Lo que no soy capaz de entender

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El liberalismo es un pensamiento político que, a mi modo de ver, introduce un concepto erróneo de  libertad. La libertad humana es digna cuando nos encamina hacia la verdad, según la visión del  pensamiento cristiano. El pensamiento liberal, en cambio, introduce un componente, un  deslizamiento que a mí me parece muy peligroso que es que la libertad humana, en si misma, es  digna más allá de lo que esa libertad elija. Y a partir de aquí, creo que se introduce una fractura  muy fuerte en el pensamiento humano que creo que, a la postre y con el paso del tiempo, ha  introducido problemas muy graves. Lo que hoy podemos entender por liberales, naturalmente no  tiene nada que ver, una persona como Tocqueville nada tiene que ver con George Soros, pero sin  embargo George Soros se confiesa liberal y además dice que su maestro es Karl Popper que es uno  de los hitos del pensamiento liberal en nuestra época. [……] El liberalismo ha hecho amalgama  con el marxismo y se ha fundido en algo que podríamos llamar “progresismo”.
Juan Manuel de Prada entrevistado para El Quilombo- a partir del minuto 9:30 

Entrevista a Juan Manuel de Prada, autor de 'Cartas del sobrino a su diablo' -12 octubre 2020- - YouTube

Para Víctor, Álvaro… y otros amigos más. 

De un tiempo a esta parte, cuando expreso según qué punto de vista, me veo sorprendido por  algo que para mí me resulta del todo desconcertante. Intentaré explicarme y explicarlo aunque,  lamentablemente, confirma lo que uno de vosotros, lectores de Rankia, me escribisteis hace un  par de años cuando hice público mi desencuentro con la Escuela Austríaca. Pero el tiempo, le ha  dado la razón a dicho comentario… y es triste y lamentable. 

Aunque lo he explicado con mayor detalle y amplitud en mi tercer libro (Value Investing:  Austria vs Salamanca- Ed. EOLAS, 2019), intentaré explicar en estas líneas mi punto de vista.  Parto de la base de que todos nosotros buscamos la Verdad y que, una vez encontrada, tratamos  de amoldar nuestro comportamiento y nuestros pensamientos a ella. Es lógico. Y esa búsqueda  intelectual de encontrar la verdad en un argumento ha de hacerse- o al menos siempre lo he  creído así- entendiendo todos los puntos de vista posibles, encontrando los errores y  entendiendo de donde vienen, aceptando lo que de bueno exista en las posturas diferentes y, con  honestidad, decidir finalmente dónde posicionarse y porqué uno defiende lo que defiende.  Como dice la Iglesia “aborrece el pecado, pero ama al pecador”. Mi decisión de rechazar la  Escuela Austríaca y el liberalismo como ideología incorporada no es, de ningún modo, rechazo  a los amigos que creen en la Escuela Austríaca o que se profesan “liberales”. Al revés, intento  por todos los medios posibles- siempre pacíficos- que entiendan y vean el error en lo que  defienden… porque yo lo defendí también y me di cuenta de lo que suponía dicha defensa del  error

Es decir, yo ya he estado donde están ellos… pero al ahondar en la ideología liberal, al ahondar  en los postulados y cosmovisión de la Escuela Austríaca y ver la diferencia con la Escuela de  Salamanca, he tomado la decisión que entiendo es lógica y coherente cuando uno descubre que  ha estado caminando por una senda que le lleva donde no quiere ir. Reconocer el error y dar  marcha atrás… y si en el camino de vuelta se encuentra a otros caminando por aquella senda,  advertirles de que por ahí no se va a ningún sitio bueno.

Por alguna razón que escapa a mi inteligencia- nunca ha sido mucha, lo reconozco- cuando  planteo mi crítica al liberalismo como ideología automáticamente se entiende que estoy en  contra de la “libertad”. Pues no. Precisamente es justo lo contrario, estoy totalmente a favor  de la libertad… por eso estoy en contra del liberalismo porque la libertad del liberalismo es  una falsa libertad. Evidentemente no conozco a todos los liberales que hay en el mundo, pero  aunque supongo que, como en todo, haya algunos bastante cretinos y merluzos (igual que los  hay entre los no liberales), asumo sin problemas que la mayoría de ellos sean buenas personas  que defienden el liberalismo como “la ideología que defiende la libertad” … y por eso, piensan,  no puede ser mala dicha ideología. Como escribieron Juan Ramón Rallo y Carlos Rodríguez  Braun: El liberalismo no es pecado, en la que posiblemente haya sido su gran metedura de pata,  creen que defendiendo que el mercado deba ser cosa de las empresas e individuos y no del  estado ya se acaba todo el liberalismo; pues su libro (que parecía una respuesta al muy anterior  del padre Sardá i Salvany El liberalismo es pecado, y al menos no me negará nadie que sabe  mejor el sacerdote que Rallo y Braun lo que es o no pecado) no responde a ninguna de la  críticas del libro que defendía lo contrario. Ni una… como si dichas críticas nunca hubieran  existido o no fueran válidas. Estamos acostumbrados a pensar que el liberalismo se refiere sólo  a la libertad económica frente a la intervención del estado y estamos muy equivocados,  ¿ninguno ha oído al profesor Huerta de Soto, anarcoliberal a ultranza, defender la necedad de  que Dios es libertario? ¿Esto no les hace pensar que, a lo mejor, hay mucho más en el  liberalismo que discutir si los impuestos son muchos o pocos? 

