Consige ingresos adecuados y el mayor incremento de valor posible a largo plazo invirtiendo en: - Sector de defensa, aeroespacial y seguridad (incluida la seguridad nacional y ciberseguridad); - Sectores de tecnología, materias primas e infraestructuras necesarios para la resiliencia, la autosuficiencia y la independencia de recursos de la sociedad, así como para la transición energética, la digitalización y la electrificación. Invertirá principalmente en valores de empresas sin restricciones geográficas, con la excepción de empresas de defensa de Rusia y China, y de acuerdo con el principio de diversificación del riesgo.