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Caja de ahorros

Una caja de ahorros es una entidad financiera que tiene como objetivo principal captar y administrar los ahorros de las personas. Estas entidades financieras, a su vez, proporcionan un lugar seguro para depositar su dinero, entre otros servicios financieros básicos para personas con acceso limitado y con escasos recursos.

Una caja de ahorros es una entidad financiera muy similar a los bancos tradicionales, pero que nace y se desarrolla con un enfoque muy distinto al que tienen estos. 

Empezando por la punta, es decir, por su nacimiento o su origen, hemos de señalar que, pese a lo mencionado, las cajas de ahorros siempre han ofrecido una gran variedad de servicios financieros, incluyendo cuentas de ahorro y corrientes, préstamos, hipotecas y tarjetas de crédito y débito. Sin embargo, a diferencia de los bancos, que son empresas con ánimo de lucro, las cajas de ahorros se centran en fomentar el ahorro entre aquellos sectores de la población que, por falta de recursos, tenían menos acceso a los servicios que ofrece la banca tradicional. Esto las ha diferenciado de los bancos tradicionales, que centran su objetivo en aquellos clientes más rentables y en los productos que mayor beneficio les reportan.

Por otro lado, y dado que hablamos de entidades financieras que "no tienen ánimo de lucro", las cajas de ahorros, a diferencia de la banca, también están obligadas a involucrarse en actividades de carácter social y comunitario, o lo que es lo mismo, a reinvertir una gran parte de "sus beneficios" en obras sociales y culturales dentro de las comunidades en las que estas operan.

Otra característica notable de las cajas de ahorros es su estructura de gobierno y gestión. Por lo habitual, las cajas de ahorros no tienen accionistas, o lo que es lo mismo, no tienen un propietario como tal. En lugar de ello, están gestionadas por "impositores", que son clientes que han depositado su dinero en la caja, y por representantes de los empleados y de las administraciones locales, lo que refleja su compromiso con la comunidad. Esta estructura es lo que les lleva a centrarse en el beneficio social y no en la rentabilidad económica.

Siguiendo con las características que distinguen a este tipo de entidades financieras de los bancos, también es interesante mencionar el enfoque regional de la mismas. En este sentido, las cajas de ahorros nacieron con el objetivo de servir a las comunidades locales y regionales, lo que significaba que su presencia y sus actividades estaban muy vinculadas a áreas geográficas específicas; por lo habitual, para promover su desarrollo.

Dicho lo anterior, es conveniente señalar que, con el paso de los años, el sector de las cajas de ahorros en España ha experimentado transformaciones significativas, particularmente desde la crisis financiera de 2008. Desde el estallido de la crisis, muchas cajas de ahorros se vieron en la necesidad de fusionarse o convertirse en bancos para poder competir más efectivamente en un mercado financiero global y enfrentar los retos de que suponía la nueva regulación aplicada.

De la misma manera, la politización de las cajas de ahorros fue otro de los factores que contribuyó significativamente a su extinción. Durante décadas, estas entidades estuvieron sujetas a una fuerte influencia política, con políticos y partidos teniendo un papel destacado en sus consejos de administración. Esta interferencia política a menudo llevó a decisiones financieras impulsadas por consideraciones políticas en lugar de criterios económicos sólidos, lo que provocó problemas financieros y escándalos en varias cajas de ahorros.

Este proceso de transformación y reestructuración del sector bancario ha llevado a una reducción en el número de cajas y a un cambio muy sustancial en lo que respecta a su operativa y su enfoque. Para hacernos una idea de lo que comento, podemos señalar que en el año 2000 había 70 cajas de ahorros en España y, hoy, solo quedan dos (2).

Con todo, a pesar de los cambios, el legado de las cajas de ahorros permanece en su enfoque comunitario y en la contribución al desarrollo local. En esta línea, las cajas de ahorros siguen siendo una parte importante del sistema financiero español y ofrecen una alternativa a los bancos comerciales, especialmente para aquellos clientes que valoran su compromiso con ese desarrollo local y social que mencionábamos al inicio.