Recuerdo que un amigo, en un grupo de whatsapp, comentaba que otro amigo y yo “estábamos equivocados porque él se había leído miles de paginas de la Escuela Austríaca/liberalismo” … como si eso fuera un argumento en contra de lo que se plantea. Os aseguro que no necesito  leerme miles de páginas de un tratado de matemáticas si en la primera página empieza con  
“dado que 1+1 es igual a 27…”, a partir de ahí, es evidente para mí que el resto del libro ya no  vale nada. También yo he leído miles de páginas de la Escuela Austríaca/liberalismo/escolástica … y ello por sí mismo no significa nada, esto no es fundamento de razón alguna a favor de mi  argumentación. ¿Por qué, entonces, cuando alguien dice que está en contra del liberalismo se presupone que está en contra de la libertad? ¿Si yo dijera que estoy en contra del Real  Madrid significaría que odio el color blanco? ¿Si dijera que no me gusta el Barcelona significa  que odio el fútbol? ¿Si opino que Rafa Nadal no sabe jugar al tenis automáticamente hemos de  pensar que lo que estoy diciendo es que aborrezco el tenis y me gusta el badminton? Una cosa  no tiene que ver con la otra- y por supuesto me encanta Rafa Nadal- pero automáticamente  cuando he dicho que no me considero liberal, en vez de preguntarme el porqué y qué fue lo que  me hizo cambiar para que quien lo oye pueda escuchar y valorar los argumentos, lo que se hace  es asumir que “ya no defiendo la libertad”. 

En el libro explicaba que, aquí hay un problema y es que la palabra liberalismo, liberal… suena  bien, suena a libertad y ésta es algo que todos entendemos como bueno per se. El problema es  que pocos preguntamos qué entendemos por “libertad”. Yo la entiendo del modo aristotélico o,  mejor aún- aunque es compatible como mostró Santo Tomás de Aquino- al modo escolástico, es  decir, al modo de la Iglesia católica. Una libertad que ha de basarse en la verdad… seguro que  todos recordaréis “La verdad os hará libres”. No es al revés, el orden de los factores en este caso  cambia mucho, cambia radicalmente el producto. La libertad “liberal” (licencia sería mejor  definición) se pone por encima de todo, se pone por encima de la verdad, trastoca el producto… quizás penséis que es una nimiedad, una tontería, un “darle demasiadas vueltas a las cosas”,  pero si pensáis que las palabras significan algo os garantizo que las conclusiones a las que se llegan caminando por una senda u otra- la liberal o la católico/aristotélica si lo preferís- es muy  diferente y lleva a lugares muy distintos y con conclusiones totalmente contrarias.

Como indica Juan Manuel de Prada en la cita inicial, el liberalismo introduce un cambio sutil en  el concepto de libertad- básicamente la definen con la simple “no coacción”- y dicho cambio es  peligroso por las implicaciones que tiene. Cuando comenta que, para el liberalismo, la libertad  en sí misma es digna independientemente de lo que dicha libertad elija, lo que se está  planteando es la primacia de la decisión particular sobre todo lo demás, incluyendo el bien y el  mal, incluyendo la verdad (como vemos ahora con la estúpida ideología de género) y poner la  libertad- la licencia, más bien- por encima de todo tiene gravísimas consecuencias como hemos  visto en el siglo XX. En los inicios del liberalismo- John Locke- podríamos hablar de un  liberalismo conservador, que partiendo del error del nominalismo medieval y del subjetivismo  del protestantismo se aleja de la libertad real del Hombre por un cambio sutil en la cosmovisión  de la naturaleza del ser humano. Pero pese a todo, aún se mantenían en ciertos límites que no  sobrepasaban. Pero se quedaban cortos; leyendo a Hobbes, por ejemplo y a Locke, uno se da  cuenta que se contentan con buscar buenos “ciudadanos” no buenas personas, mejor dicho  buscan ciudadanos educados/civilizados, pero se olvidan de proponer o alcanzar la bondad en  las personas… por ello se quedan cortos, porque no alcanzan a ver la naturaleza del Hombre en  su totalidad. Por otro lado, estos límites que decía, sin embargo, se sobrepasaron a raíz de la  ideología materialista de la Ilustración francesa… que dio paso tanto al liberalismo actual (más  centrado en la libertad económica como foco principal) y al marxismo. ¿Nadie se ha dado  cuenta que la praxis de la que habla la praxeología de Mises es exactamente la misma praxis materialista del marxismo? ¿Nadie se ha fijado que el propio Hayek intentó, sin conseguirlo,  abandonar el utilitarismo materialista de su maestro Mises porque le llevaba al marxismo? ¿A  nadie le chocaba todo esto? A mi desde luego me chocó y me propuse aclararme cómo podia  ser. Lo mismo que en EEUU los liberals son los de izquierda, no los de derecha. O que los  libertarios usen el mismo término que usaban los libertarios, los anarquistas en nuestra Guerra  Civil… ¿a nadie le choca? ¿A nadie le parece raro que Mises, usando la palabra “acción” en su  libro La acción humana llegue a conclusiones tan alejadas del, entonces, Cardenal Karol  Wojtyla que usa la misma palabra “acción” en su libro Persona y acción

¿Cómo puede ser que las mismas palabras puedan designar cosas que, se supone deberían ser  muy diferentes o dar lugar a conclusiones totalmente contrarias? ¿Son libertarios nuestros  actuales libertarios? Entonces, dado que la palabra es la misma, deben tener mucho en relación  con los libertarios anarquistas marxistas de nuestra Guerra Civil; ¿el qué? La misma ideología,  pero vista desde lados distintos. Pero el poso de la misma ideología, que trastoca la verdad sobre  la libertad del Hombre y sobre lo que el Hombre es, es la misma. Por eso Hayek vio a donde le  llevaba esa ideología liberal de su maestro. ¿Es la “acción” de Mises igual a la de Wojtyla? Uno  termina derivando que el recién nacido no es un ser humano, el otro, desde luego, defiende que  se es ser humano por propia naturaleza desde el momento de la concepción hasta la muerte  natural. No puede ser la misma “acción” y no lo es; en el libro explico el error de usar esa  palabra por parte de Mises, su libro debería llamarse La praxis humana, pues su acción no lo es,  pues no abarca el todo del ser humano, se queda- como la praxis marxista- sólo en la acción sin  valores, en la práctica materialista. De los problemas que los materialistas tienen con la física  hablaremos en otra ocasión, pero simplemente quedémonos con que, como define Rocco  Buttiglione la praxis es lo que queda de la acción del hombre cuando le quitas los valores  morales. Es decir, es una “acción” limitada, impedida, alicorta… no es la acción del Hombre y  por eso la visión del Hombre del liberalismo es errónea.
 
