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Las pensiones campo de batalla en EEUU

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Las pensiones campo de batalla en EEUU
Las pensiones campo de batalla en EEUU
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Las pensiones campo de batalla en EEUU

Joaquin Estefania

UN AGRICULTOR OYE ruidos sospechosos en su gallinero. "¿Quién anda ahí", pregunta. "Nadie, sólo nosotras, las gallinas", contesta el ladrón; satisfecho, el agricultor se acuesta. Este chiste puede servir de analogía para valorar las palabras del presidente de la Reserva Federal (Fed), Alan Greenspan, en la Comisión de Presupuestos del Congreso de EE UU pidiendo que se reduzcan las pensiones para acabar con el inmenso déficit público que ha generado el Gobierno de George W. Bush.

La tesis de Greenspan es la siguiente: dentro de muy pocos años llegará la primera oleada de jubilaciones entre la generación del baby boom. En 2011, esos pensionistas -77 millones de personas- se beneficiarán del programa público de pensiones y asistencia sanitaria; a día de hoy, tres trabajadores soportan las cargas de un jubilado y en dos décadas serán sólo dos. El gasto público americano en pensiones y salud representa en la actualidad el 7% del PIB; en 2012 será del 12%.

El pronóstico demográfico es acertado, pero era el mismo cuando Clinton dejó la Casa Blanca con un superávit público de dos puntos del PIB, que era un buen colchón para debatir los problemas con más tranquilidad. El demócrata Clinton se atrevió a subir los impuestos para acabar con el déficit guerrero heredado de los republicanos Bush padre y Reagan. Desde el año 2000 al 2004, Bush ha usado casi siete puntos del PIB (los dos del superávit y cinco del actual déficit público, que supera los 521.000 millones de dólares) para llegar a esta coyuntura. ¿Y cómo los ha utilizado?: bajando dos veces los impuestos a las clases más favorecidas e incrementando de nuevo los gastos de seguridad y defensa. ¿Cómo solucionar esa política irresponsable de bajar los impuestos en medio de un gran déficit y de una guerra? Greenspan responde: reduciendo las pensiones, y de paso acabando con el Estado de bienestar de Roosevelt y Johnson.

La solución del presidente de la Fed sólo habrá sorprendido a quien quiera hacerse el ingenuo. Paul Krugman, por ejemplo, lleva anunciando una y otra vez en sus artículos que cuando el déficit resultase infinanciable se acordarían de las pensiones. La mejor descripción que hace del Gobierno de EE UU es la de una gran compañía de seguros que posee también un ejército. Los programas de jubilación ya ocupan una parte del presupuesto federal y dentro de una década se volverán aún más caros; si se han de pagar esos costes y los intereses de la deuda nacional, algo se dejará de lado. Uno de estos años, los mercados financieros examinarán la situación y se percatarán de que Bush ha efectuado promesas inconsecuentes: ha asegurado beneficios a los futuros jubilados, reintegros a los que han invertido en deuda federal, y unos impuestos muy inferiores a lo que se requiere para financiar todo ello. El sistema habrá de ceder por algún lado; por el de los más débiles: los pensionistas. Krugman concluye que el resultado "es una especie de guerra de clases que no se genera porque los pobres intenten quitarle el dinero a los ricos, sino porque una élite económica se esfuerza en expandir sus privilegios" (El gran engaño. Editorial Crítica).

Mucho antes de las declaraciones de Greenspan, Krugman ya le había identificado: el presidente de la Fed no era quien pensábamos, el firme defensor de la austeridad y la disciplina fiscales en el tiempo en que los demócratas ocupaban la presidencia, sino que se ha transformado en un apologista de los recortes irresponsables de impuestos, incluso con el déficit creciendo vertiginosamente, una vez que llegaron los republicanos a la Casa Blanca. En la comparencia pública citada, Greenspan se manifestó partidario de recortar los beneficios de la Seguridad Social para los futuros jubilados antes que subir los impuestos, medida que "crearía riesgos significativos para el crecimiento".

