Sí, es indignante. Pero no por lo que en principio dices, o lo que parece al consultar la web esa.
Y sí, también es indignante el menosprecio hacia lo público de la lideresa madrileña (y acolit@s vari@s), ya sea en la sanidad (en el pasado), o en la educación (ahora). Aunque ciertos lideresos autonómicos catalanes no le anden a la zaga precisamente.
Si te fijas, y lees el contenido de lo que la tal Fundación Aula Smart propone (ya que son ellos quienes se ofrecen), NO ES MÁS QUE UN CHANCHULLO PARA VENDER ORDENADORES A CUENTA DE LOS FONDOS DE FORMACIÓN PROFESIONAL. Y sí, lo he escrito gritando a proposito. Es un vulgar robo chanchullero de fondos públicos (que raro, en España eso...). Y no es solo Madrid, es para toda España.
Explico: con las cantidades que los empleadores y trabajadores pagan de cotización por formación profesional (el 0,60 % y 0,10 % , respectivamente), se forma una cosa llamada "crédito formativo", que al año siguiente da derecho a gastar una determinada cantidad en formación y reciclaje profesional de la propia plantilla. Cantidad que está en relación tanto a lo cotizado el año anterior, como a la suma total de personas de la plantilla.
El monto total de estos "créditos" es de unos 2.000 M de € anuales.
Una vez establecido, cada empresa (pública, privada, mercantil, laboral, cooperativa,...) mira su cuantía, y entonces puede (a su voluntad) decidir gastar una cantidad en formación profesional, sea mediante acciones internas, sea mediante contratación a terceros expertos.
Si es interno, debe acreditar lo que le paga a sus propios formadores, o los gastos incurridos. Si contrata la formación, obtendrá una factura, que deberá pagar, por supuesto.
Luego, y con el límite del "crédito" antes establecido, se aplica una deducción en las cotizaciones de la Seguridad Social igual a la factura recibida, (o gasto interno acreditado).
O sea, si pagas formación, no pagas cotización. Y viceversa.
Pues bien, aquí llega la estafa (a la sociedad y al sistema de SS). Estos fondos (esta exención de cotización) está destinada a la efectiva formación y reciclaje profesional. Si no hay formación, no debería haber exención.
La empresa esta (la Fundación) ofrece una cosa que aparenta una acción formativa (y seguro que tiene hasta la homologación), de una cosa que seguro que podemos considerar generosamente cursos porquería, y a un coste efectivo de impartición marginal, por no decir negligible. Pero cobra 660 €.
¿A cambio de que? De un ordenador portatil.
Bueno, el precio ya me suena más o menos lógico. Lo que pasa es que los fondos de la SS no están concebidos para que personas particulares se lleven un ordenador portatil a su casa.
Lo destinan prioritariamente a centros privados por ser estos empresas de pocos trabajadores, y poder aplicarse la bonificación por el 100 %. Las empresas de más plantilla (como una consejería de educación), solo pueden aplicarse una bonificación parcial. Por eso lo de las 5 becas, el señuelo de captación.
la plus belle des ruses du Diable est de vous persuader qu'il n'existe pas!