Se contentan con decirme que Rothbard es “un verso suelto” un exagerado que muy pocos  coinciden con él. Y yo les repito que no es cierto. Digámoslo con un ejemplo: Hayek ha  caminado, como liberal conservador, unos pocos metros en la senda del liberalismo; Mises,  pongamos, ha caminado varios kilómetros más allá en la misma senda; Rothbard un auténtico  anarcoliberal, ha caminado varios miles de kilómetros. Pero la senda es la misma, a mí no me  sirve de consuelo saber que sólo estoy un poco en la senda equivocada… pues esa senda, si soy honesto conmigo mismo, me lleva por la misma argumentación hacia donde está Rothbard y  aún más allá. Porque hasta Rothbard, con todas las barbaridades que dice partiendo de una  tergiversación y una ocultación, se da cuenta de adonde le puede llevar el siguiente paso y no  se atreve a darlo… pero nada hay que impida seguir caminando hasta el auténtico extremo de  la ideologia liberal. Y en ese extremo se encuentra el horror. El horror de, como Rothbard,  defender el aborto como deshaucio de un inquilino no deseado- cuando el “inquilino” ha nacido  ahí, “es” su propia casa-, defender el suicidio aunque Locke, en quien se supone que se basa  Rothbard, lo veía claramente prohibido, defender la compraventa de niños- pero,  incongruentemente, no la venta de adultos-, defender el soborno, el chantaje y la calumnia, a  sabiendas de que con ello se hace daño a terceros (pero, claro, el que calumnia no ejerce  “violencia física” sobre otros, como tal, y por eso se admite), defender que nuestro derecho de  propiedad es absoluto (pero luego no nos dejan vender ni ser propietarios de esos “productos” que ya no son niños, pero sí han sido producidos y donde Rothbard no demuestra que se haya  producido un cambio genético que le capacite para “emanciparse” a ese producto que en su día  engendramos), defender que mientras está en el vientre podemos masacrar, quemar, axfisiar o  cortar en pedacitos al bebé, pero si ya ha nacido no debemos hacerlo por la “liberal razón” de  que “sería grotesco” (cosa que, si no existen valores morales universales… ¿qué más me da que  a otro le parezca grotesco algo?, que no mire), defender, en fin, casi cualquier cosa pero sin  atreverse a defender la conclusión lógica: la ley de la selva, la ley del más fuerte… pues sabe lo  que eso significa y no le gusta

La libertad liberal, su “ no coacción” es una falsa libertad y sus límites son falsos límites. Por  eso termina siendo peligroso. Quizás muchos lectores estéis pensando que “pues sigo pensando  que es bueno que el estado no influya mucho en la economía, que no la grave a impuestos, que  los bancos centrales no impriman dinero de la nada….”, claro que si. Pero para defender eso- yo  lo defiendo- no es necesario ser “liberal”. Un ejemplo para que entendáis porque la Escuela de  Salamanca tiene más razón que la Austríaca en un postulado económico. 

El valor subjetivo de las cosas. Según los austriacos es subjetivo. Punto. Para los escolásticos, lo  que nos dicen es: “generalmente, el precio es subjetivo”. Cierto que ellos no usaban esa  terminología sino que decían que depende de la estimación común de las gentes, pero me  entendéis. Lo importante en esta frase es el “generalmente”, es decir, ellos tenían razón cuando  descubrieron que la valoración tiene un componente subjetivo muy importante y que ha de  respetarse… pero no lo absolutizan. El error de los austriacos es absolutizarlo. Al igual que  sobre el mercado eficiente que la Academia cree, Buffett dijo: “los académicos han visto que el  mercado generalmente se comporta de forma eficiente, pero de ahí han extrapolado que lo es  siemrpe. Y esto es como la noche y el día”. Es decir, Buffett, el value, tiene más que ver con los  escolásticos que los austríacos. Y los escolásticos tienen razón… porque hay ocasiones, en  mercados poco líquidos o donde aún no hay mercado, en el que el valor no viene determinado  por la común estimación de las gentes, sino por los costes. 

Y ahí está el miedo de los austríacos, pensar que si, como los escolásticos, admiten que hay  situaciones donde hay que tener en cuenta los costes se convierten en marxistas que cometen su  mismo error, absolutizar el postulado, pero en el sentido contrario. Sin embargo los escolásticos  también evitaban el error marxista, pues indicaban que, aunque haya ocasiones donde haya  que tener en cuenta los costes, no puede ser siempre pues ello supondría que el comerciante  nunca tendría pérdidas, y eso no les parece correcto. Y tenían razon. Y la siguen teniendo siglos  más tarde. 

Pero de ese error, que parece nimio, del liberalismo se derivan implicaciones muy graves para  las personas, por ejemplo respecto al salario mínimo que deberia poder ganar un empleado.  Unos no quieren oir ni por asomo de una ley en tal sentido- ni tampoco yo apoyo dicha ley.  Otros la quieren imponer pase lo que pase- y también estoy en contra. ¿Cuál es la visión de la 
Iglesia/escolástica? Lo tenemos en la encíclica Rerum Novarum o, por ejemplo, en  Quadragessimo Anno donde se nos dice que, mientras el empresario pueda, debe pagar un  sueldo que a su empleado le permita mantener a su familia (frugal y morigerada para que ahorre  y pueda ir creando un pequeño patrimonio). Es decir, recomienda que el sueldo sea suficiente  para que el empleado pueda mantener a su familia- no para que viva a todo lujo- y siempre que  el empresario pueda permitírselo- no que se arruine él para pagar un sueldo mayor a los  empleados. En este sentido, el caso de COSTCO, cuyo CEO es católico, y MERCADONA, que  entiendo que el señor Roig también lo es, son casos que demuestran seguir, con conocimiento o  sin él, el consejo del papa Pío XI. 

