La clase política tal y como la conocemos, las formas y los canales de la democracia tiene los días, bueno quizá los años, contados. A los grandes políticos y a su forma de hacer política pocos ya se la creen, la calle empieza a gritarles que les ven sus desvergüenzas como le ocurría ayer a la "De" Cospedal ( http://www.huffingtonpost.es/2013/02/11/cospedal-abucheada-telemadrid_n_2661722.html )
Ada Colau ha dicho en voz alta lo que pensamos la inmensa mayoría de españoles sobre el rescate a la banca o al sistema capitalista.
Por último recordarles a todos, incluso a los políticos que no gustan de adjetivar la desdemocracia actual el artículo 23 de nuestra Constitución, que presenta un contenido complejo y en realidad recoge tres derechos autónomos: el derecho a la participación política DIRECTAMENTE o a través de representantes (apartado 1); y el derecho de acceso a cargos públicos en condiciones de igualdad (apartado 2) que se desdobla, según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, en el derecho de acceso a cargos públicos representativos que incluye sufragio pasivo, pero no sólo, y el derecho de acceso a la función pública conforme a los principios de mérito y capacidad invocados en el artículo 103.3 CE.
Las mayúsculas son mías.