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Finanzas personales para Vivir Bien

Yo sí pagué 700€ por un Gimnasio. ¿Aprendí algo de ello?

Tiempo de lectura: 3 min

En Julio del año pasado hice una tonteria. Bueno, tontería pienso que es ahora. Porque en su momento creía que era la mejor decisión de mi vida.

Había salido una buenísima oferta en un gimnasio super "high-end" ;) al lado de mi casa. El Gimnasio normalmente costaba 150€ al mes pero había una oferta de 7 meses por 700€. ¡Casi un 33% de descuento! Además, el gimnasio tenía SPA, iba Zaplana (en serio ;) y me quedaba a un tiro de piedra.

Yo hice mis cálculos y me dije: "Alfonso, este es el mejor gimnasio de tu zona y el más cercano. Y tu ahora vas a hacer el firme compromiso de ir al gimnasio para ver si quitamos esos kilitos de más, ¿No? ¿Que mejor manera de motivarte que gastarte unos muy valiosos 700€ en un gimnasio? Si los pagas seguro que acabarás yendo".

Así que lo hice. Los pague y me apunté al Gimnasio. Y en Julio lo bordé. Fui casi 4 días por semana durante un mes entero, ¡16 días! Estaba en racha y lo sabía. Luego vino Agosto y fuí exactamente 8 días. Pero bueno, era veranito, me había tomado unas cortas (demasiado cortas, ¡Dinaru ocupa toda mi mente ahora mismo!) vacaciones y lo veía normal.

Luego llegó Septiembre... y empezaron a caer las bombas sobre Dinaru y ahí estaba yo, apagando fuegos por todos los lados. Fuí 2 días. 2 DÍAS. J*der.

Y ya os podéis imaginar lo que pasó. En total, he ido 29 días al Gimnasio en estos 7 meses. Lo que significa que cada visita al maldito gimnasio me ha costado la friolera de 24,14€. Vaya pasta. Vaya forma de tirar el dinero.

El tema es... ¿Por qué pasa esto? ¿Es que soy tonto? 

Bueno, estoy seguro de que un poco tonto sí que soy, pero en realidad esto me ocurrió por una razón (o sinrazón mejor dicho) muy humana. Se trata de gastar en cosas teniendo en cuenta quien QUIERO ser, no quien soy en realidad.

¿Soy único? ¿O esto le pasa a más gente?

Seguro que a muchos de vosotros os ha pasado algo similar. Queréis empezar a patinar, y para forzaros, os compráis unos patines cojon*dos. O queréis correr, y os compráis una cinta de correr porque es invierno y no vais a correr bajo la lluvia.

¿Y qué pasa luego? Pues que unas semanas o meses después, la cinta de correr tiene telarañas y ni te acuerdas de donde has dejado los patines. ¿Esto os ha pasado alguna vez? 

Decidme que no soy el único Rankiano al que le pasa esto por favor...

¿Por que nos pasa esto?

El tema es, ¿Por qué hacemos esto? Pues por lo que adelantaba antes... porque compro pensando en QUIEN QUIERO SER, no en quien soy. Cuando decidí gastarme esa pasta en el gimnasio, yo quería ser una persona que fuese mucho al gimnasio; pero no lo era. Es más, mi forma física es lamentable (yo cuando me agobio, engordo muchísimo), no voy a engañar a nadie. 

En mi vida solo dos veces he conseguido ir al gimnasio de forma regular y siempre ha sido cuando he ido con más gente. Pero esta vez creí que sería diferente. Creí que podría forzar un cambio a golpe de talonario.

Y me equivoqué.

La dura realidad

La dura realidad es que cambiar tus hábitos es increiblemente dificil. Y no hay dinero en el mundo, ni coste gigantesco que te vaya a forzar ese cambio.

Por eso, yo he decidido cambiar una cosa respecto mis compras. Voy a dejar de comprar esperando que yo cambie. Se acabó el decir "Voy a invertir en un Kit de Yoja coj*nudo para ver si así empiezo a hacer meditación".

Cuando compre algo, lo haré porque lo NECESITO. No para crear una necesidad de la nada.

¿Qué os parece? 

 

Alfonso Sainz de Baranda

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Alfonso Sainz de Baranda es CEO de Dinaru.com y autor de los Blogs ThinkingRich.es y Mi Dinaru. Especializado en ahorro, inversión y en simplificación de procesos, busca ayudar a las personas simplificando sus finanzas personales.

19 comentarios

Añadir comentario
  1. Seldon
    #1

    Seldon

    Cuánta razón tienes. Muchas veces invertimos mucho tiempo, dinero y esfuerzo en intentar ser lo que los demás esperan que seamos cuando lo más importante es tenernos contentos a nosotros mismos primero. Al final es con quien pasamos más horas.

    Lo asimilo como el ahorro:
    Primero contentarse a uno mismo y luego el resto.