Es decir, la libertad aristotélica, la libertad cristiana, la libertad clásica como la han entendido  los sabios a lo largo de los siglos, implica también unas obligaciones para con el otro, no el  simple aprovecharse de una situación de diferente poder negociador donde uno puede abusar del  otro y el otro ha de admitir quedarse con lo que le ofrezcan y dar gracias que no le aprieten más. En el libro explico un caso del propio Nassim Taleb donde indica más o menos lo mismo, pero  simplemente bastaría recordar que el que alguien pueda hacer algo y aprovecharse de otro, no  significa que deba hacerlo. Esta parte, dado que están libres de valores morales, no les importa a  los liberales más acerados, … sólo los que se definen como liberal conservadores, que tienen  una mayor presencia de los valores morales como intrínsecos del ser humano, se pueden sentir  ciertamente intrigados por todo esto o, incluso, apesadumbrados por defender algo cuyas  consecuencias son tan alejadas de la fe que, en teoría, profesan. 

Al final, es una cuestión de honestidad intelectual. ¿Les parece bien que el Hombre no lo sea  por naturaleza sino cuando alguien, Mises, los nazis, los comunistas, la ministra Montero, quien  sea, les dice que “ya lo es” o que “todavía no lo es”- recordad a Leire Pajin y su “está vivo pero  no sabemos si es humano”? Entonces sean liberales, pues se olvidan de la verdad sobre el  Hombre. Pero, entiendan que les lleva a una gravísima consecuencia, una a la que ni siquiera  Rothbard quiso llegar, pues sabía lo terrible que es. Si el Hombre no es lo que es por naturaleza,  si lo decide cualquiera, entonces cualquiera puede decidir lo que está bien y está mal, entonces  nadie tiene derecho a poner leyes ni restricciones, entonces la “no coacción” es sólo un quedar  bien, pero no tendrán más justificación que la fuerza del número (somos más los que opinamos  así para poder llevar una vida tranquila), pero no la fuerza de la razón. Si deciden eso, estarán  cayendo en el error inicial de querer ser como dioses y decidir ellos lo que está bien- para ellos,  claro- y de ahí se llega al horror. Ya lo dijo Dostoyevski “si Dios no existe, todo está permitido” … y si todo está permitido- pues Dostoyevski tiene razón en ese aserto-, no me vengan con “no  coacción, sin violencia física”. ¿Por qué no, quién lo manda? ¿La masa, la mayoría, el número?  Que le den a la mayoría; serán más individuos pero no son superiores a mí en dignidad. 

No soy capaz de entender que se confunda estar en contra del liberalismo- que muchos liberales  desconocen lo que implica- con estar en contra de la libertad. Defiendo la libertad, pero no  defiendo la licencia, no defiendo la simplista “no coacción”, defiendo la libertad como facultad  del Hombre para que, guiado por la recta razón, pueda tomar las decisiones que le llevan a  cumplir su naturaleza, naturaleza que le llama a buscar el Bien y evitar el Mal- aunque como  débiles que somos, a menudo elijamos “el mal que no quiero”, que diría San Pablo. Por eso  terminaba el libro recomendando a los austroliberales que volvieran a la casa escolástica, que  vuelvan a los principios y reconozcan que pueden defender el patrón oro desde la escolástica, la  no impresión de dinero, salvo excepciones (que siempre olvidan que indica Juan de Mariana), la  frugalidad del estado, la libertad de comercio e industria, las leyes pocas y justas e iguales para  todos, el precio de mercado como aquél que, generalmente, es el adecuado y formado por las  fuerzas el mercado. Para eso no necesitan ser “liberales” y defender otras cosas, les basta con  defender la LIBERTAD y eso lo hacían los escolásticos y lo sigue haciendo la Iglesia. Ojito, no  estoy diciendo que se conviertan y se hagan católicos, no estoy hablando de fe, estoy hablando de marco conceptual/intelectual, estoy hablando de respetar el marco aristotélico-tomista, no se  le pide a nadie que se convierta. 

Libertad basada en la Verdad. Al revés no funciona
Un fuerte abrazo a todos 


Miguel de Juan Fernández 
ARGOS- VALUE FUND


  1. en respuesta a Neoliberal23
    -
    #8
    23/05/21 16:05
    Hola de nuevo @neoliberal23, gracias a tí por tu mensaje, el tono y la valentía- hoy en día no todo el mundo diría según qué cosas en público. Por cierto, te dejo (os dejo) mi mail y telegram para quien quiera contactar conmigo de forma privada (será un placer, de verdad... no os cortéis): [email protected] y 682808821

    Ciertamente y como me ha pasado con algún amigo- libertario y, creo, ateo- es un tema complicado para tratarlo en mensajes cortos (¡¡¡acabo de escribir a este amigo 18 páginas para poder explicarme mejor!!!), así que si quieres escribirme por privado en esos medios, sin problema. Sin embargo, te diré... la "pata con las dictaduras" (me he sonreído al leerlo; sonrisa cariñosa, no creas) yo no lo diría así. El problema fundamental es si los políticos- de quien tienes muchísia razón en quejarte- o los sistemas políticos o las propias sociedades están viviendo en una sociedad basada en la ideología "liberal" o no. Para mí, desgraciadamente, creo que la inmensa mayoría de ellos viven así. Y la inmensa mayoría, sin saberlo... porque desconocen lo que es en realidad. 

    Hay liberalismo de izquierda y de derechas... ése es el problema. El liberalismo se basa en la autonomía total de la voluntad del Hombre y en su poder absoluto. No era así en sus inicios, cuando aún se mantenía ligado a la verdad del Hombre y a la ley natural, pero la semilla seguía estando ahí. Los liberales conservadores, con toda su buena fe, creen que esa semilla puede mantenerse sin brotar. Pero es imposible. Cuando estás en el camino liberal, no tienes posibilidad- mediante la propia argumentación liberal- de impedir que otros caminen más que tú. Otra cosa es, desde luego, si a unos les importa ver hacia donde les conduce o si les da igual. Como explico en el libro, Rothbard caminó más allá que los otros dos (Hayek y Mises), pero ni siquiera él llegó al final del camino liberal: la ley de la selva, que cada uno haga lo que le venga en gana si puede físicamente y sin restricciones que se imponen de forma arbitraria como "la no violencia". 