La economía entra así con fuerza en la campaña electoral de EE UU. ¿Por qué no ha sido posible plantear e

#2

Re: Las pensiones campo de batalla en EEUU

sabes cual es el problema marinada, que no me creo nada de loq ue diga el Psoe, porque despues de todo su verdaero nucleo duro, Prisa, esta al sol que mas calienta. Para muestra un boton, espero que ese gran intelectual (sic) que es Estefania nos de una explicacion...

WWW.hispanidad.com

Caso Aerolíneas: Y Gonzalo Pascual salió de la madriguera

Naturalmente es una mera coincidencia que la entrevista de dos páginas publicada por el diario El País, el más vendido de España, el domingo 7, con Gonzalo Pascual, presidente del Grupo Marsans, coincida con la publicación, en ese mismo periódico, de una página de publicidad de Viajes Marsans (página 17) y otra de la aerolínea Spanair (página 19), cuya gestión corresponde a Pascual. Hay que creer en las coincidencias y no sospechar que un diario tan digno como El País se preste a este tipo de manipulaciones.

Y naturalmente, no podía faltar la alusión a Aerolíneas Argentinas, verdadero objeto de la entrevista, en recuadro aparte. Alusiones realizadas pocos días después de que Hispanidad.com volviera a recordar que, en vísperas electorales, el escándalo de la privatización de Aerolíneas, que tanto ha beneficiado al Grupo Marsans (es decir, a Gonzalo Pascual, Gerardo Díaz y Antonio Mata), continúe durmiendo el sueño de los inconscientes, y que el señor Ignacio Ruiz-Jarabo esté deseando ceder la Presidencia de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), más que nada para que el nuevo Gobierno afronte las consecuencias del caso Aerolíneas. Ya saben, excusa no solicitada es siempre sospechosa de acusación.

En cualquier caso, con coberturas como las de El País es como se manipula a la audiencia cuando se trata de periodismo económico. Se le manipula y se le engaña.

Afirma Gonzalo Pascual que "pese a todas las calumnias que se han dicho sobre Aerolíneas, el tiempo se encargará de demostrar que hemos hecho todo lo debido". Efectivamente, será el tiempo. Por el momento, desconocemos los estados contables de Interinvest (la sociedad tenedora del 97% de Aerolíneas), correspondiente al ejercicio 2002, así como las cuentas de Aerolíneas del año 2003. Por desconocer, desconocemos hasta el contrato de compra venta de Aerolíneas, a pesar de que se trata de un contrato por el que una sociedad estatal regala (y con 753 millones de dólares de propina) una empresa a tres empresarios privados, que se comprometen a invertir el dinero que se les da en el reflotamiento de la compañía. Si el señor Pascual no desea "calumnias", lo tiene bien sencillo: que enseñe el contrato de compra venta, la documentación del concurso de acreedores y, sobre todo, que demuestre que el dinero que el erario público español le concedió para reflotar Aerolíneas se dedicó a ese fin y no a otra cosa.

Afirma Pascual que Aerolíneas está en beneficios. ¿Y cómo podemos saberlo? ¿Por su nota de prensa?

No obstante, la entrevista posee un gran interés informativo. Por ejemplo, nos confirma los planes de Marsans: resulta que nunca han pretendido quedarse en Aerolíneas (ya lo sabíamos, pero no está mal el reconocimiento), sino lanzarlo a Bolsa y obtener una rentabilidad directa (además de la obtenida con el dinero público español, naturalmente).

Otrosí. A pesar de que Pascual (vicepresidente de la patronal CEOE) y Díaz (presidente de la patronal madrileña) siempre han asegurado que Spanair era su empresa, y que su venta a la escandinava SAS le había reportado mucha liquidez, lo cierto es que ahora nos enteramos de que "para compañías como Spanair, sobre todo después del 11-S, hay que tener un soporte financiero incondicional que no he tenido en España". En otras palabras, Pascual controla la publicidad de Spanair, pero no Spanair. Es más, esta aerolínea no le ha acarreado liquidez: simplemente, SAS ha ido aumentado su capital a medida que suscribía las ampliaciones de capital necesarias para asegurar la continuidad de Spanair.

