Re: 5ª Entrevista a J.A.CANO
Es sumamente fácil fabricar una insolvencia ficticia. Para ello, y en primer lugar deberemos valorar los activos de la empresa muy por debajo del precio de mercado (inmuebles, etc).Si queremos que ésta insolvencia sea aún mas acentuada, también podemos valorar el circulante por debajo del precio de adquisición, es decir, por debajo del precio por el que la empresa los adquirió a proveedores. Y si queremos que ésta insolvencia pueda ser aún mas creíble,cara al espectador, también podemos traer al presente todos y cada uno de los compromisos que,a futuro, tenga contraídos la empresa. Por si ésto no fuera suficiente, también podemos valorar las acciones de la empresa nó conforme al valor que éstas tenían, por ejemplo, el día antes de la intervención politica-judicial, si no que tomaremos como bueno el valor que pasaron a tener éstas acciones días después de dicha intervención.
Todos éstos componentes una vez debiamente manipulados, los introducimos en una batidora,los agitamos bien y.... ¡voila!, donde antes no teníamos nada, ahora tenemos una insolvencia. Totalmente podrida, pero... eso sí, al fin y a la postre no deja de ser una insolvencia.
Ahora como, por activa y pasiva, distintas sentencias nos han quitado la razón, en lo que se refiere a la actividad de la empresa, al pronunciarse dichas sentencias en el sentido de que la empresa no realizaba operaciones financieras (tal y como siempre nosotros hemos afirmado,mantenido y sentenciado),si no mercantiles, lo único que nos queda es mantener la teoría de la insolvencia que nosotros hemos fabricado a medida. Aceptamos la mercantilidad, pero mantenemos la insolvencia que nosotros hemos fabricado.
¡Pero claro!, después de ésto seguimos teniendo un problema. Y es que lo que hemos hecho no es conforme a la Ley, y algún día, mas tarde o temprano, una sentencia firme podrá a cada uno en su sítio.
A si es que, antes de que ésta sentencia se produzca, vamos a intentar liquidar por nuestra cuenta todo lo liquidable, aún siendo perfectamente conscientes de que pudiéramos ocasionar daños de muy dificil o imposible reparación, ya que, por encima de todo, debemos de ser fiél al partido, aunque éste haya perdido las elecciones y cumplir con su mandato y con el de la banca.