    El problema no es la buena fe de los liberales- que no discuto, aunque me sorprende que no fueran capaces de ver lo que defendían tras haber visto el nazismo y el comunismo-, el problema no es que deseemos tener buenos gobertantes, vivir en un país donde se nos deje relativamente tranquilo y donde los gobernantes den "buen ejemplo"... claro que deseamos eso. El problema es que ni el concepto de Hombre es igual en el liberalismo y el cristianismo (por ceñirlo a lo que conforma la cultura occidental), ni es lo mismo el concepto de libertad, ni lo es el de acción (donde la de Mises se queda sólo en una simple praxis y no alcanza la verdadera acción humana porque falla en su concepción del Hombre). 

    Sobre los postulados económicos se podrá discutir más o menos, sobre la conveniencia de estado o no también- personalmente prefiero un estado fuerte pero pequeño, poco endeudado, con poquísima deuda y que simplemente procure ejercer las labores de subsidiariedad como indica el magisterio de la Iglesia, es decir: si lo puede hacer el individuo, la sociedad civil, que no tenga que hacerlo el estado, y donde aquellos no lleguen o no con la misma facilidad o capacidad, que lo haga el estado. (Por ejemplo, la creación del INI en España tras nuestra guerra civil cuando nadie quería invertir... y menos en industrias básicas). Y, por supuesto, que las leyes que promulgue dicho estado sean conformes con la ley natural y no que, como ahora, sean ellos quienes decidan lo que está Bien o Mal.

    Tu comentario sobre la calidad de vida, que no es precisamente el PIB per cápita... uffff, ¡no te haces idea de cuán cerca estás de lo que planteaba en el libro! Como indicaba allí, ¿qué ha cambiado y qué ha pasado para que en los años 50-60 en EEUU, Europa occidental y España, un padre de familia podía mantener a su familia, comprarse una vivienda y luego una en la playa, un utilitario, enviar a sus hijos a estudiar, ahorrar y tener cada vez un mejor nivel de vida? Os avanzo que, al menos, hubo dos cambios principales: Concilio Vaticano II y el "espíritu" de 1968 y el adiós a la ligazón o anclaje al oro.

    En fin, chicos, un fuerte abrazo a todos y gracias por respetaros unos a otros. Buscar la Verdad no está en contra de hacerlo con respeto por quien discrepa, al revés... va unido.
  2. en respuesta a Neoliberal23
    -
    #7
    23/05/21 15:15
    Hola @neoliberal23, de nuevo gracias por participar. La referencia que indicas que hago en el artículo respecto al liberalismo y el comunismo no es por sus postulados económicos- ni por sus resultados- que, evidentemente, son totalmente diferentes. De hecho en mi tercer libro, comento que hablo de los errores del liberalismo por varios motivos- uno de ellos que conozco a varios liberales y les admiro y me duele que no vean esos errores y que no lo hacen compatible con el cristianismo... y muchos de ellos SON creyentes-, pero que, aunque no critique al marxismo/socialismo/comunismo "los tiene TODOS". Es decir, ni de lejos veais en la crítica al liberalismo como ideología, una defensa de la postura marxista/socialista/comunista. 

    Pero volviendo a tu referencia, la comparación o, si lo prefieres, equiparación entre ambos- liberalismo/comunismo- es que, ambos, parten del mismo marco conceptual. Se que esto parece imposible- pero no soy el primero ni el único en decirlo, por cierto- pero es real. No les une su postura respecto a la libertad económica, pero ambos parten de la misma base ideológica en la cual, el Hombre, como tal es capaz de decidir por sí mismo sobre el Bien y el Mal. Como decía el papa León XIII- o Pío XI que ya no recuerdo bien- el bolchevismo es hijo del liberalismo.

    Se que se intenta, en especial por los liberal conservadores que suelen ser creyentes, no ver ese hecho... y me duele precisamente porque les aprecio, pero aprecio y debo/debemos buscar todos la Verdad. Por eso, sin pretender que nadie se convierta si en su momento perdió la fe, sólo intento explicar mi punto de vista (que no es sólo mío) y tratar de aclarar esas diferencias sutiles a los que, entiendo, deberían tener por más importante para su vida su Fe que no unos determinados postulados económicos.

    A mí me abrió los ojos el ver algunas de las posiciones que algunos austríacos (y, seguramente, grandísimas personas) sostenían sobre determinados aspectos NO económicos. Leer esas posiciones me hizo ver que son total y completamente opuestas con el cristianismo. Puedo entender que para un ateo eso le importe bien poco, es natural y lo respeto. Pero entiendo también, que para los creyentes, encontrarse del lado de quien defiende el aborto, el suicidio, la calumnia... no debiera ser muy grato, pues va totalmente en contra de la fe que decimos sostener. Ese es el motivo por el que intento explicar mi postura, no para convencer a los ateos de que están defendiendo una ideología que lleva- por su propia argumentación- a defender posiciones contra el Hombre en el que ellos no creen, sino para que los creyentes que piensan que el liberalismo defiende el mismo concepto de "libertad" clásica (aristótelica y cristiana) vean que están en un lugar equivocado.

    La Libertad no está en el liberalismo. En el liberalismo está otra cosa: la licencia... y ni es lo mismo, ni tiene las mismas consecuencias.

    Ahora contesto a tu otro mensaje, querido Neoliberal23.
  3. en respuesta a Miguel de Juan
    -
    #6
    23/05/21 14:43
    Hola Miguel,

    admito que eres una persona muy instruida y con un conocimiento muy profundo, y que ni de lejos sé tanto como tú; por tanto, te agradezco el enorme esfuerzo que estás haciendo para que cada vez más gente se introduzca en este debate, y si por casualidad, nos conociésemos en persona me gustaría escuchar más.

    Respecto a las políticas públicas, estoy harto de que los chorizos que nos han gobernado durante las últimas décadas en España no tomen políticas inteligentes que generen valor real para la economía y eso que no paran de 'estimular la economía'. Por más que el PIB de este país crezca, la gente realmente tiene peor calidad de vida, de hecho, a los jóvenes se nos llama 'la generación maldita'. Yo personalmente no espero nada de esos inútiles y mangantes, y la gente de este país es muy ingenua pensando que un día llegará el salvador que será un buen gestor del presupuesto público, cuando si pusieras al ciudadano español a gobernar sería igual o más chorizo que nuestros políticos.