Lo malo de este grupo especializado en obtener

#3

¿Qué clase de país queremos ser?

Joaquin Estefania

Antes de ser un país del que se van algunas multinacionales, España fue lugar de relocalización. Aquí llegaban numerosas industrias en busca de menores costes y de mayores beneficios. Esto parece haberse acabado al haber subido, afortunadamente, el nivel de vida de los asalariados y acercado sus sueldos a los del resto de los europeos. Si esa tendencia se veía venir, habría que haber buscado nuevas ventajas comparativas. Pero se decidió que la mejor política industrial es la que no existe y que lo importante era el déficit cero.

La deslocalización y el outsourcing (subcontratación de servicios a empresas localizadas en países cuya mano de obra es más barata o tienen menores niveles de protección social) son efectos directos de la globalización. Era ceguera pensar que los únicos movimientos que se iban a producir eran los de capitales y no los de empresas y empleo de unos sitios a otros. La deslocalización beneficia a los países emergentes que se incorporan a la globalización y perjudica a otros colectivos antes favorecidos. Pero la deslocalización de ahora es distinta de la anterior. Hemos entrado en una nueva fase. Ya no sólo se deslocalizan empresas manufactureras y empleos de baja cualificación, sino también industrias de la nueva economía y puestos de trabajo de alto valor añadido.

Lo novedoso no es que el famoso pantalón vaquero Levi Strauss deje de fabricarse en EE UU y se vaya a China o Costa Rica, sino que en la ciudad india de Bangalore haya mayor concentración de programadores informáticos que en muchos centros de Silicon Valley. No sólo se deslocalizan los centros de atención telefónica, sino también los seguros, la contabilidad, el mantenimiento de sistemas informáticos y las aplicaciones de los mismos. Un estudio recién publicado indica que, en 2007, el 23% de los empleos del sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en EE UU estará subcontratado a países emergentes.

Otro estudio de dos institutos alemanes, presentado hace unos días en la Fundación BBVA, indicaba que el traslado de empresas de la próspera Europa occidental hacia los países de la ampliación no ha hecho más que empezar, ya que los costes salariales de estos últimos no llegan al 30% de los comunitarios. El 60% de las empresas alemanas con menos de 5.000 empleados ya ha instalado fábricas fuera de la UE, la mayoría de ellas en Europa del Este. Esta revolución del modelo de producción se está convirtiendo en uno de los temas estrella de la campaña electoral de EE UU. Asustados, en los distintos Estados se discuten en estos momentos multitud de iniciativas legales para castigar a las empresas que deslocalizan su producción o los servicios. La recuperación económica no viene acompañada de una creación masiva de empleo. Los demócratas han encontrado un filón en la deslocalización, aunque nadie haya teorizado cómo poner puertas al campo.

Así nace el redescubrimiento de las políticas industriales, es decir, las formas de apoyar a las empresas por parte de los Estados, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Estos organismos no pueden poner barreras administrativas a las salidas de empresas cuando se deslocalizan, porque ello crearía un precedente negativo para las nuevas decisiones de inversión. Pero sí pueden facilitar las infraestructuras de proximidad, el acceso a Internet a gran velocidad, la formación permanente de los trabajadores para que aumenten su productividad, el incremento de la I+D, los créditos fiscales a la innovación, financiar la investigación universitaria, etcétera. Pero esto no es flor de un día, sino una política de largo plazo.

España ha perdido mucho tiempo discutiendo de galgos y podencos, y no tiene una política industrial definida con la que paliar el fenómeno de la deslocalización. El debate electoral sobre ello no ha sido muy profundo. Pero los partidos políticos deberían responder obligatoriamente a una pregunta más allá de las esencias: qué clase de país queremos ser. Contesta

#4

Re: ¿Qué clase de país queremos ser?

