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Blog El apasionante mundo de la empresa

BIMBO compra DONUTS-PANRICO: una operación difícil de "digerir"

Los duros años de crisis: Donuts-Panrico a punto de quebrar

La crisis en España afectó profundamente a la evolución de muchas empresas, especialmente aquellas cuyo negocio se dirige al mercado de gran consumo.

Éste es el caso de Panrico, la empresa panificadora fabricante también de los populares donuts. Esta compañía llevaba años atravesando una profunda crisis económica y soportando numerosos problemas de diversa índole.

La crisis económica, que a partir de 2010 provocó una fuerte contracción del consumo; la agresiva competencia de las marcas de los distribuidores (marcas blancas) en el segmento de la bollería industrial, que fueron ganando cuota de mercado ante un consumidor cada vez más sensible al precio; y los cambios en los hábitos de los consumidores españoles, cada vez más preocupados por una dieta más equilibrada y donde la pastelería industrial tiene cada vez menos cabida, supusieron graves amenazas que acabaron por mermar los resultados de Panrico y llevar a la empresa a atravesar una preocupante etapa de crisis.

A mayores, Donuts-Panrico tenía sus particulares problemas estructurales (debilidades) principalmente derivadas de su anquilosada estructura de costes fijos (por ejemplo, los costes salariales del grupo representaban el 45% de sus ingresos, mientras que en competidores este porcentaje se situaba en torno al 15%), o los últimos lanzamientos fallidos de nuevos productos, los cuales habían supuesto inversiones millonarias que se convirtieron en un problema difícil de rentabilizar.

La panificadora española llevaba años sumida en grandes pérdidas, situación a la que trataba de hacer frente mediante recortes de gastos, cierre de plantas y presentación de expedientes reguladores de empleo (EREs), medidas que desembocaron en varios conflictos laborales e incluso en el impago de nóminas durante varios meses.

De hecho, y dada su delicada situación financiera, en 2013 la empresa llego a presentar el preconcurso de acreedores en los juzgados de Barcelona.

Sin duda el quinquenio 2010 al 2015 fue de auténtica incertidumbre para la empresa, años en los que incluso se llegó a poner en duda su continuidad. El cierre definitivo de Panrico era una de las opciones ciertamente barajadas.

El acuerdo de compra por parte de Bimbo

Finalmente, en julio de 2015, la multinacional mexicana Bimbo (que años antes había adquirido también a la Bimbo española) llega a un acuerdo con Oaktree -el fondo de inversión propietario de Panrico- para la adquisición del 100% de sus acciones por 190 millones de euros. La compra incluía un acuerdo con los sindicatos para evitar el despido de 155 trabajadores. Oaktree había adquirido el 100% de Panrico en 2005 por valor de 900 millones de euros.

La Bimbo mexicana se hizo de esta forma con la división de bollería de Panrico (bollería y pastelería) que incluía populares marcas como DonutsDonettesBollycaoHorno de OroLa Bella Easo, Mañanitos y Qé!, poniendo a la venta la división de pan de molde (con la popular marca Panrico a la cabeza).

La venta del negocio de pan de Panrico se debía al hecho de que Bimbo ya era líder absoluto del mercado de pan de molde en España, con un 39,6% de cuota de mercado, mientras que Panrico ostentaba un 9,7%, y Competencia no permitiría tanta concentración en dicho sector.

De hecho, Adam Foods (empresa de alimentación procedente de la escisión de la antigua Nutrexpa, y propietaria de las galletas Cuétara, los caldos Aneto o la miel Granja San Francisco entre otras marcas) mostró su interés por adquirir el negocio de pan de molde junto a la marca Panrico, llegando a un acuerdo compra con Bimbo tiempo después.

La adquisición del negocio de pan de molde por parte de Adam Foods se cerró finalmente en 40 millones de euros en 2016, e incluía la compra de todos los activos (maquinaria, utillaje, activos, etc.) relativos a la fabricación y comercialización del pan de molde y derivados en España, Portugal y Andorra, así como dos fábricas: Teror en Canarias y Gulpilhares en Portugal.

La operación tuvo que superar algunos escollos a nivel productivo como es que las dos fábricas vendidas a Adam Foods, si bien fabricaban mayoritariamente pan de molde y derivados, también elaboraban algunos productos de bollería cuya propiedad era de Bimbo. Mientras encontraban una solución para esta mezcla de activos productivos, y hasta que se llevase a cabo la reubicación definitiva de las líneas de producción en las fábricas propiedad de Bimbo y en las pertenecientes a Adam Foods, se acordó que temporalmente la primera seguiría fabricando el pan de molde y se lo vendería a la segunda para su distribución.