    Reconozco que he metido la pata con lo de las dictaduras, debí haber previsto que suscitaría polémica, habían mejores formas de defender mi punto de vista. Como le respondí a un usuario, simplemente quería hacer una comparación entre una dictadura relativamente capitalista y una dictadura comunista. Y gracias por hacer el matiz de que la dictadura de Pinochet no fue totalmente liberal, en contra de lo que creen los socialistas.  Aquí, también admito quise hacer un poco de demagogia a mi favor, como hacen los políticos, pero ellos no piden perdón y encima les votan.

     También te agradezco haber comentado ciertos aspectos (positivos) de la dictadura de Franco, y no, para que el que lea esto, no soy franquista. Y esto no es una crítica, es un aporte: hay ciertas dictaduras, como hemos podido ver, que a pesar de la violación de derechos humanos, desde el punto de vista económico han tenido ciertos puntos positivos. Otro ejemplo de ello es China.

    Como se puede observar, personalmente, soy detractor del sistema democrático, es decir, que el pueblo decida quién gobierna y que todos tengan el mismo derecho de voto, por más que haya una especie de creencia generalizada de que es lo justo. Esto en países como España es muy ineficiente, porque a diferencia de los alemanes, tenemos una cultura muy cortoplacista y vamos a votar a la opción que creemos que más nos va a llenar el bolsillo (o conceder ciertos privilegios) ignorando qué es lo más beneficioso para el conjunto de la sociedad en el largo plazo y los sacrificios que se deberían realizar para alcanzar este objetivo.

    Ya si hablo sobre el cristianismo estamos aquí varias semanas, aunque seguro que tú tienes mucho más que aportar. Mi familia materna es católica y la paterna atea, y a pesar de todo, creo en Dios pero no me considero cristiano. Aquí entraría ya el tema espiritual, que da para mucho que hablar también.

    Creo que no deberíamos continuar con el debate, en el sentido de que podría durar muchos días, no por falta de interés; lo que falta es tiempo.

    Muchas gracias y un abrazo


  4. en respuesta a Scf98
    -
    #5
    23/05/21 13:44
    Puede haber libertad con control, esto se logra mediante instituciones que se creen según las necesidades del pueblo y por el libre consenso de éste. No, el Estado no es un ejemplo.

     Milton Friedman, al que aconsejo que sigáis, una vez comentó que se pueden contar con los dedos de las manos las veces que el gobierno haya cerrado una institución por ser ineficiente.

    Respecto a una dictadura neoliberal me refiero a que lo prefiero al comunismo. El problema de dejar expandirse al socialismo es que a los países con economías sólidas les puede pasar lo mismo que a Venezuela. Que en un país con las mayores reservas de petróleo del mundo la gente tenga que hacer colas que duran días para reponer la gasolina del coche tiene mucha tela. 

    He sacado el tema de las dictaduras porque creo que en un punto el artículo se comparó el 'neoliberalismo' de la Escuela Austriaca con el comunismo. Aún así yo soy anarcocapitalista y por tanto, admito que soy muy radical y ni siquiera quiero que exista el Estado, tal como dije en mi comentario, hay otras variantes menos radicales como el liberal clásico, a las que tal vez seáis más afines.

    Saludos

  5. en respuesta a Scf98
    -
    #4
    19/05/21 17:35
    A ver chicos, entiendo que el tema en sí es polémico. Recordad que yo mismo pensaba que el liberalismo (en este caso económico de la Escuela Austríaca) era lo que proclama y que fue al contrastar algunas conclusiones morales de Mises, Rothbard o Hayek cuando me di cuenta que no tenían nada que ver con los escolásticos ni con el cristianismo, sino que eran precisamente opuestos. 
    Pero dicho ésto, procurad siempre tened prudencia al escribir porque a veces se pueden malinterpretar expresiones y, estoy seguro, todos escribís de buena fe. Gracias @scf98 por tu comentario, porque entiendo que lo haces con buena intención y sin tratar de herir al otro lector... pero tal y como lo leí, me dio la sensación de que quizás él pudiera tomarlo en mal tono. Yo intento escribir siempre de la misma forma, procurando expresar mi opinión y razonamientos y tratando de respetar a quien piensa lo contrario... sé que todos los que participáis en estos comentarios lo hacéis; simplemente, con todo cariño y humildad, recordad que la otra persona pueda no entender el "tono" en el que escribís. Es la pena de no poder charlar cara a cara, que seguro nos entenderíamos mejor... con un café delante. Si un día coincidimos los tres, os invito yo ;)
  6. en respuesta a Neoliberal23
    -
    #3
    19/05/21 14:33
    " Hablemos de 'la verdad'. Pues yo voy a exponer una verdad bastante incómoda: Chile, donde hubo una 'dictadura neoliberal' es el país más rico de Latinoamérica. Es cierto que tiene problemas, pero ni punto de comparación con sus vecinos. Porque haya dictadura o democracia, el libre mercado y el capitalismo son la mayor máquina de destrucción de la pobreza que haya existido jamás."

