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Contratar un seguro sin leer la póliza: ¿cuáles son los errores más frecuentes?

La falta de cultura financiera en las relaciones con los seguros es uno de los motivos que inciden en que puedas llevarte algún que otro disgusto en el contrato de tu seguro. Da lo mismo que sea de hogar, accidentes, coche o para otras finalidades. En cualquier caso, te perjudica para que puedas optimizarlo en función de tus necesidades personales. Esto es lo que le pasa a un 53% de los usuarios españoles que contratan su póliza sin haber repasado lo que dice el contrato, según un reciente estudio realizado por una empresa de investigación. ¿Eres tú una de estas personas? Te vamos a ayudar identificar si estás integrado en este grupo para que compruebes cómo puede perjudicarte esta actuación tan poco responsable.

Errores póliza seguros

Un seguro no es un producto para tomárselo a la ligera y por esto mismo es necesario revisar detenidamente el contrato. Cualquier equivocación u olvido puede pagarse muy caro en los próximos años. Ante este escenario, uno de los objetivos de los usuarios consistirá en evitar estas situaciones tan poco deseadas.


¿Cuáles son los errores más frecuentes en la póliza del seguro?

Porque un seguro no es un producto que contratas porque sí sin ningún motivo, sino que tienes unas motivaciones para tomar esta decisión, pero que en cualquier caso requiere de tu conocimiento sobre las condiciones del contrato, incluida la letra pequeña del mismo. Entre otras razones, porque puede pasarte que algunas de las contingencias contempladas en la póliza nunca llegues a utilizarlas por falta de conocimiento, aunque las estés pagando desde el primer momento. Será un error imperdonable del que quizás puedas arrepentirte en cualquier momento.

Esta aptitud apática a la hora de conocer todas las coberturas que rodean al seguro contratado también puede perjudicarte en otras facetas realmente importantes de tu vida. ¿Sabes en cuáles? Pues presta un poco de atención para tratar de enmendar esta equivocación que has cometido al suscribir el seguro.

 

Desconocer su contenido

Aunque te parezca increíble estarás más desprotegido a pesar de contar con un seguro. Fundamentalmente porque estarás desaprovechando muchas más prestaciones de las que inicialmente pensabas que tenías. Hasta el punto que tendrás que dedicar más recursos económicos para subsanar estas incidencias que se van generando en el día a día. Quizás no lo conozcas, pero la rotura en las cañerías está contemplada en tu seguro de hogar, un gasto que surge de manera imprevista y que desequilibra tu presupuesto doméstico.

 

Repetir las coberturas

Uno de los errores más frecuentes al contratar un seguro sin leer detenidamente el contrato es que dupliques las coberturas a través de otras pólizas de las que además desconoces su contenido. Por este motivo es muy importante que analices cuáles son los productos que tienes contratados en ese momento. No solamente formalizados a través de una compañía de seguros, sino que incluso están incorporados en tu tarjeta de crédito o débito. No en vano, puedes llegar a la situación de que tengas varias pólizas con la misma prestación. ¿Para qué pagar más por el mismo servicio? Además de ser una decisión absurda, se constituirá desde ya en una estrategia muy eficaz para potenciar el ahorro en tus cuentas personales.

 

No definir el bien asegurado  

Una declaración incorrecta no es la mejor forma para estar completamente asegurado, sino todo lo contrario ya que puede crearte algún que otro problema al recibir la indemnización. O lo que es peor, que te la puedan rechazar cuando se produzca la incidencia. Para evitar estas situaciones tan poco deseadas es imprescindible que sepas qué firmas porque todavía estarás a tiempo de modificar el contrato en función de tus intereses personales. Si es necesario tomarte un tiempo, no te preocupes, no desprecies esta oportunidad ya que no hay ningún plazo para suscribir un seguro. Dedica el tiempo que sea necesario. 

 

Desconocer su funcionamiento  

En ocasiones te puede costar asimilar cuál es el contenido del seguro que vas a firmar porque no entiendes el lenguaje empleado en el documento. Pero esto no es una excusa para que no prestes más atención a las cláusulas que no te quedan muy claras. Si fuese necesario no tendrás más remedio que requerir de la compañía de seguros que te expliquen el funcionamiento del seguro y los derechos que tienes. No te preocupes en demandar esta información porque es una de las finalidades de las aseguradoras, porque de lo que se trata es que entiendas todo aquello que firmas, sin más.

 

No comprobar las condiciones particulares

Cada vez es más frecuente que los seguros se suscriban de forma personalizada, incluso con una serie de contingencias que no son obligatorias, sino opcionales. Pues bien, no porque sea un “producto a la carta” no tendrás que analizar las prestaciones adicionales que has demandado. Para que todo se desarrolle normalmente deberás comprobar que los datos sean los correctos (valor de reposición, valor real y bienes asegurados). No en vano, cualquier desviación en el cálculo puede generarte que pagues un importe excesivo a tus necesidades reales.

 

Resignarse a modificar el contrato

Y finalmente, no olvides que si no estás de acuerdo con alguna cláusula del contrato no deberás firmar el contrato. Por este motivo es tan importante revisarlo ya que si fuese necesario podrá modificarse para satisfacer tus demandas, tanto en lo que se refiere a las condiciones de la póliza, como al coste que te generará su contratación. Una vez que lo rubriques con tu firma puede que sea un poco tarde. Muestra un poco de interés por un producto que puede durar muchos años.
 

¿Cómo podemos evitar estos errores?

Posiblemente si contratas directamente un seguro con una compañía de seguros no te informen de posibles duplicidades o coberturas que posiblemente no utilices o algunas que no sabes ni que existen. Es recomendable acudir a una correduría de seguros, como por ejemplo Seguros Nogal. Servicio profesional, imparcialidad, defensa de los intereses, cercanía y confianza son algunas de las características que definen a una correduría de seguros. 

 

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