Toda la operación de compra del grupo Donuts-Panrico por parte de la mexicana Bimbo, así como la integración en ésta únicamente de la división de bollería, y la posterior escisión y venta de la división de bollería a Adam Foods, estuvo pendiente de sentencia del Tribunal Supremo, el cual autorizó la operación en julio de 2016.

Desde el punto de vista estratégico, Bimbo (que ya contaba con 6 fábricas en España y Portugal) veía la adquisición de la división de bollería de Panrico como una forma de consolidar el liderazgo de la compañía mexicana en el mercado de la Península Ibérica, complementando también su portafolio de productos, aprovechando sinergias y optimizando su red de distribución.

Con la compra de la división de bollería de la antigua Donuts-Panrico, la multinacional mexicana se hace con otras 9 plantas productivas por España y Portugal, 2.000 trabajadores, y estima que conseguirá elevar sus ventas en Europa en un 60%. Por tanto, Bimbo vio así la oportunidad de penetrar con fuerza en el mercado europeo y convertirse en uno de los fabricantes de referencia también en el viejo continente.

Desde el punto de vista societario, la Bimbo mexicana operaría en España a través de 2 sociedades: Bimbo España, su filial en nuestro país y que ya venía operando anteriormente para la explotación del negocio de panadería (pan de molde fundamentalmente), y la nueva Bimbo Donuts Iberia, creada para explotar la división de bollería adquirida a Oaktree. Ambas sociedades se integran a su vez, junto con otros negocios internacionales de Bimbo, en Bakery Iberian Investments.


Una adquisición difícil de digerir para Bimbo

Con el paso del tiempo, parece que la compra de Donuts por parte de Bimbo no ha sido ni mucho menos tan beneficiosa cómo cabía esperar.

De entrada, esta adquisición fue mucho más lenta y cara de lo previsto: Bimbo tuvo que esperar más de un año a que Competenciaautorizase la operación; a mayores, si el importe de la compra de la división de bollería pactado con Oaktree fue de 190 millones, la multinacional mexicana tuvo que hacer frente a 61 millones adiciones por los diversos retrasos y gastos derivados de la integración.

A mayores, el negocio de la bollería industrial de Donuts en España y Portugal ha venido mostrando un comportamiento de estancamiento desde su adquisición por parte de Bimbo, no alcanzando ni de lejos las expectativas de la matriz mexicana, y ofreciendo números rojos. De esta forma, en 2017 el negocio de Donuts Iberia -integrada en Bakery Iberian Investments- registró unas pérdidas de 59 millones de euros, acumulando en los últimos tres ejercicios un total de 236 millones en pérdidas.

Por este motivo la matriz mexicana se ha visto obligada a inyectar más de 200 millones de euros en dos años para reflotar y mantener a su filial española. En total desde la adquisición de DonutsBimbo ha realizado más 22 ampliaciones de capital para inyectar un total de 453 millones de euros.

Por otro lado, las ventas no crecen, y el nivel de actividad de las plantas de fabricación de bollería de Donuts Iberia es ciertamente significativo: todas ellas se encuentran a menos del 50% de su capacidad, incluso a pesar de la introducción de nuevos productos.

La principal factoría de Donuts en Santa Perpetua de Mogodá (Barcelona) ejemplifica muy bien la situación en la que se encuentra el grupo: en 2018 está funcionando a menos de la mitad de su potencial: la línea de fabricación de los famosos Donuts funciona a dos turnos, dejando uno libre; la de Bollycaos funciona a un solo turno, dejando libres otros dos; y la de elaboración de Donettes no llega a cubrir ni un turno completo, dejando libres dos turnos y poco.

Parece ser que los problemas internos de la compañía (falta de competitividad, falta de adaptación a los nuevos hábitos y la nueva situación del mercado, crecimiento de la competencia, lanzamientos fallidos, problemas en la distribución, etc.) unidos a la caída que está sufriendo el mercado de la bollería industrial están detrás de esta situación de atonía general.

No obstante Bimbo afirma que no contempla el cierre de ninguna planta, lo cual parece demostrar un fuerte compromiso por intentar reflotar la marca, si bien veremos en los próximos meses si la compañía mexicana es capaz de hacer crecer a Donuts.

MÁS INFORMACIÓN: https://mundodelaempresa.blogspot.com/2019/03/la-compra-de-donuts-panrico-por-parte.html

 

  1. #1

    Salva Marqués

    Muy interesante y bien explicado tu artículo, con un título muy "a lo Matías Prats" jajaja Gracias por compartirlo!

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