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La banca española engaña a sus clientes para que no se lleven el dinero fuera

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La banca española engaña a sus clientes para que no se lleven el dinero fuera
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La banca española engaña a sus clientes para que no se lleven el dinero fuera

http://www.gurusblog.com/archives/los-fondos-de-inversion-y-la-madre-que-los-pario/01/07/2012/

la mayoría de fondos de inversión con gestión activa, que superan de forma clara y sostenida a sus respectivos índices de referencia a lo largo de muchos años, no están registrados para su comercialización en España.

la gran mayoría de las primeras espadas en el mundo de la gestión no han registrado sus fondos para su venta en España

y desgraciadamente quizá jamás se registren. Ojo al dato: Aproximadamente más del 90% de fondos de inversión de todo el mundo, no están registrados en España para su comercialización

No os sorprendáis por el hecho de que estas cifras y estas limitaciones no se conozcan: Ni a la banca ni al regulador les interesa que los invesores abandonen el nido provinciano y vuelen para ver la globalidad y calidad que se están perdiendo, ya que el negocio financiero español se encogería y mucho.

Llegados a este punto, cabe preguntarse por qué tantos y tantos gestores estrella mundiales no registran sus fondos en España para su comercialización. Y las respuestas son esencialmente dos: El escaso volumen de inversión que supone nuestro país para dichos gestores, y la voracidad comisionista de la banca española, que al fin y al cabo deberían ser los colocadores finales de dichos fondos entre sus clientes. Tanto es así, que algunos fondos como Carmignac (para cuyo europeísmo es impensable que no se registren en todos los principales países de la Eurozona) han tenido que crear clases ad hoc en sus fondos, con comisiones mayores para satisfacer las exigencias de la banca española para incluírlos en sus catálogos de venta. Y la casualidad, o el sarcasmo francés, bautizaron dicha clase, de comisiones desmesuradas, con la letra E de España. A partir de ahí, como muchos ya habréis podido comprobar en vuestras propias carnes, la banca miente diciendo a sus clientes que en España tan sólo se puede comprar dicha clase E, o que la otra clase (A) requiere falsos mínimos que, casualmente, el cliente jamás alcanza.

Pero la cruda realidad es que la banca no sólo limita su oferta al universo de fondos registrados en la CNMV, sino que a su vez también lo reduce al catálogo comercial que más le conviene. Es decir, que bajo excusas de plataformas utilizadas o clases presuntamente inaccesibles, la realidad es que las inversiones de sus clientes quedan reducidas a la lista de fondos que generan mayores comisiones para el banco. Así de claro y lamentable.

El resultado final es la aversión de los inversores por los fondos de inversión a los que tienen acceso, que acaban comprando la porquería que les venden sus bancos o, en el mejor de los casos, aspirando a igualar a los índices de referencia mediante ETFs. Obviamente los rendimientos de sus inversiones financieras a medio y largo plazo son a lo sumo muy mediocres, tanto como el universo de fondos y productos que les embucha su banco.

Sin embargo, los inversores con un patrimonio de cierto volumen (>600k o 1M, como se suele exigir en banca privada), y un asesoramiento adecuado, podrán gestionar sus inversiones desde jurisdicciones tan comunitarias, fiables, reguladas, fiscalmente transparentes y financieramente competentes como la luxemburguesa, sin ir más lejos. Con absoluta libertad para invertir en los mejores fondos de inversión del mundo (que esos asesores deberían saber identificar y monitorizar en el tiempo), sin limitaciones de plataformas, catálogos comerciales ni registros en CNMV para su comercialización en España. Y haciéndolo mediante vehículos de inversión adecuados a cada circunstancia personal y familiar, que optimizarán y diferirán la fiscalidad de las inversiones como haría cualquier fondo de inversión registrado en la CNMV o sicav española con más de 500 partícipes (incluyendo además las inversiones de Private Equity). Y lo que es igual de importante: Cuyo coste será moderado y estará sobradamente compensado por el enorme incremento de rentabilidad y calidad en la gestión. Éstas son las ventajas de pertenecer a una Eurozona en la que tenemos una plaza financiera tan potente y transparente como Luxemburgo, en contraposición a una banca y una regulación tan nefasta y endogámica como la española.