En la actualidad, cerca del 80% del comercio mundial se realiza por mar, de ahí que el seguro marítimo cobre tanto protagonismo, pues cada expedición marítima conlleva un conjunto de seguros de esta naturaleza sobre los diferentes intereses asegurados.
El seguro marítimo cubre los daños producidos por riesgos de la navegación sobre el buque, la carga y las responsabilidades civiles. En España está regulado por la Ley 14/2014 de Navegación Marítima. Las exclusiones típicas incluyen guerra, piratería y explosiones nucleares. Las mercancías se aseguran mediante cláusulas ICC (A, B o C) que varían en amplitud de cobertura. Te explicamos todo en detalle:
¿Qué es el seguro marítimo?
El seguro marítimo engloba todos aquellos contratos de seguros que tienen por objeto indemnizar los daños producidos por los riesgos propios de la navegación marítima. Cubre los posibles riesgos que tienen consecuencias negativas para el buque, la mercancía y demás intereses asegurados.
El seguro marítimo ha evolucionado desde sus inicios; hoy en día existe un mayor alcance en los objetos asegurados, que no solo abarca las naves y artefactos navales, sino también la carga, los fletes y las responsabilidades civiles derivadas de una faena marítima o portuaria. En los seguros de naves (cascos), incluso se aseguran naves que se encuentran en reparación.
Este seguro fue uno de los pioneros en el campo de los seguros, ya que los primeros riesgos que se cubrieron fueron los de la navegación, con origen teórico en la Edad Media a raíz del alto tráfico marítimo en el Mediterráneo.
Tipos de seguros marítimos
A la hora de contratar un seguro marítimo, en función del objeto asegurado, se determinará si es:
- Seguro de las mercancías: garantiza las pérdidas o daños que pueda sufrir el flete.
- Seguro del posible beneficio: cubre las ganancias previstas de las mercancías una vez lleguen al puerto de destino.
- Seguro de casco o seguro del buque: garantiza la responsabilidad frente a terceros derivada del abordaje. Recoge riesgos de la navegación, huelgas, pérdida de flete, riesgos de construcción, riesgos de reparadores de buques y protección e indemnización.
Cláusulas ICC para el seguro de mercancías
Para el transporte marítimo de mercancías contenerizadas, los seguros se rigen por las cláusulas ICC (Institute Cargo Clauses), de origen inglés y aceptación internacional. Existen tres niveles de cobertura:
- ICC-A: cobertura más amplia, "todo riesgo" salvo exclusiones expresas. Recomendada para mercancías de alto valor.
- ICC-B: cobertura intermedia, cubre riesgos específicos como incendio, explosión, encalladura, vuelco y entrada de agua.
- ICC-C: cobertura mínima, solo para grandes pérdidas (naufragio, incendio, colisión). La más económica pero la menos protectora.
4 aspectos a tener en cuenta al contratar un seguro marítimo
Los seguros marítimos constan de ciertas partes que pueden variar según la póliza en tiempo, riesgo y ente asegurado.
- Durabilidad del contrato: puede contratarse en función del tiempo o bien por viaje.
- El interés del asegurado: se distingue entre el de buque o de cascos, el de cargamento, el de beneficio esperado y el de responsabilidad.
- Cobertura del riesgo: bien si es a todo riesgo, o en cambio para determinados riesgos.
- Modalidades de la póliza: puede ser por cuenta ajena, cuenta propia o por cuenta de quien corresponda.
Riesgos excluidos en el seguro marítimo
Los riesgos excluidos vienen dictaminados por la Ley 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima, en el artículo 418. Estos riesgos son:
- La guerra, declarada o no, civil o internacional, el bloqueo y los apresamientos que resulten de ella.
- La captura, el embargo o la detención por orden de alguna autoridad nacional o extranjera.
- La piratería, el motín, el terrorismo y las situaciones de alteración del orden público.
- Las huelgas y los cierres patronales.
