9

En este sentido, en los primeros pasos de la reforma sanitaria, se proponía algo así a un sistema de salud público, para atender a aquellas personas que quedase fuera del sistema, aunque finalmente, se optó por un sistema de subvención del seguro sanitario para las personas con ingresos bajos. Desde luego, los dos sistemas son muy distintos, y es conveniente tener en cuenta las diferencias, para tratar de analizar si el sistema es bueno o malo; aunque sólo sea en el papel. Optando por un sistema de sanidad pública complementaria, en realidad tenderíamos hacia el caso español, donde tenemos una sanidad pública y luego seguros médicos complementarios y centros médicos privados.

La gran ventaja, (o inconveniente, según quien lo mire), es que el sistema español fomenta la competencia y evita en parte los problemas de un sistema completamente privado. Por otra parte, asume parte de los beneficios, al obligar a los centros privados a ofrecer servicios de alto valor añadido que compensen el pago a mayores que realizamos.

Esto se entiende preguntando a los que tengamos sistemas de sanidad privada, que en cada momento tenemos la opción de acudir a la sanidad pública y por otro lado a la sanidad privada, de tal forma que entramos en una competencia, que es claramente beneficiosa para todos. La sanidad privada tiene que ofrecer ciertas ventajas respecto a la sanidad pública a un coste razonable, porque se da la circunstancia de que tenemos ciertos parámetros y aspectos garantizados.

En un sistema como el que nos encontramos en Estados Unidos, simplemente el concepto “Seguro médico”, no tiene el mismo concepto en España, porque no existe un sistema público eficaz. Lo que en España es un complemento, o si queremos una inversión para acceder a profesionales de mayor prestigio, (que no mejores, necesariamente), o bien para conseguir mayor rapidez y atención en las citas, (también en muchos casos discutible), en Estados Unidos es un servicio de primera necesidad. En consecuencia, el poder de las aseguradoras es sustancialmente superior al español, y este poder determina aspectos como precio, prestaciones y desde luego posibilidades.

Si en Estados Unidos el mayor riesgo se deriva de litigios, aquí el impacto comercial de malas prácticas es mucho más relevante. Por decirlo en lenguaje callejero; por un bien o servicio de primera necesidad, (máxime en los casos donde no pagamos la factura), tenemos que bajarnos los pantalones en la mayoría de los casos. En cambio, si yo pago una cuota mensual a una aseguradora en España y no me tratan bien, automáticamente me doy de baja.

Al final la reforma en Estados Unidos no ha consistido en instaurar el sistema público que hubiese permitido activar, (al menos en parte) estos mecanismos y facilitar un poder real al consumidor; sino que el hecho de que haya consistido en una subvención para que toda la sociedad tenga seguro medico. Lo curioso es que la reforma en este sentido, si nos paramos a pensar, impone una sutil diferencia, que sin embargo supone una gran divergencia en el resultado final que podemos esperar.

Luego de esperar algún tipo de competencia, al sistema de aseguradoras, lo que hemos hecho es facilitarle más negocios. Y facilitar negocios, sin que se hayan reducido ninguna de las distorsiones antes comentadas. Es decir, seguimos teniendo a las personas que tienen un seguro médico de empresa, las personas con un seguro médico privado y ahora tenemos a las personas con un seguro médico del estado.

Y seguimos a las aseguradoras negociando con los hospitales, por un lado, y con las empresas por el otro. Ahora se suma otra ¿gran empresa?, que es el estado, pero que evidentemente tiene sus intereses, (y en la mayor parte de los casos es marketing puro o incluso que las aseguradoras ganen dinero), y en definitiva seguimos teniendo el control de la sanidad en manos de las aseguradoras, y desde luego los incentivos a no pagar. Por supuesto, se han incluido normas y límites a sus actuaciones, pero se entiende que desde el punto y hora que se litigaba, las nuevas normas, no son más que escollos o nuevas fuentes de litigio. Por supuesto, la desconexión entre paciente y centro médico pasa a ser ahora mayor incluso, porque al contar las aseguradoras con 30 millones de clientes nuevos, el poder de los pacientes actuales aún se reduce más.

En consecuencia, hasta es normal que Wall Street recibiese con euforia la aprobación de la reforma. Por supuesto, está claro que no es difícil encontrar los principales beneficiarios de estas medidas. Lo que nos lleva a la causa de la diferencia del coste de la sanidad entre Estados Unidos y España. En este sentido, lo primero es que lo que es buena noticia para Wall Street, hace algún tiempo que comienza a ser mala noticia para los que no somos de Wall Street.

