Acceder

Carta a Van Rompuy

0 respuestas
Carta a Van Rompuy
Carta a Van Rompuy
#1

Carta a Van Rompuy

Estimado Gerifalte
No le conozco muy bien, ya que aunque me dicen que es usted el Gran Jefe de todos los europeos, no recuerdo que nunca nadie me diera la opción de votarle. Usted tampoco me conoce, aunque pago su sueldo e innumerables privilegios y probablemente también el de varios miembros de su familia, de acuerdo con la venerable tradición instaurada en las instituciones europeas. De nada, majete.
Lamento mucho todo el estrés que las deudas de mi país le deben estar causando a usted y al resto de Grandes Próceres y Burócratas Deluxe. Quiero aprovechar aquí para asumir la parte que me toca en esas deudas. Es cierto que yo no voté al débil mental de ZP, ni a la medianía sinsangre de Rajoy, sin embargo comprendo que como español me corresponde asumir una parte de esa responsabilidad colectiva y que me va a tocar pagar la fiesta que ellos y sus secuaces se montaron (y se siguen montando).
Comprendo que tener los políticos que tenemos es como tener un hijo tonto y que sale muy caro, así que pagaré la cuenta, ya que es lógico que el resto de europeos que no votan aquí no quieran hacerse cargo de ella. Pero en el tema de la deuda bancaria, sin embargo, ahí sí que no tengo yo ninguna responsabilidad, ni individual ni colectiva, así que le sugiero que mire a otro lado para buscar al paganini, que a este contribuyente ya le cuesta bastante hacerse cargo de los desmanes públicos como para también hacerse cargo de los privados.
Me permito indicarle que existen personas e instituciones que decidieron invertir en esas entidades y que incluso cobraron una remuneración por asumir ese riesgo, frente a otras alternativas de inversión. De alguna forma este pequeño detalle parece habérsele escapado a usted y al resto de Grandes Líderes, sin duda enfrascados en muchos otros grandes asuntos y consideraciones.
Tal vez me va usted a decir que eso no puede ser, que si Riesgo Sistémico, que si Lehman y no sé qué otros yuyus, pero ahí pincha en hueso. Comprenda usted que poco miedo nos dan sus admoniciones sobre el hipotético infierno que nos espera, cuando aquí ya estamos sumidos en el llanto y el rechinar de dientes.
FIAT JUSTITIA RUAT CAELUM, se decía en el lenguaje originario de la construcción europea. "Hágase Justicia aunque caigan los cielos". No es que seamos masocas, pero ya que aquí se nos caen los cielos de todas formas, al menos que se haga Justicia, leñe. Incluso puede que si en lugar de caerse todos los cielos en España, se distribuye un poco mejor la cosa, acabemos aquí algo menos abollados.
Siempre suyo
Un pringado contribuyente español