Hoy, no se puede ser empresario sin trabajar con Bancos. Que suerte tiene quien no tenga que pedir créditos a los bancos, pero la inmensa mayoría de las empresas y particulares tenemos que pedir créditos.
Yo no tengo miedo, pero sí prevención. He tenido toda clase de problemas con los Bancos, no conozco a nadie que haya tenido más problemas que yo.
Y a los problemas con los Bancos se han unido recientemente los problemas con todos esos suministradores de servicios que todos necesitamos, como teléfono o internet. Como se contratan por teléfono o Internet y no le ves la cara a nadie, cometen cantidad de abusos y fechorías que llenan los servicios de reclamaciones.