Contratar un seguro a través de una correduría de seguros online o física es una decisión personal que dependerá de tus necesidades y el perfil que presentes como usuario. En cualquier caso, es conveniente que tengas en cuenta las ventajas de cada uno porque te ayudará a gestionar mejor tu seguro en cualquier situación.
Una correduría de seguros actúa como intermediario independiente entre el cliente y las aseguradoras. Su retribución la paga la aseguradora (comisión media ~14,75% en No Vida), no el cliente directamente. El formato online ofrece mayor comodidad y acceso a más ofertas; el presencial aporta trato personalizado y gestión directa de siniestros. Ambos son formatos válidos y complementarios.
Ni el concepto ni los servicios que llevan aparejados una correduría de seguros quedan desplazados en los formatos físicos y online. En ambos, están garantizados desde el preciso momento de la firma del contrato. No obstante, cada uno presenta una gestión diferente que no será ni mejor ni peor que el otro, sino que dependerá fundamentalmente del perfil que presentes como usuario.
¿Por qué elegir una correduría física?
Ha sido y seguirá siendo el formato de referencia para quienes valoran el contacto directo. Sus principales ventajas son:
- Trato más cercano: siempre dispondrás de personal para resolver cualquier duda. Las corredurías presenciales están especializadas en ofrecer un servicio personalizado. Estar delante de un técnico en seguros que te asesore sobre qué te conviene en cada situación es especialmente útil para seguros complejos.
- Tramitación directa: si necesitas aclarar cosas o quieres estar muy pendiente de tu seguro, la sucursal presencial es la mejor opción. Contarás con un equipo profesional que resolverá cualquier clase de incidencia, incluidos cambios de cobertura o modificación del contrato.
- Apoyo tecnológico: las oficinas presenciales cuentan con herramientas ofimáticas y tecnológicas para proporcionarte el mejor servicio in situ.
¿Qué ventajas tiene una correduría online?
Las corredurías online permiten adaptarse a las necesidades del usuario moderno. Sus principales aportaciones son:
- Comodidad en la gestión: servicio disponible en cualquier momento y situación, sin necesidad de atender a los horarios comerciales ni desplazarte.
- Ahorro de tiempo: puedes administrar tu póliza desde cualquier lugar, incluso desde el extranjero.
- Acceso a más ofertas: desde los formatos digitales serás el primero en enterarte de las novedades y promociones de tu correduría.
¿Cuánto cuesta contratar a través de una correduría?
La retribución del corredor de seguros no supone un coste adicional para el cliente: la paga la aseguradora en forma de comisión incluida dentro de la prima. Según datos de la DGSFP (Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones), la comisión media en España se sitúa en torno al 14,75% en seguros de No Vida (auto, hogar, RC, empresa) y el 5,01% en seguros de Vida.
El Real Decreto-ley 3/2020 obliga a los corredores a informar al cliente sobre su régimen de remuneración antes de la contratación.
¿Qué prefieren los clientes en España?
Según un estudio de Aegon (2023), realizado con una muestra representativa de clientes que habían contratado un seguro a través de una correduría, el 46,5% de los encuestados prioriza el contacto presencial, el 31,3% prefiere el contacto por teléfono, mail, WhatsApp o internet, y un 18% opta por una modalidad híbrida.
Estos datos refuerzan que la presencialidad sigue siendo relevante, pero que el canal digital o mixto tiene cada vez más peso entre los usuarios.
¿Cuál de estas opciones te conviene?
Esta decisión dependerá de tus características personales: si eres usuario habitual de las nuevas tecnologías, de tu trabajo u obligaciones, posiblemente prefieras una correduría online. Si lo que deseas es un trato más directo, el servicio presencial será tu mejor opción. Y si buscas un sistema de gestión dinámico y flexible, muchas corredurías ofrecen hoy un modelo híbrido que combina lo mejor de ambos formatos según las necesidades de cada momento.