En este caso particular, tenemos que entender que cuando hablamos del sector público en general comparado con el sistema privado, usamos con una cierta perversión la palabra “coste”. Cuando se plantea que el coste del sistema privado de pensiones, (o de cualquier servicio de carácter privado), nos referimos al coste de las empresas o el coste del servicio. En este sentido el coste de la sanidad pública puede ser inferior, (entre otras cosas porque la calidad “técnica” es inferior, en lo que se refiere a todos los ratios). Sin embargo, cuando la sociedad tiene que decidir entre la opción pública o la opción privada, ha de entenderse que el coste relevante es el precio que ha de pagar por la sanidad. Es decir. Yo tengo que valorar el coste de un hospital público y el precio de la sanidad privada.

La diferencia es desde luego sustancial, ya que aunque la sanidad privada suponga un “coste menor”, nosotros hemos de pagar los costes y desde luego los beneficios, que son los que conforman el precio a pagar. En este sentido, es fácil entender que aunque el coste efectivamente destinado a prestar un servicio sanitario, hemos de sumar el beneficio de los centros sanitarios, hemos de pagar los costes de las aseguradoras, (por encima del pago de las facturas sanitarias), y por supuesto sus beneficios. O dicho de otra forma, cuando comparamos el coste de atender a pacientes de una u otra forma, lo que tenemos que tener en cuenta es que lo que procede es comparar el coste de un sistema público, (que por supuesto incluye administración, infraestructuras y sanitarios), con la facturación de las aseguradoras que es exactamente lo que nos cuesta a nosotros el servicio.

Por supuesto, tenemos que entrar a valorar las circunstancias que valoran los precios, y nos encontramos con el poder de las aseguradoras, (controlan tanto a la demanda, como a la oferta), que pueden por tanto imponer con cierta libertad precios. En todo caso, cuanto mayor sea su poder, ¡mayor serán los precios!.

Lo que debemos entender es que según sea el diseño del sistema, las dinámicas del mercado varían y los resultados son completamente distintos para todos y cada uno de los agentes que interactúan en el mercado.

Por eso, no es ni parecido facilitar la sanidad integral, construyendo entre todos, (el estado), un sistema sanitario, que pagando entre todos un sistema sanitario que provoquen otros.

Y es de cajón que todo tiene sus ventajas. Si ponemos un sistema pagado entre todos y público, (sin beneficios), tendremos un sistema más económico y normalmente con una mayor calidad. Si lo dejamos todo al libre mercado, probablemente tengamos muchos más avances llamativos, (como he expuesto en el otro post acerca de las diferencias en el sistema sanitario). Pero si ponemos un sistema en el que todos pagamos a unas empresas que no acuden a un mercado surgen todas las distorsiones que tenemos ahora que nos llevan a un coste excesivo, para una calidad reducida, unos beneficios increíbles y nula competencia.

Es por esto, por lo que me parece completamente inapropiada la propuesta de la CEOE de externalizar gestión y servicios sanitarios. Las empresas han de acudir a mercados y el hecho de que hablen en despachos es una alteración de todas las reglas del libre mercado. Alteración que por cierto nos lleva a la maximización de beneficios en las empresas y a la minimización del bienestar social. ¡normal que lo defiendan!; ¡No tan normal que los gobiernos se apunten!.

  1. #9
    04/09/10 05:30

    Las aseguradoras no producen nada. Sus utilidades vienen de cobrarle a la gente y luego encontrar razones para no pagarles cuando deben hacerlo, imponiendo condiciones unilaterales y abusivas.

    Dicho de otra manera, ellos te cobran con la promesa de ayudarte cuando estés en problemas, y cuando es el momento, no lo hacen.

    La especificidad de los números que maneja la Casa Blanca se muestran aquí:
    https://www.rankia.com/blog/comstar/549158-medicina-privada-que-mueran-pobres#comentario_549758