¿Qué diferencias hay entre una caja de ahorros y un banco?


Aunque ya hemos visto algunas de las principales diferencias que distinguen a una caja de ahorros de un banco, resulta preciso profundizar un poco más en todas ellas para evitar la posible confusión.

En este sentido, las principales diferencias que encontramos entre una caja de ahorros y un banco son las siguientes:

  • Origen y propósito: Las cajas de ahorros surgieron con un enfoque social y comunitario. Originalmente, se crearon para promover el ahorro entre las clases trabajadoras y menos favorecidas, y para reinvertir en la comunidad a través de obras sociales. Los bancos, por otro lado, nacieron con un propósito más comercial, enfocados en la obtención de beneficios para sus accionistas.
  • Estructura y propiedad: Tradicionalmente, las cajas de ahorros no tienen accionistas, sino que son entidades de fundación, donde los beneficios se destinan a la obra social y no a repartir dividendos entre accionistas. Los bancos, en cambio, son sociedades anónimas y tienen accionistas a quienes reparten beneficios.
  • Gestión y toma de decisiones: En las cajas de ahorros, la toma de decisiones solía estar en manos de una asamblea compuesta por representantes de los clientes (impositores), empleados y entidades locales. En un banco, la gestión y las decisiones estratégicas las toma una junta directiva en función de los intereses de los accionistas.
  • Enfoque y actividades comunitarias: Las cajas de ahorros tienen un fuerte compromiso con el desarrollo local y suelen reinvertir una parte de sus beneficios en actividades sociales, culturales y de beneficencia en sus comunidades. Los bancos, aunque pueden participar en actividades de responsabilidad social corporativa, tienen como principal objetivo maximizar los beneficios para sus accionistas.
  • Evolución y cambios recientes: En los últimos años, el sector de las cajas de ahorros en España ha experimentado una gran transformación, con muchas cajas convirtiéndose en bancos o fusionándose con ellos debido a exigencias de capital y eficiencia. Esto ha reducido las diferencias entre ambos tipos de entidades, aunque las cajas originales mantenían un enfoque más localizado y social.

En conclusión, conocer estas diferencias es muy importante para entender cómo eligen operar las entidades financieras y, por ende, para saber cómo esta operativa puede influir en los servicios que ofrece cada entidad a sus clientes.

Origen e historia de las cajas de ahorros


Las cajas de ahorros en España tienen una historia interesante que se remonta varios siglos atrás. Su origen está ligado al deseo de promover el ahorro entre las clases más desfavorecidas y de contribuir al desarrollo social y económico de las comunidades locales.

La primera caja de ahorros en España se fundó a principios del siglo XIX. Estas instituciones surgieron como respuesta a la necesidad de proporcionar servicios financieros a personas que tradicionalmente no tenían acceso a ellos, especialmente los trabajadores y las familias con menos recursos. El objetivo de esto que comento era fomentar el ahorro y la previsión económica entre estos sectores de la población más desfavorecidos.

Las cajas de ahorros se crearon con un espíritu filantrópico y social. A diferencia de los bancos comerciales, que buscaban el beneficio económico, las cajas de ahorros se enfocaban en el bienestar de sus clientes y en la reinversión de una parte de sus beneficios en obras sociales. Esto incluía la financiación de proyectos educativos, culturales, de salud y de asistencia social.

Durante el siglo XIX y parte del siglo XX, las cajas de ahorros desempeñaron un papel crucial en el desarrollo económico y social de España. Ayudaron a muchas personas a acceder a servicios financieros básicos como cuentas de ahorro y préstamos, y jugaron un papel importante en la mejora de las condiciones de vida de muchas comunidades.