- Las explosiones atómicas o nucleares, las radiaciones y las contaminaciones radioactivas.
- Negligencia del patrón o capitán.
Riesgos incluidos en el seguro marítimo
Los riesgos que la mayoría de pólizas de seguro marítimo suelen cubrir son los siguientes:
Riesgo incluido |
Explicación breve |
|---|---|
Pérdida total del buque |
Se produce cuando la embarcación queda completamente destruida, desaparece o su reparación resulta económicamente inviable. Es uno de los riesgos más graves dentro del seguro marítimo. |
Contribución a la avería común |
Hace referencia a los gastos que deben asumir todas las partes interesadas en el viaje cuando se realiza un sacrificio o gasto extraordinario para salvar el buque, la carga o la travesía. |
Abandono debido a naufragio |
Ocurre cuando el buque queda inutilizado tras un naufragio y el asegurado puede reclamar la indemnización correspondiente si la recuperación no es posible o no resulta razonable. |
Abordaje |
Cubre los daños derivados de la colisión entre dos embarcaciones. Puede afectar tanto al propio buque asegurado como a responsabilidades frente a terceros, según lo pactado en la póliza. |
Varada |
Se produce cuando el buque queda encallado o inmovilizado en aguas poco profundas, bancos de arena, rocas u otros obstáculos, pudiendo generar daños en el casco, la maquinaria o la carga. |
Incendio |
Cubre los daños causados por fuego a bordo, ya afecte al buque, a sus instalaciones, a la maquinaria o a la mercancía transportada, siempre dentro de los límites establecidos en el contrato. |
Temporal |
Incluye los daños provocados por condiciones meteorológicas adversas, como fuertes vientos, oleaje intenso o tormentas, que puedan afectar a la navegación, al casco, a la carga o a los equipos del buque. |
Echazón |
Consiste en arrojar parte de la carga al mar de forma deliberada para aligerar el buque y evitar un daño mayor. Es una medida excepcional vinculada normalmente a situaciones de emergencia. |
Arribadas forzosas |
Se produce cuando el buque debe desviarse y entrar en un puerto no previsto por causas justificadas, como una avería, mal tiempo, falta de seguridad o necesidad urgente de asistencia. |
Cambios forzados de derrota |
Hace referencia a modificaciones obligadas de la ruta prevista por motivos de fuerza mayor, como temporales, conflictos, averías, riesgos para la navegación o instrucciones de las autoridades marítimas. |
Explosiones de calderas |
Cubre los daños ocasionados por la explosión de calderas u otros sistemas de presión del buque. Aunque es más habitual en embarcaciones con determinada maquinaria, sigue siendo un riesgo técnico relevante. |
Averías o roturas de máquinas |
Incluye daños en motores, sistemas de propulsión, maquinaria auxiliar u otros equipos esenciales para la navegación. Su alcance depende mucho de la póliza, ya que algunas excluyen el desgaste o la falta de mantenimiento. |
Conviene tener en cuenta que la cobertura concreta depende siempre de las condiciones de la póliza. En seguros marítimos, es habitual que existan exclusiones por falta de mantenimiento, negligencia, navegación en zonas no autorizadas o uso distinto al declarado.
¿A quién va dirigido y cómo se contrata?
El seguro marítimo está dirigido principalmente a:
- Exportadores e importadores que transportan mercancías por vía marítima.
- Armadores y navieras que necesitan cubrir sus buques.
- Propietarios de embarcaciones de recreo (yates, veleros, lanchas) — el seguro de responsabilidad civil es obligatorio para la mayoría de embarcaciones de recreo según la normativa española.
Se contrata a través de corredurías de seguros especializadas en transporte o directamente con aseguradoras con división marítima. Por ley, toda naviera debe ofrecer un seguro marítimo básico, aunque este suele tener cobertura limitada, por lo que se recomienda contratar una póliza adicional para garantizar la protección completa de la carga.