César González-Bueno explica que mientras un banco tradicional tiene un coste de gestión que supone el 2,8% de los depósitos captados, ING Direct dedica el 0,4%, es decir, un gasto siete veces inferior. "En la cuenta naranja pagamos ahora un 2,65%, si le restamos el 2,4% de diferencial (en costes) a favor nuestro nos queda un 0,25%. Por lo tanto, ganamos lo mismo que el resto de la banca si ésta pagara un 0,25%. Nadie cuestionaría en qué invierte el dinero un banco que paga el 0,25% y sin embargo estaría haciendo lo mismo que nosotros", apunta.
González-Bueno cuenta entonces que las inversiones llevadas a cabo por el banco le permiten, entre otros, limitar al máximo el gasto en back office (los cheques, formularios y otras tareas administrativas son procesados mediante una tecnología propia que hacen de ING Direct un banco sin papeles) y ser extremadamente eficientes en el trato con el cliente (sus 100 operadores atienden las llamadas en menos de 10 segundos).
Creeis que este ahorro de costes operativos es el que permite mantener una rentabilidad diferencial y aún así generar beneficios?