Información aparecida en enero de 2005!!!
Si lo hubiera sabido, leido antes!!!
http://www.filateliadigital.com/actual.htm# abajo de la pagina!!!
LA FALSA INVERSIÓN FILATÉLICA
Autor: José María Sempere
Fecha: enero 2005
"Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas."
Mark Twain
Hay mentiras pequeñas o pequeñas mentiras; son mentiras que, en origen, carecen de maldad. Son las que llamamos “mentiras piadosas” porque nacen fruto de una buena intención y no pretenden daño alguno para nadie.
Por otro lado existen las malditas mentiras; aquellas que tergiversan sin disimulo la verdad. Son las que afirman, sin recato alguno, lo falso como si fuera auténtico, sin ninguna clase de tapujos.
Y por último existen las mentiras más peligrosas, las más dañinas, las que se esconden tras una apariencia de verdad. Son las mentiras que tienen una buena parte de verdad, pequeñas verdades que esconden tras de sí el engaño. En muchas ocasiones se recurre a la estadística para construir esa falsa imagen de autenticidad, de verdad.
Decía el sociólogo americano David Riesman: "Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda". Está claro para todos lo necesario que resulta tener un acentuado sentido crítico para ayudarnos a descubrir la verdad; pero si eso es cierto para los hechos de la vida en general, ante la propaganda, ya sea comercial, política o ideológica, ese sentido crítico no sólo es bueno, sino que se hace absolutamente imprescindible, no ya para profundizar en el conocimiento de la verdad, sino para no caer de cuatro patas en el error.
La propaganda comercial de las empresas de inversión en bienes tangibles, concretamente de filatelia, afirman de una forma generalizada la revalorización permanente del sello en el transcurso de los años. Eso, que en buena medida es cierto, encierra innumerables falsedades cuando se pretende aplicar a todos los sellos, de todas las épocas y de todos los lugares.
Para estudiar la rentabilidad de una inversión hay que determinar con meticulosidad y precisión su coste (importe de lo invertido), el plazo que dure y el importe obtenido una vez efectuada la liquidación. En el caso del sello, el coste es el precio al que se adquiere y el importe de la liquidación el precio que en el mercado se obtiene en el momento de su venta. Ya, aquí, nos enfrentamos ante la primera falacia de una publicidad engañosa: considerar que el precio de compra y de venta de un sello es el mismo, el precio de catálogo.
El comercio tradicional filatélico suele trabajar con un margen bruto de beneficio aproximado del tercio del valor de venta. Pese a incurrir en todas las desviaciones propias de una generalización de este tipo, podemos afirmar que si un sello lo adquirimos en un comercio por 100€ el comercio nos lo compraría a nosotros por 65€. Repito que se trata de una generalización en la que los márgenes son más reducidos por las piezas de calidad y amplia demanda con escasa oferta y mayor para los sellos de bajo valor y con amplias existencias en el mercado con una demanda floja.
Así, pues no podemos olvidar el margen comercial del profesional filatélico si queremos cuantificar con precisión la rentabilidad de la inversión. Veamos la importante desviación que se produce cuando sólo consideramos el valor de catálogo.
En la tabla siguiente (cuadro 1) podemos contemplar la evolución de una inversión de 1.000 euros a lo largo de un período de 20 años (primera columna) bajo el supuesto de que se revaloriza constantemente en un 5% anual (columna 2), en el caso de que el precio de compra sea de dos tercios del de venta (columna 3) o si estamos en el caso de una empresa que los sellos que entrega a los inversores son comprados en el mercado filatélico a únicamente el diez por ciento del precio de catálogo para adjudicarlos según la cotización de catálogo.
CUADRO 1
Año Precio de venta o catálogo Compra
al 66% Compra al 10%
1.000
666 66,66
1º 1.050 699 69,93
2º 1.103 734 73,43
3º 1.158 77