Lo que no quieroi es ser la clase de pais del que se pretenden aprochechar fente como Estefania y Polanco. A continuacion, pequeño who´s who? sobre los luchadores por la libertad (por cierto el texto es de la faccion politica del Grapo). Es curioso comos e olvida de donde venimos....

"Por su parte, la historia de El País comenzó en 1970 con las editoriales Alianza y Santillana, propiedad la primera de Ortega y Gasset, fundador de un imperio editorial de libros de texto en castellano para España y Latinoamérica. Como cabecilla de la segunda empresa figura Jesús de Polanco, que engordó con sus enchufes en el Ministerio de Educación: propició la inmediata puesta en marcha de la Ley de Educación en 1970 con información privilegiada que le permitió vender sus libros de texto, los únicos adecuados a los nuevos planes de enseñanza. En pago a sus servicios, el viceministro fascista de Educación de aquella época, es hoy uno de los jefes de El País.

Los primeros contactos de esta camarilla fundacional fueron también con Fraga Iribarne, que acababa de cesar en su cargo de ministro de Información y mantenía entonces cierta aureola de enemigo del Opus Dei, que le había costado el puesto de ministro. Fraga, al igual que ocurre con Cambio 16, está en el comienzo mismo de la idea de El País. Él mismo propone el nombre del que iba a ser el primer director del periódico: Carlos Mendo.

Cuando Fraga se reconcilia con Arias Navarro y le nombra embajador en Londres, actúa ya como dirigente de los reformistas del régimen. A la embajada española de Londres acuden a menudo Darío Valcárcel y otros miembros de la nueva editorial, PRISA, que se forma para decidir los últimos detalles del periódico. Incluso la decisión de cambiar de director a Carlos Mendo por el entonces subdirector de Informaciones, Juan Luis Cebrián, se toma en una reunión en la embajada española en Londres un mes antes de la muerte de Franco."

"
Lo de Cebrián al frente de El País también merece una breve explicación. El maestro de todos los periodistas fascistas a lo largo de décadas de engaños mentiras e intoxicación, había sido Emilio Romero, desde las páginas de Pueblo, el diario de los sindicatos verticales. Cebrián, primer director de El País es hijo de Vicente Cebrián, dirigente de aquel sindicato único del régimen y también periodista en la cadena de prensa del Movimiento fascista. Enchufado por su padre y a la sombra de Emilio Romero, Cebrián fue nombrado redactor jefe de Pueblo, para pasar más tarde a dirigir el periódico Informaciones como redactor jefe y luego como subdirector.

Siendo ya ministro de Gobernación, en enero de 1976, Fraga promocionó la salida de El País, que comienza sus trabajos en el mes de febrero de 1976, apareciendo definitivamente el 5 de mayo del mismo año. Sus accionistas eran un ejemplo del gobierno de coalición que proponía Carrillo, típico de los tinglados de la época de la transición, un refrito de las distintas camarillas oligárquicas. Había miembros de la ultraderecha, la derecha y la oposición domesticada. Entre ellos Tamames, en la época uno de los miembros más conocidos del Comité Central del Partido carrillista y muy vinculado a los monopolios. La sección editorial la dirigió desde el primer día Javier Pradera, íntimo amigo de Fernando Claudín, ambos expulsados del partido carrillista en 1964, acusados de agentes de Fraga. Pradera proviene de una rancia familia carlista ultrarreaccionaria. Al frente de la asesoría jurídica pusieron a un juez del TOP, el tribunal fascista especializado en la represión política. Y a cargo de la sección de economía a quien luego sería director del periódico, Joaquín Estefanía, un dirigente del PCE(i)-PTE. Así la ultraderecha se compensaba con la ultraizquierda. Una perfecta conjunción de intereses entre la oligarquía y la oposición domesticada que demostraba el carácter centrista y pluralista del que alardea el periódico. "

#5

Re:Greenspan: ``Hay que reducir costes en pensiones y sanidad´´.