    Alguno lo llamará puro egoismo. La experiencia me dice que es mucho más fácil hacer felices a los demás cuando tú mismo eres feliz.

    Perdón por ponerme tan serio ;)

    Me gusta (2)
  2. Eguzkialde
    #2

    Eguzkialde

    Parece ser que en ésta vida lo único que permanece fijo es el cambio constantemente.

    Tienes mucha suerte por haber planificado , haber pagado la cuota , haber medido los resultados , tener las cuentas saldadas contigo ,además de aprender de cada acto y enseñar a los demás a reflexionar en las actividades cotidianas.

    Deberías estar contento con el trabajo realizado y como se suele decir ,mañana ,más y mejor.

    Me gusta (1)
  3. Enrique Valls
    #3

    Enrique Valls

    Me quedo con esto:

    Porque compro pensando en QUIEN QUIERO SER, no en quien soy.

    Que razón tienes.

    Un saludo,

    Me gusta (1)
  4. Ari Cervantes
    #4

    Ari Cervantes

    U.U.... Pff que identificada me he sentido, entre tantas cosas compradas inutilmente ...bueno no inutilmente pero con el firme propósito de usarlas y al final nada... pues unas bicis de montaña, pelotas de fitness, mancuernillas, raquetas de tenis.... y ahi estan todas bien monas y poco que las utilizo.

    Son cosas que se que quiero hacer pero al final nunca encuentro tiempo.. o ese pretexto me pongo.. Lamentable.

    Hoy tu entrada me ha dado un slap in the face muy refrescante.

    Gracias!

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  5. luisgomez
    #5

    luisgomez

    Pues tienes razón, todo esto lo marca la sociedad y muchas veces el hecho de querer estar a la moda o seguir una tendencia no te hace sentir mejor, hay que ser uno mismo y mantenerte firme con tu personalidad. De todo se aprende. Saludos

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  6. Alfonsosb
    #7

    Alfonsosb

    en respuesta a David Sánchez López
    Ver mensaje de David Sánchez López

    Yo creo que la clave es que todos somos demasiado optimista sobre nosotros mismos. Y esto hace que al final confiemos mucho en que si compramos algo, nos forzaremos a hacerlo.

    Y que bien saben esto los departamentos de Marketing de las Empresas... Te enseñan al tio rodeado de pavas y una máquina de correr y tu subconsciente piensa "Yo también puedo tener eso si tengo esa cinta". Y ala, a comprar.

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  7. lukita
    #8

    lukita

    en respuesta a Alfonsosb
    Ver mensaje de Alfonsosb

    Hola Alfonso, gracias por tu sinceridad y por compartir estos pensamientos con nosotros, a mi me ha pasado lo mismo con las asignaturas de la universidad a distancia. Ufffff... un pastón... que a los pocos meses ya me tiraba de los pelos. En fin, lo que te quería contar es que cuando me he propuesto hacer algo que me ha costado mucho, como dejar de fumar y tomar café, me he dado cuenta que lo importante es el estado mental con el que he empezado el reto. Por ejemplo, yo dejé de fumar tres meses antes de casarme. Ahora, después de tanto tiempo, me asombro de como lo conseguí en uno de los momentos más estresantes de mi vida,pero la clave fue mis pensamientos hacia el tabaco, independientes de lo demás que me ocurria en ese momento. Estaba tan convencida de lo perjudicial que era para mi y de lo mal que me sentia fumando que dejar de fumar pasó a ser un alivio en lugar de otra fuente de malestar.

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  8. broker 333
    #9

    broker 333

    Consejo 31 del reto del ahorro: ¡No te gastes 100 euros al mes en un gimnasio!

    ¡Gástate 60 en unas zapatillas y a correr por el retiro!

    Me gusta (1)
  9. Cheldri
    #10

    Cheldri

    Una cosa es cierta...eres sincero.
    Ese defecto de querer ser quien no se es nos pasa a la mayoría, quizás porque no nos aceptan/amos lo suficiente, este mundo es muy cruel con el gordito,bajito, menos listo, más pobre, etc, el caso es pensar siempre que somos mejores que los demás, cuando en realidad no somos sino monos pensantes creyéndose o jugando a veces a ser Dios.
    Ya que has hablado de gimnasio te contaré mi experiencia, no es de ahora sino de los años 80's, yo era un piltrafílla que no tenía ni media hostia cuando me apunté al gimnasio de mi barrio, entonces solo se pagaba por meses y normalmente te atrasabas en el pago casi medio mes pero el jefe "cachas" no te ponía pega alguna, seguramente sabía que su físico disuasorio te impediría irte sin pagar.
    Bueno, pues las pasé canutas, me temblaba todo el cuerpo porque ne mi vida había hecho apenas ejercicio, pero gracias a un monitor que se volcó conmigo conseguí pasar la etapa más dura y logré lo que parecía imposible...vencerme a mi mismo, logré estar varios años haciendo pesas ...sin mucho peso que todo hay que decirlo, lo que demuestra que...si quieres puedes...lo que hace falta es que de verdad quieras, aunque esto mismo del gimnasio trasladado al estudio de las matemáticas, por ejemplo, no estoy yo muy seguro de haberlo logrado dada mi limitada capacidad.
    Saludos e intenta cuando quieras hacer algo pensar si te va a hacer feliz, si lo hará no dudes en intentarlo.

