Re: Los primeros latidos de la crisis
Si a la juventud le pedimos una "cacerolada" y pensamos que quemando la tienda de al lado, se me acaban los problemas( porque yo tengo una tienda )o no pensamos que las revoluciones y verdaderos cambios son silenciosos y pacíficos y son de esfuerzo de día a día, constante, sin recompensas a corto plazo e incluso sin recompensa, porque toda frustracción de los deseos debe ser "peleada" a "sangre y fuego" y "debemos" dejar a los impulsos su realización, sin ponerles freno.
Si pensamos que los acuerdos y la resolución pacífica de los conflictos es una mariconada y que la "violencia" se justifica por los fines y que sólo se consiguen cosas si se utiliza la fuerza y no los razonamientos de un diálogo.
Mejor dejad al juventud ser una mierda de conformista, amariconada y pusilánime, pero con una escala de valores demasiado importante, inmunizada de "salvapatrias" con carisma que sólo buscan su propio beneficio, porque sólo con mi esfuerzo saldré adelante, nadie hará nada por mí, sino lo hago yo, nadie me va a regalar nada, no tengo derechos solo, tengo deberes también.
No es una casualidad que sea Grecia y Argentina las naciones más agitadas y que "incumplen" pagos internacionales.
Es más fácil educar contra los profesores, que a su lado, es más fácil socializar contra las instituciones que a su favor...
La juventud es el futuro, nos guste o no y es más fácil decirles que es mejor que trabajen o sus padres, hasta los 65, que a los 67.
¿Nos les ganamos así? Yo pienso que no.
Un saludo