Greenspan apremia a que se reduzcan los costes de pensiones y sanidad
Expansión.com 27/08/2004
http://www.expansion.com/edicion/noticia/0,2458,526663,00.html
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Alan Greenspan, dijo el viernes que Estados Unidos se enfrentará problemas "abruptos y dolorosos" si el Congreso tarda en reducir los costes del seguro social y el 'Medicare', el programa público de asistencia médica para la tercera edad y discapacitados.

"Si hemos prometido a los jubilados más de lo que nuestra economía tiene la capacidad de entregar sin disminuir necesariamente los ingresos reales de los trabajadores, como temo que nosotros lo tenemos, debemos recalibrar de nuevo nuestros programas públicos de modo que los jubilados pendientes tengan tiempo para adaptarse a través de otros canales", dijo Greenspan en el transcurso de una conferencia de la Fed en Jackson Hole, Wyoming. "Si tardamos, los ajustes podrían ser abruptos y dolorosos", añadió.

Cuando está a punto de comenzar la cuenta atrás para las elecciones presidenciales del próximo 2 de noviembre, Greenspan ha vuelto a tocar un tema políticamente 'explosivo', como ya lo ha hecho varias veces este año electoral. En opinión de Greenspan, el gobierno cometió "un error" al mantener su promesa de dar mayores beneficios en las pensiones por jubilación de lo que es capaz de proporcionar. El mandatario de 78 años de edad, que irónicamente se encuentra al borde de la jubilación, añadió que este asunto es crítico dada la jubilación inminente de 77 millones de "baby boomers", como se conoce a la generación que nació en las dos décadas posteriores a la 2º Guerra Mundial.
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http://news.google.com/news?hl=es&lr=&ie=UTF-8&tab=wn&q=greenspan+jubilaci%C3%B3n&btnG=Buscar+en+News
40 MILLONES DE JUBILADOS
Greenspan advierte sobre la crisis del sistema de jubilación de EEUU
EFE
http://elmundodinero.elmundo.es/mundodinero/2004/08/27/Noti20040827184815.html
EEUU no podrá cumplir con sus compromisos con los jubilados si el Congreso y la Casa Blanca no encaran de manera franca y resuelta la situación fiscal, advirtió el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.
El jefe del banco central estadounidense opinó que Estados Unidos debe seguir abierto a la inmigración de manera que se nutra la fuerza laboral que sustentará a la población envejecida.
En una conferencia en el Estado de Wyoming, Greenspan dijo que el envejecimiento creciente de la población de EEUU "presenta opciones difíciles" para el Gobierno y "cualquier demora en la atención de este asunto solo hará que los ajustes sean más abruptos y difíciles".
"Como país tenemos la obligación de prometer a nuestros jubilados solamente lo que podrá entregarse. Y me temo que el país no podrá cumplir sus promesas", reconoció. "La población que envejece en EEUU afectará significativamente nuestra situación fiscal", añadió.
Envejecimiento de la población
De acuerdo con la Oficina del Censo, en EEUU hay actualmente unos 292 millones de personas, de los que cuales unos 40 millones son mayores de 65 años (el 14% de la población). La población activa, calculada en unos 184 millones de personas, es el 63% del total.
Hacia 2020, según las cifras del Censo, la población total del país habrá crecido a 343 millones de personas, de los cuales 208 millones -el 60%- estarán en la edad laboral de 18 a 64 años, y casi 60 millones -más del 17%- serán mayores de 65 años.
Greenspan opinó que EEUU está relativamente mejor preparado que otros países ricos para sostener económicamente a una población que envejece, pero reiteró que los responsables de la política fiscal no deberían postergar este asunto.
Estados Unidos está comenzando a experimentar la jubilación de la llamada "generación del 'baby-boom'" -la explosión de natalidad que tuvo lugar entre 1945 y 1964-, lo que afectará a varias decenas de millones de pers