Con el tiempo, las cajas de ahorros comenzaron a expandir sus servicios, ofreciendo una gama más amplia de productos financieros y operando de manera similar a los bancos comerciales. Sin embargo, mantuvieron su enfoque en el compromiso social y comunitario.

A finales del siglo XX y principios del XXI, el sector de las cajas de ahorros en España enfrentó desafíos significativos, especialmente después de la crisis financiera global de 2008. Debido a estos desafíos, muchas cajas de ahorros se vieron en la necesidad de fusionarse o transformarse en bancos para fortalecer su posición en el mercado y cumplir con las nuevas regulaciones financieras. Este proceso llevó a una disminución en el número de cajas de ahorros y a un notable cambio en su modelo de negocio.

Hoy en día, aunque el paisaje de las cajas de ahorros ha cambiado significativamente, su legado sigue presente en su contribución al desarrollo local y en la historia de España. 

¿Quedan cajas de ahorros en España? ¿Qué ha pasado con ellas?


En España, como ya hemos señalado anteriormente, el panorama de las cajas de ahorros ha cambiado drásticamente en los últimos años. Tradicionalmente, estas instituciones desempeñaron un papel importante en el sector financiero, ofreciendo servicios bancarios y contribuyendo a obras sociales. Sin embargo, actualmente, la presencia de las cajas de ahorros, tal y como las conocíamos, ha disminuido considerablemente.

Este cambio se debe principalmente a varios factores económicos y regulatorios que se han desarrollado, especialmente desde la crisis financiera de 2008. Las cajas de ahorros enfrentaron desafíos significativos durante y después de esta crisis, incluyendo problemas de solvencia y eficiencia. Estos desafíos llevaron a una serie de reformas en el sector, impulsadas tanto por el gobierno español como por las directrices europeas.

Una de las medidas más destacadas fue la reestructuración del sector de las cajas de ahorros. Muchas cajas se vieron obligadas a fusionarse con otras para sobrevivir, mientras que otras se transformaron en bancos. Esta transformación implicó la creación de "bancos comerciales" a partir de las antiguas cajas de ahorros. Estos bancos comerciales son entidades independientes que adquieren los activos y pasivos de las cajas, pero operan bajo las normas y estructuras de un banco tradicional.

Por otro lado, la politización de las cajas de ahorros fue otro de los factores que contribuyó significativamente a la extinción de las mismas. Durante décadas, estas instituciones financieras estuvieron fuertemente influenciadas por la esfera política, con políticos y partidos desempeñando roles destacados en sus estructuras directivas. Esta interferencia política a menudo llevó a las cajas de ahorros a tomar decisiones impulsadas por consideraciones políticas en lugar de criterios económicos, y ello provocó problemas financieros y escándalos en varias cajas de ahorros. Con el paso del tiempo, la falta de independencia y de transparencia financiera socavó la confianza de los clientes y los inversores, lo que finalmente desencadenó la necesidad de reformas y fusiones en el sector, marcando el declive y la extinción de muchas cajas de ahorros en España.

Como resultado de estos procesos, el número de cajas de ahorros ha disminuido significativamente. Mientras que en el año 2000, España tenía 70 cajas de ahorros operativas, hoy tiene 2. Muchas de las funciones que desempeñaban estas cajas ahora las llevan a cabo los bancos que surgieron de su transformación. Estos bancos mantienen algunas de las características de las cajas, como su enfoque en el servicio a la comunidad local, pero operan bajo un modelo de negocio bancario más tradicional.

En cuanto a las obras sociales, que eran una parte fundamental de la identidad de las cajas de ahorros, muchas de estas actividades continúan a través de fundaciones. Estas fundaciones se crearon para mantener el compromiso social y cultural de las antiguas cajas, aunque con recursos probablemente más limitados que en el pasado.

Principales cajas de ahorros en España


Hace años, en España, existían varias cajas de ahorros importantes que, como hemos señalado a lo largo del artículo, desempeñaban un papel clave en el sistema financiero. 

