre Puerta, ha asegurado a elplural.com que “estas reuniones vienen a demostrar la connivencia entre los intereses urbanísticos del PP con el gilismo, además de no poderse desprender del hecho de no haber presentado denuncia alguna contra la corrupción de Gil”.
Sin registro
Las reuniones fueron tan discretas que las entradas de Roca a Génova “no fueron registradas por el propio servicio de seguridad del edificio”. Incluso, el anonimato de Roca “fue garantizado por los servicios de inteligencia españoles”.
Boicot al GIL
Finalmente, estos encuentros sirvieron, destaca Interviú, “para borrar al Grupo Independiente Liberal (GIL) de las ciudades autónomas, un fin que contó con la cobertura del CESID (hoy CNI)".
Los antecedentes: el PP en alerta
Anteriormente, los populares habían mostrado su preocupación por la creciente expansión de la formación política creada por Jesús Gil y su entrada en Ceuta y Melilla, a través de Antonio Sampietro en la primera y Cris Lozano (ex marido de Jacqueline de la Vega) en la segunda.
Las consecuencias de las reuniones
Con esta información, se destruyó el Gobierno municipal del GIL en Ceuta y Melilla. En la primera, Roca negoció con Susana Bermúdez, tránsfuga socialista, el que les apoyase y les diera el Gobierno local en agosto de 1999. Después, cuatro miembros del Ejecutivo municipal lo abandonaron, a raíz de las relaciones entre Roca y el PP. El gobierno gilista cayó en febrero de 2001 al ser insostenible su Gobierno en minoría.
En la segunda, el GIL llegó a un pacto de gobierno en coalición con la formación de Mustafa Aberchán a principios de julio de 1999. Un mes más tarde, Aberchán rompió el acuerdo por “la oposición frontal de José María Aznar a promocionar una ciudad controlada por Jesús Gil”.
Informe del Cesid
El País ya tituló el 18 de diciembre de 1999 que “El Cesid espió a Jesús Gil meses antes de las municipales y elaboró un informe de sus negocios”, mientras éste era dependiente del ministro de Defensa Eduardo Serra. El documento alertaba de "la gran probabilidad" de que el GIL creciera en votos en las elecciones municipales del 13-J, en 1999.
El informe aseguraba que el líder del GIL evadía dinero. El que creciera en votos "posibilitará a los máximos dirigentes de este partido, fundamentalmente a su presidente J. G. (Jesús Gil), el seguir cometiendo este tipo de irregularidades", por lo que recomendaba una inspección minuciosa de las cuentas tanto del ayuntamiento de Marbella como de sus empresas municipales.
Basado en la prensa
Según El País, el documento del CESID, que dirigía el general Javier Calderón, estaba dividido en ocho apartados “y su contenido se nutrió en su práctica totalidad de recortes de prensa”.