  2. en respuesta a Arkaitxu
    #8
    26/05/10 18:42

    Estoy de acuerdo con los 4 puntos, pero con matices:
    1. Las mutuas gestionan mucho mejor que la seguridad social, y tal vez tengamos que comprobarlo porque el gobierno está planteando acabar con las mutuas de accidente de trabajo. Aun así las mutuas han hecho muchas cosas "incorrectas".
    2. El ejemplo de cesarea no es racaneria, es comodidad del ginecologo, que si lleva 20 pacientes se va colocando los miercoles los partos y son inducidos, unos son parto natural y muchos cesareas, pero tristemente muchas veces es para terminar pronto (cobran casi lo mismo por uno que por otro). En la S.S. te atiende el ginecologo que toca, y si despues de estar 20 horas dilatando el gine acaba su turno se va, y llega otro. Que conste que no lo defiendo pero es así. El ejemplo de antiinflamatorio es muchos casos es porque el médico no creía en la fisioterapia. En cualquier caso que en la S.S. te hagan fisio es "casi" un milagro. Y por cierto, actos de racanería hay, pero suelen ser otros.
    3. El precio que pagan a las privadas por operaciones es alto, pero el coste en la S.S. es más. La gente cree que el dentista es caro, pero si tuviera que pagar a PVP un tratamiento medio de cualquier enfermedad, sin entrar ni siquiera a operaciones, veríamos lo que cuesta la sanidad.
    4. En salud y educación todo lo que haga falta. En cuanto a que son los mismos profesionales es cierto, pero un medico en la publica tiene 4 pacientes cada 15 minutos y un programa informatico que practicamente te come la mitad del tiempo por paciente, de manera que no da tiempo casi a mirar a la cara. En la publica les falta motivación y se ve un poco la diferencia entre funcionarios y autonomos o personal laboral.
    PD: me ha gustado el enlace, y creo que en España tenemos la combinación perfecta, un sanidad un poco "cutre" que pagamos entre todos y un poco más de "lujo" pero que lo paga el consumidor, y no el estado.

  3. en respuesta a Oldboy
    #7
    25/05/10 22:42

    No te olvides los casos contrarios. Donde la Sanidad Privada vive a cuenta de la Publica

    1.- Accidente de trabajo y ... por arte de magia van a la seguridad social, hay mil escusas, que si me lo hice en casa...

    2.- Ejemplos de racaneria:
    - Partos, si se alarga o lo que sea; cesarea. Solo hay que ver los numeros..
    - Altas antes de tiempo, o dar un antiinflamatorios por no gastar en rehabilitación y no alargar las bajas...

    3.- Desvío de operaciones a la privada que deberían realizarse en la publica, generalmente operaciones de poco riesgo, y si la cagan los costes de la rehabilitación se lo come la publica. Diran que es por no llenar las listas de espera, pero al precio que se pagan esas operaciones se podrían ampliar los servicios y hacer mas hospitales.

    4.- ... etc

    Uno de los problemas, es que la sanidad, educación ...etc se ven como gasto, cuando son una inversión que hay que mimar y mejorar. Prevenir y formar es fundamental. No digo que no tengamos que mejorar la sanidad publica, gestionar mejor, administrar mejor los recursos ...etc
    Pero lo mismo ocurre con las empresas privadas, una persona X es igual de profesional en la empresa A, que en la B, que en la publica. Busquemos buenos profesionales y mejoremos.

    PD: Un enlace donde también cuentan los 4 tipos de sanidad mas habituales
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/materiasgrises/2009/08/cuatro-modelos-de-sanidad.html

  4. #6
    25/05/10 13:54

    Estimados todos,

    Siento decir que gran parte de culpa que la sanidad publica funcione como hasta ahora es que también hay alrededor de 6 millones de personas que pagan sanidad publica y sanidad privada, haciendo uso principalmente de esta última y por lo tanto haciendo que la sanidad publica sea más eficiente (menos pacientes que atender). No es ir contra la sanidad publica, que en cuanto a recursos, principalmente para los tratamientos importantes está mejor dotada porque cuenta con menos requisitos de rentabilidad que las privadas (ej. equipo muy especifico X de 5 millones de euros para 20 pacientes al año), es ser consciente que sin el complemento en España de la sanidad privada las cosas no funcionarían como funcionan, bastante bien a pesar de todo.