    Me gusta (1)
  10. Kuikin
    #11

    Kuikin

    Para bajar nos kilitos mejor que el gimnasio es pasear todos los días como mínimo una hora. Si vas acompañado hablando y descubriendo nuevos rincones de tu ciudad se te pasará volando. Un saludo

    Me gusta
  11. Fernando Saenz
    #12

    Fernando Saenz

    Enhorabuena, vaya reflexión más profunda, y sólo te ha costado 700€ darte cuenta.

    Saludos!

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  12. Sergio Barba
    #13

    Sergio Barba

    El problema es ese, que la mayoría de ocasiones queremos seguir las tendencias marcadas por la sociedad en la que vivimos buscando ser de una determinada forma. La verdad es que el gasto que realizaste era mucho, y más si luego has acudido tan solo 29 veces a dicho gimnasio. La opción de correr, el senderismo o la bicicleta (si dispones de ella) además de más económicas, te pueden permitir disfrutar de la naturaleza.

    Un saludo.

    Me gusta
  13. Zenbarcelona
    #15

    Zenbarcelona

    Me ha gustado mucho el articulo Alfonso, muchas gracias por compartirlo!. Saludos,

    Me gusta
  14. kerb31
    #16

    kerb31

    Curioso comentario, honesto y realista. La verdad es que estamos acostumbrados a intercambiar dinero por otras actividades en las que necesitamos algo de esfuerzo personal. Y muchas veces ese acicate no nos proporciona el empuje necesario para nosotros. No podemos cambiar esfuerzo, cariño, tiempo por dinero o regalos.
    Y es comprensible que abandonaras, los gimnasios cuentan con ello y saben que una parte importante de sus ofertas de enganche desistiran y dejarán de ir (son aburridos). Es difíicil ser constante y fácil abandonarlo.

    A mí particularmente no me gustan los gimnasios y me gusta hacer deporte al aire libre, de joven, luego acabé abandonandolo y retomarlo es complejo, mis rodillas se quejarían y he optado por andar, es dependiente del trabajo, esta claro, ahora vuelvo a casa andando, 25 km a la semana cerca de 1 hora diaria (en metro son 35-45 minutos) me despejo del curro, doy profundidad a mi visión de campo y desconecto mientras pienso en mis cosas... en verano quizas lo haga a la inversa ir andando y volver en Metro.

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  15. Hip0camp0
    #17

    Hip0camp0

    Me contaba el propietario de un gimnasio hace tiempo, que si todos los que pagan acudieran con una frecuencia normal, estarían atestados y tendrían muchos problemas, pero tienen claro que un porcentaje muy alto no acude al gimnasio, y con eso juegan....sobretodo en la época post-navideña.Saludos

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  16. Rocio_nsto
    #18

    Rocio_nsto

    Creo que a todos nos ha pasado eso en algún momento, especialmente con el gimnasio, porque se supone que es lo que deberíamos hacer. El año pasado me apunté al gimnasio en verano, pero voy pagando mes a mes. Así, si veo que no me viene bien o que ya no me convence (ahora está tan lleno que hay que ir más de cuarto de hora antes a las clases para poder pillar sitio), me puedo desapuntar sin tener la sensación de haber perdido el dinero.

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  17. Jdeloma
    #19

    Jdeloma

    en respuesta a Alfonsosb
    Ver mensaje de Alfonsosb

    La reflexión te ha salido cara pero la ventaja es que no la olvidarás.

    Creemos que por pagar nos obligaremos a hacer algo y no es así.

    Hace unas semanas pensaba en apuntarme a un curso de cierto idioma online aprovechando que hay ofertas realmente baratas. Pero en un momento pensé ¿soy tonto? Si tengo un par de cursos del mismo idioma en casa y no los miro, ¿para qué voy a pagar por otro? No por pagar me voy a obligar a seguirlo. Así que al final he decidido que cuando tenga la suficiente motivación para ponerme a ello, primero haré los que tengo en casa antes de apuntarme a otro curso.

    Sobre el gimnasio estoy con broker333: Consejo 31 del reto del ahorro: ¡No te gastes 100 euros al mes en un gimnasio! ¡Gástate 60 en unas zapatillas y a correr por el retiro!
    Y como correr es de cobardes,... mejor andar. (Dependerá de la edad, estado físico,...)

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