Las Agencias de Calificación Crediticia_Las hijas de Elena – La Triple A
Estudio Universitario sobre las Agencias de Calificación: http://www.cef.es/files/informe-agencias-crediticias-udima.pdf
Las Agencias de Calificación son “catastrofistas” y “arbitrarias” en sus calificaciones
Especialistas de la UDIMA y la Universidad Politécnica de Madrid analizan y cuestionan en un trabajo de investigación conjunto la metodología empleada por Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch para realizar sus valoraciones.
Inconsistencia, oscurantismo metodológico, falta de calidad y abuso de poder son algunas de las críticas recogidas en un trabajo que reclama la necesidad de crear una entidad que supervise y controle las actuaciones de las Agencias de Calificación.
El trabajo recoge y explica las principales críticas que desde distintos ámbitos se han venido vertiendo sobre estas agencias.
Oligopolio y Colusión, de las tres grandes agencias, que impide la entrada en el mercado de nuevas agencias
Uso de la “Profecía autocumplida”. Mecanismo por el cual un descenso de una calificación provoca la catástrofe de los evaluados, que se verán afectados por un aumento de los intereses y les generará dificultades a la hora de contratar con otras
entidades inancieras.
Falta de calidad y previsión. Evidenciada por casos como los de Lehman Brothers o Enron.
Abuso de poder. Traducidas en calificaciones no solicitadas, actuaciones destinadas a mantener un mercado cautivo o el llamado rating shopping.
Oscurantismo metodológico. No se conocen los principios, leyes, parámetros, variables, ecuaciones y datos que utilizan para evaluar.
Arbitrariedad. Una parte de la calificación es subjetiva, se basa en las opiniones de sus expertos.
Omisión de responsabilidades. Las propias agencias defienden que ellas solo emiten opiniones y que estas no deben sustituir al análisis del inversor, lo cual genera una total omisión de responsabilidades.
Conflicto de intereses. Provocado por su doble condición de calificadoras y consultoras.
Además, el trabajo establece una serie de conclusiones y recomendaciones:
Las agencias tienden al “catastrofismo”, que siempre opera a favor del vaticinador.
Emiten vaticinios sin fecha de cumplimiento, lo que en la práctica hace imposible certificar su falsedad.
Necesidad de una profunda reforma del mercado de las agencias de calificación, de manera que se elimine el oligopolio existente
Necesidad de la creación de una entidad que evalúe y supervise a las agencia