    Desde luego que bajo mi punto de vista no has entendido mucho del artículo, pero voy a intentar resumírtelo en pocas palabras, la libertad sin control no sirve de nada. Por cierto, explícale las bondades del neoliberalismo económico a las familias de las más de 3.000 personas que murieron/desaparecieron asesinadas por el gobierno Chileno directamente. No todo vale en esta vida, hay que tener unos principios morales.  
  7. en respuesta a Neoliberal23
    -
    #2
    18/05/21 23:48
    Hola Neoliberal23, gracias por tu comentario. Obviamente tengo muchos puntos en los que opino de forma diferente, pero eso es lo bueno de contrastar pareceres, sirven para aprender y encontrar la verdad.
    En primer lugar te diré que no, que los escolásticos ni por asomo fueron liberales ni protoliberales (afortunadamente, por cierto). Sé que hay mucha confusión con ésto pero no sólo en mi tercer libro sino en este pdf que te recomiendo verás las diferencias entre ellos y la escuela austríaca (Escuela austríaca y escuela de Salamanca: Una vinculación fallida, de Daniel Ballesteros Calderón. Aporta mucha luz al tema). Por otro lado, vuelvo a reiterar algo que me parece obvio: defiendo la libertad, NO al liberalismo. No son lo mismo, aunque parezca que lo son o que el liberalismo defiende la concepción de libertad (aristotélica o tomista), no lo es. Es un error sutil en los términos, pero con resultados tremendamente graves. Sobre los profesores Rallo y Braun, a quienes aprecio y admiro en muchas cosas desde hace años, vuelvo a decir que han metido tremendamente la pata escribiendo ese libro (El liberalismo no es pecado). Y vuelvo a recordar el porqué... si yo escribo un libro titulado: Los Lakers son el mejor equipo de baloncesto y hablo de los Lakers, y otro, después, escribe otro libro con título: Los Lakers no son el mejor equipo de baloncesto, espero encontrarme con que rebaten mis argumentos sobre los Lakers, y no que me estén hablando de lo bien que juega Rafa Nadal al tenis. Los profesores Rallo y Braun en ningún caso entran en los argumentos del padre Sardá sobre porqué el liberalismo es pecado (no entro en si alguien es creyente o no), sino que se centran en comentar lo bueno que es el liberalismo económico... al que el padre Sardá prácticamente ni nombra. Es una metedura de pata tremenda y nunca podré entender cómo se metieron a darle lecciones de pecado a un sacerdote. En fin, cosas que pasan, supongo.
    Sobre el aborto y Laje no veo en qué puede justificar el aborto con el cristianismo... aunque sí se puede justificar con el liberalismo. De la misma forma que se pueden justificar muchas cosas dentro del liberalismo y no en el cristianismo... digo esto porque hay bastantes que, de buena fe, creen que ambos son compatibles... y es muy difícil que lo sean. Repito lo que he intentado explicar en el artículo: la diferencia no radica en lo que se dice: ambos defienden la "libertad", el problema es que el liberalismo defiende un concepto de libertad muy alejado de la idea cristiana o, para los no creyentes, aristotélica. 
    Me hablas de Chile... y lo calificas de dictadura liberal. Perdona que te lo diga con todo cariño, pero calificar la dictadura de Pinochet, o la de Franco por venirnos más cerca, de liberal es tratar de equiparar todo lo que hay de bueno en la Historia al liberalismo, tenga o no tenga que ver. Pinochet no era liberal, Franco tampoco... la recuperación europea y japonesa tras la segunda guerra mundial no es producto exclusivo del liberalismo, sino de la intervención estatal americana mediante el Plan Marshall (lo mismo que la creación de internet, por cierto); en España, tras nuestra guerra, la economía comenzó a funcionar mediante las industrias básicas no por inversión privada, sino estatal con el INI. Lo cierto es que en los desarrollos de muchos países no sólo ha influido el liberalismo, sino también otras muchas fuerzas.
    Que haya países que, gracias al sistema de libre mercado- el capitalismo si lo prefieres- han tenido mejores resultados económicos eso no lo he puesto en duda jamás. Es un hecho... pero, insisto, no es un hecho que se deba a la ideología liberal en exclusiva ni en muchos casos de forma predominante. El que la España de Franco tuviera bajos impuestos no era debido al liberalismo, si acaso a la Doctrina Social de la Iglesia que también propone lo mismo, siguiendo a los escolásticos y éstos al Evangelio... no al liberalismo.
    Al estilo de Rallo y Braun, he de decirte más o menos lo mismo: yo no me he centrado en atacar el sistema de libre mercado o libre empresa, no me he puesto a criticar la libertad económica, no he defendido leyes que propongan un salario mínimo... he dicho que, tal como explica el papa Pio XI, "si el empresario puede pagar lo suficiente al empleado para que éste pueda mantener de forma razonable (frugal y morigerada, decía el papa) a su familia y así poder ir creando un pequeño patrimonio personal" pues está a favor de la propiedad privada. Te has centrado- quizás haya sido error mío y no me haya explicado bien- en el aspecto económico al que yo lo comentaba de forma tangencial y como ejemplo de algunos casos; pero, con todo cariño, no te has centrado en lo fundamental del artículo, a saber: la diferencia fundamental en la concepción de la idea de la libertad liberal y de la libertad clásica, porqué aquella es equivalente en la rama del liberalismo económico (sea liberal conservador, liberal liberal, requeteliberal o anarcocapitalista libertario... que te recuerdo que los anarquistas TAMBIEN se llamaban libertarios, ¿por qué sería?) y equivalente en la rama del liberalismo social (socialismo, comunismo, anarquismo...).
    Es Hayek quien se da cuenta que la filosofía liberal materialista/utilitaria de Mises le lleva al socialismo. ¿Está equivocado? Creo que no y, como explico en el artículo y en el libro, no está equivocado puesto que ambas ideologías parten de la misma base conceptual. Ahora mismo está habiendo un fuerte ataque a la libertad de mucha gente (Trump, Parler, Augusto Ferrer-Dalmau, ....y otros muchísimos que no piensan como Zuckenberg, Twitter, Amazon, Google, Microsoft). Ese ataque no viene del Estado, al que los liberales siempre ven como la esencia del mal sobre la Tierra (y eso que, parece, no creéis en el Bien y el Mal- chorradas, como dices), ni viene de los comunistas/socialistas. Viene de las empresas (mercado), viene de los dueños de esas empresas que no sólo es que hasta hace nada eran adalides del liberalismo, sino que ellos mismos se consideran liberales... y lo son. Por eso defienden "su propio interés", por eso creen- erróneamente como explico en el libro con palabras de Röpke- que la "mano invisible" del mercado hará que su propio interés, aún siendo "malo" para muchas personas- para ellos el Bien o el Mal tampoco existen, creen que ellos mismos se hacen su propio Bien y Mal-, redundará en una mejor situación. Por eso, ese ataque a las libertades de muchos, que viene de empresas y de liberales, se parece tanto, tantísimo a si lo hiciera, como lo hace, el gobierno comunista chino. Pasar de la moralidad, definir "ellos" lo que es la moralidad y, aplicársela a todos los demás lo quieras o no... se supone que la mano invisible hará salir el Bien de cualquier acto que podamos considerar inmoral los demás. Si te gusta la carne, aprovecha... pues sabrás que Bill Gates quiere que comamos sólo carne artificial- que él nos venderá, claro.
    Insisto, para terminar. No estoy en contra de la libertad. No estoy en contra de los liberales pues considero que la mayoría de vosotros pensáis que es una buena opción. Pero considero que es una opción equivocada y que tiene graves problemas tanto de visión del Hombre como de efectos derivados de ello. No estoy en contra de los impuestos bajos, ni de la libertad de empresa, ni de las leyes que son iguales para todos, estoy en contra de que bancos centrales y comerciales nos manipulen el poder adquisitivo del dinero, estoy en contra de las economías planificadas que sólo traen ruina y hambre, ... pero con todo, el liberalismo no es el único que defiende ésto. También lo defiende la Iglesia, por ejemplo- y no le estoy diciendo a nadie que se convierta, no me malinterpretéis-, pero te puedo asegurar que la Iglesia no es liberal, ni lo es el cristianismo..., afortunadamente.
    Pero sí, dado que la visión del Hombre y de la libertad del liberalismo son erróneas, sí: estoy en contra del liberalismo.
    Un fuerte abrazo y disculpa la longitud tú también
  8. #1
    17/05/21 20:25
    Buenas Miguel.

