José Castro, el látigo de la corona.
En un país, en el que las mejores empresas ya no son nuestras, la casta política campa a sus anchas y la mayoria de las instituciones hacen agua por todos los sitios, de repente aflora un oasis en el desierto: El juez José Castro.
No quiero ni pensar las presiones que tendrá el buen hombre y los obstáculos que se le pondrán en el camino, para que pueda desarrollar su labor de una manera ecuánime y objetiva en la búsqueda de la justicia.
Y como muestra os relaciono el siguiente link:
Hace pocos dias comentaba en un post que un accionista del Santander, interpuso una demanda que ha sido aprobada por el Tribunal Supremo, en la que recurria el indulto de Alfredo Sanz en el último consejo de ministros del PS.E*.
Tanto el juez,como el accionista constituyen dos ejemplos de tenacidad y de plantarle cara a la corrupción, echándole un par de bemoles al tema y contribuyendo en definitiva que la verdad y la justicia afloren por encima de cualesquiera otras consideraciones.
Los ciudadanos por nuestra parte, deberiamos abandonar nuestra desidia habitual y nuestra costumbre made in spain de quejarnos y protestar en la barra de los bares, para pasar a adoptar una postura activa ante la problemática, aunque solo fuera convocando
reuniones o manifestaciones de solidaridad con estas dos personas, que simplemente desarrollando su labor con profesionalidad, son motivo de admiración por constituir excepciones, dentro de las practicas corruptas generalizadas que nos toca ver y vivir dia a dia.
Que cunda el ejemplo !!!.
P.D:* PS.E, sin la "O" de obrero, ya que me parece una tomadura de pelo hacia la clase trabajadora y de una inmoralidad rayana con la más repugnante hipocresia, el subrogarse la O de clase obrera,con indultos como el comentado y de muestra vale un botón, pero podiamos continuar "sine die".