Abrimos una empresa en el Reino Unido?
Todos directa o indirectamente conocemos el martirio que supone constituir una empresa en España, trámites engorrosos, largas colas en edificios de la administración, carga fiscal alta, adelantar IRPF, IVA, etc.
No es de extrañar que con tanta burocracia, tanta traba, y la mentalidad de intentar vivir a costa del vecino, este país vaya dirigido a un destino no muy próspero.
España se sitúa en el puesto número 133 de 183 países analizados en cuanto a las dificultades para empezar cualquier proyecto emprendedor. Y por si ello no fuera bastante, nuestros gobernantes se han empeñado en subir más aun las cargas, los impuestos,
Ventajas
En Reino Unido no es obligatorio cobrar y declarar IVA hasta que los ingresos superan 68.000 libras/año (86.000 € al cambio).
Pagas impuesto de sociedades británico, un 20% (frente al 35% en España).
Responsabilidad (realmente) limitada: En muy raras ocasiones se ha actuado contra los accionistas mas allá del capital aportado.
No se exige capital mínimo, por lo tanto no es necesario contar con 3.000€ como sucede en España.
No hay que darse de alta como autónomo (200€ al mes que te ahorras respecto a España).
No tienes que dar de alta el fichero en la Agencia de Protección de Datos.
No pierdes tiempo y dinero preguntando en el R. Mercantil si está disponible el nombre elegido, sino que lo ves en la web.
No tienes que ir al notario y pagar una barbaridad, los cambios los haces en CompaniesMadeSimple.com (la web que he elegido yo).
Contabilidad más sencilla, con aplicaciones online llevas las cuentas y presentas los impuestos.
Un auditor o interventor de cuentas no es necesario más que cuando se sobrepasen ingresos de 9 millones de euros.
Prestigio, el que da una empresa británica en vez de una española.
Trámites muy ágiles, en solo unas horas y por internet.