Se que somos una perita en dulce porque nos llegan los cantos de sirena de los grandes grupos, pero tenemos un plan estratégico a cuatro años y lo vamos a cumplir”, explica en una entrevista con Bolsacinco el presidente de Riofisa, Mario Losantos. Ambicioso -“en el futuro me veo en el Ibex 35”- y entusiasta, Losantos asegura que la acción estará entre los 50 y los 60 euros en tres o cuatro años.
No responde Mario Losantos al modelo clásico de un presidente de una empresa cotizada. Ni por su edad, 39 años, ni por su estilo, totalmente cercano. Ni tampoco por sus gustos, que han convertido su despacho –un loft a base de hormigón, acero y madera- en mucho más que un centro de trabajo. Allí práctica también, a ratos y cuando necesita cambiar el ritmo, dos de sus aficiones favoritas: la pintura y el aikido, un arte marcial en el que la violencia no tiene lugar.
Unas diferencias que Losantos traslada al ámbito empresarial. “No estoy aquí para hacer más de lo mismo, ni para hacer lo que otros han hecho ya. Mi objetivo es que Riofisa sea un líder mundial en el negocio de centros comerciales y estar en el Ibex 35”. Así de confiado se muestra el heredero de un negocio inmobiliario familiar que acaba de saltar a la bolsa y que acumula una revalorización del 40% en su primer mes en el parqué. Una subida registrada pese a salir en un momento de mercado difícil, mientras otras inmobiliarias europeas suspendían sus ofertas de títulos.
“Siempre tuve claro que debíamos colocar la compañía a 18 euros (el precio más bajo posible de la horquilla). No me importa renunciar al último euro porque lo vamos a ganar después con creces”, explica vehemente Losantos, que fue el principal defensor de que Riofisa se colocara al precio más barato. “A mis hermanas –tiene tres y ninguna de ellas participa en la gestión del grupo- las convencí en un minuto y Caixa Cataluña –su socio financiero, que ha vendido un 7% de su 32% en la operación- seguro que está encantada con la evolución del precio”.
Cuando se cumple un mes del debut en bolsa, las opas de Reyal sobre Urbis y de San José sobre Parquesol han disparado las especulaciones sobre Riofisa. “Sé que somos una perita en dulce porque nos han llegado cantos de sirena de los grandes grupos, pero ahora no estamos en venta”. Losantos, que asegura que en los negocios hay que ir como en las legislaturas, de cuatro en cuatro años, explica que “proponemos a nuestros accionistas un objetivo mucho mejor que la venta de la empresa. Se trata de nuestro potencial de crecimiento, que va a ser mucho más rentable”.
El presidente de Riofisa, que ya tiene un valor en bolsa de unos 1.150 millones de euros, es tajante: “En tres o cuatro años, cuando acabe nuestro plan estratégico, el tamaño de la empresa se va a multiplicar al menos por tres. Que valgamos en bolsa entre 50 y 60 euros por acción es muy razonable y ese el proyecto que vamos a compartir con nuestros accionistas”.
Compras a la vuelta de la esquina
Losantos ha anunciado también que Riofisa va a ser una empresa muy activa en adquisiciones. Pero, ¿cómo deber ser el perfil de esa o esas compañías? “Debe ser patrimonialista, con centros comerciales y con posibilidad de generar más negocio internacional. Estamos viendo compañías de todos los tamaños, desde 100 millones de euros hasta grupos que superan a la propia Riofisa”.
Crecer fuera de España es una de las obsesiones de Losantos, que espera conseguir fuera de casa del 25% al 33% de los ingresos en tres o cuatro años. Riofisa ya cuenta con proyectos en Rumanía y Bulgaria y espera entrar pronto en otros cuatro países. “Me voy a volcar con nuestro crecimiento internacional y me va a tocar viajar más”, asegura.
Entusiasmado con lo que ha aprendido en la salida a bolsa –“no sabía que era tan difícil”, afirma-, Losantos, rodeado de pinturas y esculturas de artistas contemporáneos, asegura que “no hay que hacerle demasiado caso al éxito inicial de la operación. Lo importante es dónde estaremos en tres o cuatro años”