    En primer lugar, no comentaré sobre los escolásticos, eso sí precursores de la ideología liberal; y sobre algunos temas como el aborto que son bastante polémicos, más bien llamaría a Agustín Laje para que opine por mí.

    Yo, por ejemplo, me considero anarcocapitalista y no tengo por qué estar de acuerdo con estrictamente todo lo que defienda la Escuela austriaca. No obstante, gracias al esfuerzo de estos intelectuales y de gente como Rallo y Carlos Braun el liberalismo es cada vez una idea más aceptada.

    Hablemos de 'la verdad'. Pues yo voy a exponer una verdad bastante incómoda: Chile, donde hubo una 'dictadura neoliberal' es el país más rico de Latinoamérica. Es cierto que tiene problemas, pero ni punto de comparación con sus vecinos. Porque haya dictadura o democracia, el libre mercado y el capitalismo son la mayor máquina de destrucción de la pobreza que haya existido jamás. 

    Tú comparaste a los austriacos con los marxistas. En el comunismo la gente se moría de hambre, cosa que no pasa en ninguna economía capitalista, porque en ese régimen un político decidía qué y cuánto se produce, y si había escasez (como hubo) a ver si eres valiente de quejarte al burócrata, que como esté en el poder por culpa de que es un psicópata 'que engañó al pueblo', a ver quién le contradice sin sufrir las consecuencias.

    Hay quien me sacará el tema de la explotación infantil o de los pobres tanto por el fenómeno de la globalización como cuando se dio la Revolución industrial. Aunque el modo de vida de estos trabajadores no es nada deseable, su vida mejoró significativamente gracias a que una gran empresa les dio empleo; porque el capitalismo no es perfecto, simplemente es lo mejor.

    Libre mercado no sólo es montar empresas, también crear organizaciones caritativas sin subsidios del estado, como hacen algunos ricos con sus fundaciones. El problema de cuando lo hace el Estado es que triunfan ciertos movimientos que no habrían prosperado sin esas jugosas subvenciones y que nadie pregunta al contribuyente si desea financiarlos.

    Y si lo piensas bien, no hay ningún bien o servicio público que no pueda ser producido por el sector privado y además de forma más eficiente y competitiva (no todos los liberales piensan así, en especial el liberal clásico). Los únicos casos  en los que fracasan las privatizaciones es cuando el político se lo asigna a dedo a su colega. A la gente le cuesta entender que para que haya más libre mercado implica que el burócrata tome menos decisiones económicas, sociales y legales sobre nuestras vidas. Y eso aplica a todo. Si yo defiendo que bajen los impuestos a todos, no sólo es a los ricos, también al pobre. No sólo a las multinacionales, también a las pymes. Porque encima cuando regula el burócrata, las pymes tienen menos recursos que una multinacional y por tanto se ven desfavorecidas, perjudicando así al libre mercado y dando lugar a ciertos monopolios

    Criticamos mucho a los capitalistas y les acusamos de todo, pero los únicos que no se mueren de hambre en cualquier parte del mundo son los políticos y los funcionarios; y donde triunfa el socialismo, el sector público se engrandece parasitando cada vez más al sector privado. Así que, de forma indirecta, el sector público está explotando al trabajador y no el empresario.

    Hay países que consideramos ricos que no tienen salario mínimo. Además, el salario mínimo es el principal originador de desempleo juvenil. Si alguien no tiene experiencia, y la legislación laboral es muy rígida, ya me dirás quién tiene incentivos para contratar a un 'inexperto' teniendo en cuenta todos riesgos derivados de esta contratación. En cambio, si adquiere más experiencia, mayores serán las probabilidades de que encuentre un empleo mejor.

    El socialismo es síntoma de inmadurez. Es popular porque la gente no quiere responsabilizarse de su vida. Temen que el ego de los demás les haga daño, que una empresa les engañe, que los sobreexploten laboralmente, y por qué no, también son vagos. ¿Por qué? Porque no quieren escoger un seguro sanitario privado ni escoger personalmente la educación de sus hijos ni un plan de pensiones porque 'quieren lo seguro' y no responsabilizarse de sus vidas; luego vienen los sinvergüenzas con chorradas como el bien y el mal y nos la cuelan con descaro total y absoluto, adicionalmente, de forma bien merecida.

    Podría hablar más pero me extendido demasiado, sólo es una opinión.

    Saludos


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