Y venga chocolate para el loro y venga cargos públicos con tarjeta oro. Por favor, que nos rescaten
Por favor, que nos rescaten. Pero que nos rescaten también de todo esto. Que nos rescaten de Dívar y de UrdangarIn; de los sobres y del maletín; del Sálvame y de la Belén; de los trajes y de los ropajes; de donde dije digo, digo Diego y de los recortes que nos provocan tanto desasosiego; de la injusticia de la Justicia; de tantos líderes mundiales que no parecen estar en sus cabales; de los eufemismos y de los nacionalismos. Que nos rescaten de esta impresentable danza que nos roba la esperanza. Por favor, que nos rescaten también de esto. Que nos rescaten ya.
Detesto a las víctimas que respetan a sus verdugos.