  5. en respuesta a Yo mismo
    #5
    25/05/10 02:33

    Eso es lo que no entiendo...Una de las pocas cosas que funcionan en España (con sus fallos como tú decías) es el sistema de la seguridad socia, pero muy especialmente el sistema sanitario público....Creo yo que es de lo único que me siento completamente orgullosa (bueno, eso y el Barça :) )... Y aún gente que siguen empeñada en cargárselo.
    El sistema sanitario en USA es un desastre, de mala calidad (sí, de mala calidad he dicho...), es un robo a mano armada y reza para que no tengas nada grave (i.e. un cáncer). En este último caso, pueden pasar 3 cosas:
    a) no tienes seguro porque eres pobre, que mala suerte, gástate los últimos 10 dólares que tengas en invitaciones para tu sepelio, literalmente;
    b) tienes dinero y por tanto un buen seguro médico, te empiezan a tratar pero... ay caramba!! hay una letrilla pequeñaja en el contrato que excluye cáncer de mama, de pulmón y de estómago (básicamente todos aquellos que tiene mayor incidencia). También en este caso, si no tienes suerte, te toca enviar cartas de despedida.
    c) tienes mucho mucho mucho dinero, y tienes un muy muy muy buen seguro médico que te va a cubrir total o parcialmente el tratamiento, pero qué más da porque como tienes mucho mucho mucho dinero, lo que no te cubra el seguro lo pagarás tú de tu bolsillo (faltaría más, es tu salud) y además le pondrás una querella criminal a la aseguradora que te acabará pagando una pasta (porque recordemos tienes mucho mucho dinero y te podrás pagar a los mejores abogados de la historia).
    Esta, señores, es la cruda realidad en USA. Yo por si la moscas, tengo seguro médico español.
    Besitos a todos
    Nuria

  6. en respuesta a Pagano
    #4
    25/05/10 01:02

    Es que existe un ataque de locos contra todo lo público....

    Hay que generar negocios.

    Pero desde luego, lo que no acabo de entender es que tengamos un sistema sanitario envidiado, (con sus fallos), mientras el de USA no hay quien lo defienda...

    ¡y piden que nos parezcamos al suyo!...

    es de locos...

  7. en respuesta a Ramon13
    #3
    25/05/10 01:01

    He leído el artículo y lo cierto es que lo suscribo integramente.

    De hecho yo trabaje hace tiempo en una consultora, y era uno de estos expertos...

    y la verdad es que no salía de despachos....

  8. #2
    24/05/10 21:53

    Aunque el articulo viene de donde viene....creo que es interesante para complementar el debate...

    «Las subcontratas y los enchufados han quitado el trabajo a los funcionarios»
    Son la élite de la Administración y ahora rompen su silencio en ABC para defenderse tras los recortes de Zapatero
    …el verdadero problema de la Administración no es nuestro sueldo sino que existe una estructura administrativa mal hecha y, además, el plan de recortes nos parece improvisado.

    Hay un enorme grado de solapamiento en las administraciones españoles (central, autonómica y local), que hacen lo mismo….

    En este país nos hemos acostumbrado a vivir del dinero públicos y cuando se ha dicho que esto era insostenible ha dado igual porque había dinero. La financiación pública ha creado unas dependencias mayores que la privada y ha habido una perversión del sistema.

    http://www.abc.es/20100524/nacional-politica/subcontratas-enchufados-quitado-trabajo-20100524.html

  9. #1
    24/05/10 18:59

    Estimado Tomas:

    Muy instructiva y clarificadora tu visión el sistema sanitario. Es obvio que lo que un gobierno debe de procurar es que todo ciudadano tenga el derecho y la disponibilidad de la mejor sanidad posible, ya que la enfermedad es algo que no elegimos y por ello es necesario que el resto de los ciudadanos sean solidarios y condescendietnes con la enfermedad.

    En cuanto al sistema, también es cierto que un cuasi monopolio es más eficiente ya que reduce los costes al comprar en grandes cantidades.

    No obstante existen mejoras que deberian de realizarse para que exista una mejora de la competencia, porque parece paradojico que todos los ciudadanos tengamos que afiliarnos a la sanidad publica cuando trabajamos a excepción de los funcionarios que se pueden acoger a la sanidad privada.

    Curiosamente nadie cubre tanto como la seguridad social, y pese al buen hacer de la mayoria de los profesionales que la componene en muchos casos se encuentran saturados, por una pesima gestión de los poderes publicos.

    Más triste me parece que cuando se escogen candidatos para que gestionen y mejoren los servicios publicos, la mayoria de la gestion que realizan es privatizarlos, arguemtando una mejor gestión de los recursos, que en la mayoria de los casos implican un aumento de los costes y una precarizacion de los sueldos para que unos pocos puedan conseguir un gran beneficio.

    Nuestra sanidad es uno de los sistemas sanitarios más eficientes, obviamente se puede mejorar en la atención y en el servicio, si se destinara la misma cantidad de dinero que los apises de nuestro entorno. Pero aqui en lugar de valorarlo gracias al trozearlo en un sistema autonomico empiezan en algunas comunidades a cargarse el sistema.

    Un saludo

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