A continuación, vamos a ver algunos ejemplos de las cajas de ahorros más grandes de aquel entonces y en qué se han convertido hoy:

  • Caja Madrid: Fue una de las cajas de ahorros más grandes de España. Se transformó en Bankia, que posteriormente se fusionó con CaixaBank.
  • La Caixa: Formalmente conocida como Caixa d'Estalvis i Pensions de Barcelona, se convirtió en CaixaBank, una entidad bancaria que ha seguido creciendo y expandiéndose.
  • Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM): Esta caja fue absorbida por el Banco Sabadell tras enfrentar dificultades financieras.
  • CatalunyaCaixa: Tras enfrentar problemas, fue adquirida por BBVA.
  • Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante (Bancaja): Se fusionó con otras cajas para formar Bankia, que más tarde se fusionó con CaixaBank.
  • Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Navarra (CAN): Se integró en CaixaBank.
  • Cajasol: Esta caja andaluza se unió al grupo Banca Cívica, que posteriormente fue absorbido por CaixaBank.
  • Caixa Galicia y Caixanova: Ambas se fusionaron para formar Novacaixagalicia, que luego se transformó en Abanca.
  • Caja de Ahorros de Galicia (Caixa Galicia): Formó parte de la fusión que dio lugar a Novacaixagalicia y luego Abanca.
  • Caja España-Duero: Se integró en Unicaja Banco tras un proceso de fusión y reestructuración.

Como hemos mencionado en el apartado anterior, en el año 2000, España contaba con más de 70 cajas de ahorros. Hoy, debido a lo mencionado, quedan solo dos cajas de ahorros, que son Caixa Ontinyent (Valencia) y Colonya, Caixa Pollença (Mallorca).

Ventajas y desventajas de las cajas de ahorros


Para terminar este artículo, vamos a conocer las ventajas y las desventajas que encontramos cuando analizamos las cajas de ahorros frente a su principal alternativa: la banca tradicional.

Ventajas de las cajas de ahorros

  • Enfoque comunitario: Las cajas de ahorros tradicionalmente han tenido un fuerte compromiso con el desarrollo local. Esto significa que a menudo reinvertían una parte de sus beneficios en proyectos sociales, culturales y de bienestar en sus comunidades, lo cual no solo beneficiaba a los clientes, sino a toda la región.
  • Accesibilidad: Al enfocarse en las necesidades de las clases trabajadoras y los sectores menos favorecidos, las cajas de ahorros tendían a ser más accesibles para personas con menos recursos o que vivían en áreas donde los bancos no tenían una presencia significativa.
  • Relación con el cliente: Dado su enfoque comunitario y local, las cajas de ahorros frecuentemente establecían una relación más cercana y personalizada con sus clientes, adaptándose mejor a sus necesidades específicas.

Desventajas de las cajas de ahorros

  • Limitaciones en servicios y alcance: Las cajas de ahorros, al tener un enfoque más localizado, a veces no podían ofrecer la misma variedad de productos y servicios que los grandes bancos, ni tenían la misma capacidad para operar a nivel internacional.
  • Vulnerabilidad a crisis financieras: Las crisis económicas demostraron que algunas cajas de ahorros eran más vulnerables a shocks financieros, en parte debido a su menor diversificación y a modelos de gestión menos robustos en comparación con los bancos más grandes.
  • Menos competitivas en un mercado globalizado: En un mercado financiero cada vez más globalizado y competitivo, las cajas de ahorros a menudo enfrentaban dificultades para competir con los grandes bancos, lo que llevó a muchas de ellas a fusionarse o transformarse en bancos comerciales.

A modo de conclusión y como decíamos, estas características contrastan con los bancos tradicionales, que, aunque pueden ofrecer una gama más amplia de servicios y mayor estabilidad, a veces carecen del mismo nivel de compromiso comunitario directo que caracterizaba a las cajas de ahorros. 
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Caja de ahorros, Francisco Coll, 23 de enero del '24, Rankia.com
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